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Lenin: Su ultimo combate contra la burocracia

06.04.2024

Por: Salvador Pérez - Málaga, 21/Enero/4

¡¡ Recuperar las ideas de Lenin de la traición de Stalin !!

¡ El bolchevismo leninismo mirando hacia el futuro !

"Quienes no se mueven no notan sus cadenas"
(Rosa Luxemburgo)

Vladimir Ilich Ulyanov 2022

Tenía apenas 51 años, cuando el 25 de mayo de 1922 Vladimir Ilich Ulyanov, conocido mundialmente como Lenin, sufrió un fuerte ataque que hizo que las piernas le fallaran, cayera al suelo y los ojos se le nublaran. Los informes médicos hablaban que sufría de "una perturbación grave del funcionamiento de las redes sanguíneas del cerebro". La más brillante cabeza de la revolución rusa de 1917 era sacudida por un rayo, del que ha pesar de los intentos médicos por restablecerlo, ya no pudo recuperarse plenamente hasta su muerte el 21 de enero de 1924.

En aquellos momentos la principal preocupación de Lenin era ver como luchar en contra de las monstruosas deformaciones burocráticas que había comenzado a observar dentro del nuevo Estado obrero de los Soviets y dentro del propio Partido Bolchevique, ya rebautizado con el nombre de Partido Comunista de Rusia – PCR.

Enfermedad de Lenin y ascenso de la burocracia

En el verano de 1922, cuando logra restablecer el conocimiento y recuperar algo sus facultades, exige que el Comité Central del Partido lo tenga informado de la situación y comienza a enviar periódicamente notas, con instrucciones precisas, al igual que comienza a redactar lo que el mismo llamo como "una bomba cara al próximo Congreso del Partido", redactando poco a poco con sus secretarias lo que pasaría a conocerse en la historia como sus "Cartas al Congreso", o más fácilmente llamadas como Testamento de Lenin.

La situación objetiva la ve tan peligrosa por el cáncer que supone la burocratización, que pese a los consejos y ordenes médicas de que descanse, a las que el desafía y desoye, decidiendo asistir a la reunión del Politburó en Julio de 1921. Sus demoledoras críticas en la reunión son escuchadas por el resto del Politburó, que asienten formalmente, pero le ignoran en la práctica. Critica a Stalin, a quien le afirma que lo está "infantilizando". Es una de las ultimas veces en las que tiene ocasión de comprobar que en realidad Stalin y su camarilla burocrática de hecho lo que están haciendo es traicionarlo políticamente.

Mas tarde, en ese empeño en estar al día de la situación y de poder presentar batalla al desarrollo de la burocracia, entre los meses de octubre y noviembre de 1921 hace acto de presencia en las sesiones del IV Congreso de la Internacional Comunista, de la Komintern (Коминтерн, abreviatura de Коммунистический интернационал, o Kommunistícheskiy internatsional, en ruso). En esas reuniones sus compañeros notan a un Lenin "extraño", enfermo, con una voz que no suena con la firmeza y entereza del pasado. Lenin confiesa a sus cercanos que "las piernas les tiemblan, costándole bastante permanecer de pie". Para el día 16 de diciembre de 1922 V.I. Lenin sufre un nuevo ataque, que lo condena de forma irremediable.

Pero antes de quedar completamente incapacitado por sus problemas graves de salud, ya había logrado redactar sus "Cartas al Congreso", en las cuales de forma inequívoca ya había dejado por escrito su firme posición ante la situación del Partido y la burocracia. Había dejado fijada su posición política firme de que "Stalin debía de ser destituido".

Stalin siempre fue un hombre de partido gris, de aquellos que eran nominados como los "prácticos", limitado de capacidades teóricas y políticas, que encajaba bien entre el personal como "organizador". Era, por decirlo finalmente, "un hombre sin ideas propias". Tal vez por ello, aunque calladamente, siempre vio con envidia y cierto desprecio a los dirigentes teóricos, como a Lenin, sabiéndose incapaz de estar a su altura política.

Durante los procesos revolucionarios paso sin "pena ni gloria", siendo prácticamente un desconocido por las grandes masas revolucionarias, en aquellos momentos en los que el Partido Bolchevique era conocido como el Partido de Lenin y Trotsky. Aunque en más de una ocasión mantuvo discrepancias de fondo con las ideas de Lenin, como cuando a su llegada a Rusia este planteó "Las Tesis de Abril", cuyas ideas estaban en las antípodas de las que él había defendiendo estando al frente del periódico "Pravda", con una política de conciliación con el Gobierno Provisional. Sus propias características personales, junto a su manifiesta incapacidad política, lo hacían rehuir de los debates y siempre acababa "por las esquinas silencioso e intrigando", callando sus verdaderos puntos de vista en las Asambleas y Congresos.

La Secretaria General no existía como tal en el Partido Bolchevique y a principio de los años 20 fue creada para que llevara los asuntos organizativos del Partido. Para ella fue elegido "un practico", J. Stalin. Era claro que en aquellos días ni Lenin, ni Trotsky, ninguno de los demás dirigentes del Partido pensaba aún que "ese cocinero que preparaba platos picantes", Stalin, iba a utilizar mezquinamente ese cargo organizativo para poder nuclear en torno a si mismo a la naciente casta burocrática, que se desarrollaba, aumentaba y se fortalecía en la medida en que los problemas para la revolución aumentaban. La casta burocrática fue sustituyendo y suplantando paulatinamente a las masas, a la propia militancia del Partido, a los activistas y representantes de los obreros, campesinos y soldados en los Soviets.

Lenin, en el Canal YouTube de La Marx International

Concretamente, de forma literal, Lenin decía en sus "Cartas al XIII Congreso" del Partido que "Stalin es demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro medio y en las relaciones entre nosotros, los comunistas, se hace intolerable en el cargo de Secretario General. Por eso propongo a los camaradas que piensen la forma de pasar a Stalin a otro puesto y de nombrar para este cargo a otro hombre que se diferencie del camarada Stalin en todos los demás aspectos sólo por una ventaja, a saber: que sea más tolerante, más leal, más correcto y más atento con los camaradas, menos caprichoso, etc."

El estado de cosas dentro del Partido y del Estado obrero había ido tan lejos, mucho más lejos de lo que el propio Lenin había logrado visualizar, que finalmente el Triunvirato (Stalin, Kamanev y Zinoviev), después de leer Kamanev el documento a los demás, forzaron un compromiso para que el XIII Congreso en su conjunto no llegara a conocer esas "Cartas al Congreso", conocidas como "Testamento de Lenin", que finalmente fueron ocultadas por décadas en un cajón.

El acuerdo y las condiciones al que llegaron en el Triunvirato fue:

· El testamento sería leído por representantes de la dirección del Partido a cada delegación regional por separado.

· No se permitiría tomar apuntes.

· No se mencionaría el testamento durante la sesión plenaria del Congreso.

Stalin, en su calidad de Secretario General, convertido en Jefe de la ascendente burocracia, se las arregló para interceptar las "notas de Lenin redactadas a sus secretarias" y maniobro para impedir que estas fueran conocidas por el conjunto del XIII Congreso del Partido, ocultándolas al Partido por años, hasta que finalmente fueron publicadas por primera vez en un folleto de Trotsky, el cual público en el año 1934. Posteriormente la veracidad de las mismas fue confirmada por los documentos que se publicaron durante el periodo llamado como "perestroika - glasnost", de Mijaíl Serguéyevich Gorbachov. Ello sin duda facilitó mucho, en contra de las posiciones de Lenin, que Iósif Stalin fuera reelegido Secretario General en el XIII Congreso.

V.I. Lenin continuó viviendo algún tiempo más, como casi "un muerto viviente", porque ya no era capaz de hablar, ni de moverse, hasta que finalmente el día 21 de enero de 1924, ahora hace cien años, su muerte física fue certificada por los médicos.

La URSS en momentos críticos

La enfermedad de Vladímir Ilich Lenin no fue, vista en perspectiva, repentina. Ya mucho antes de ser el dirigente más destacado del bolchevismo había estado sufriendo de fuertes jaquecas, de migrañas, que lo dejaban semiparalizado. Entonces su compañera y mujer, Nadia Krúpskaya, era quien lo obligaba a dar largos paseos por la naturaleza y a descansar de su actividad.

La historiadora Hélène Carrère d'Encausse (que el año pasado ganó el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales), explico en una biografía sobre Lenin, publicada en español por la editorial Espasa, que "con la revolución, una actividad intensa, como nunca había conocido antes, la presión de los acontecimientos, todo concurría a cargar con su peso sobre su equilibrio nervioso".

Cuando Lenin sufrió los primeros síntomas graves de su enfermedad, en el verano de 1921, en los cuales se sentía muy fatigado y con fuertes dolores de cabeza, fueron en un contexto objetivo en donde la URSS estaba a punto del colapso completo. Podemos decir que los acontecimientos estaban causando estragos a todos los niveles en la revolución y en los revolucionarios.

En aquellos meses en Minsk y Gomel (conocida actualmente como Bielorrusia) se estaban produciendo violentos pogromos, que acusaban a los judíos de que estaban escondiendo alimentos que la población necesitaba. Los campesinos del Volga se estaban enfrentando a la policía y al ejército, que estaban requisando las cosechas en un contexto donde el hambre crecía en el campo también. En general había un peligro real de que los campesinos se pudieran sublevar en contra de los bolcheviques y ello parecía que podría tener efectos de contagio también en los obreros de varias ciudades importantes. Los saqueos del grano, cargado en trenes hacia las ciudades, se producían en mitad de los trayectos. ….

Durante aquellos meses de reposo de Lenin también se recrudecía la cuestión nacional, con el repunte del chovinismo gran-ruso de la burocracia, que aumentaba y provocaba aún más el estado de ansiedad de Lenin, que siempre había defendido con firmeza los derechos nacionales de las nacionalidades oprimidas, incluyendo la defensa firme del derecho a la autodeterminación de las mismas.

Stalin, que era de origen georgiano, había caído ideológicamente en el campo de las ideas y los comportamientos repugnantes del "chovinismo gran-ruso". Cuando surgieron problemas en Georgia mando una Comisión, con Ordzhonikidze al frente, para que "solucionaran las diferencias dentro del Partido en Georgia".

Cuando Lenin se entero de que Ordzhonikidze había llegado incluso a agredir físicamente a dirigentes del Partido en Georgia, se escandalizó a tal extremo, que decidió tomar el asunto de la defensa de los georgianos en sus propias manos, acordando con Trotsky para que defendiera este asunto.

En sus Cartas al XIII Congreso Lenin escribió:

"Me parece que he incurrido en una grave culpa ante los obreros de Rusia por no haber intervenido con la suficiente energía y dureza en el decantado problema de la autonomización, que oficialmente se denomina, creo, problema de la unión de las repúblicas socialistas soviéticas.

Este verano, cuando el problema surgió, yo me encontraba enfermo, y luego, en el otoño, confié demasiado en mi restablecimiento y en que los plenos de octubre y diciembre me brindarían la oportunidad de intervenir en el problema. Pero no pude asistir ni al Pleno de octubre (dedicado a este problema) ni al de diciembre, por lo que no he llegado a tocarlo casi en absoluto.

He podido sólo conversar con el camarada Dzerzhinski, que ha vuelto del Cáucaso y me ha contado cómo se halla este problema en Georgia. También he podido cambiar un par de palabras con el camarada Zinoviev y expresarle mis temores sobre el particular. Lo que me ha dicho el camarada Dzerzhinski, que presidía la comisión enviada por el Comité Central para "investigar" lo relativo al incidente de Georgia, no ha podido dejarme más que con los temores más grandes. Si las cosas se pusieron de tal modo que Ordzhonikidze pudo llegar al empleo de la violencia física, según me ha manifestado el camarada Dzerzhinski, podemos imaginarnos en qué charca hemos caído. Al parecer, toda esta empresa de la "autonomización" era falsa e intempestiva en absoluto.

Se dice que era necesaria la unidad del aparato. ¿De dónde han partido estas afirmaciones? ¿No será de ese mismo aparato ruso que, como indicaba ya en uno de los anteriores números de mi diario, hemos tomado del zarismo, habiéndonos limitado a ungirlo ligeramente con el óleo soviético?…

Creo que no hacen falta más explicaciones ni entrar en más detalles tratándose de bolcheviques, de comunistas. Y creo que en este caso, con relación a la nación georgiana, tenemos un ejemplo típico de cómo la actitud verdaderamente proletaria exige de nuestra parte extremada cautela, delicadeza y transigencia. El georgiano que desdeña este aspecto del problema, que lanza desdeñosamente acusaciones de "social-nacionalismo" (cuando él mismo es no sólo un "social-nacional" auténtico y verdadero, sino un vasto esbirro ruso), ese georgiano lastima, en esencia, los intereses de la solidaridad proletaria de clase, porque nada retarda tanto el desarrollo y la consolidación de esta solidaridad como la injusticia en el terreno nacional, y para nada son tan sensibles los "ofendidos" componentes de una nacionalidad como para el sentimiento de la igualdad y el menoscabo de esa igualdad por sus camaradas proletarios, aunque lo hagan por negligencia, aunque la cosa parezca una broma. Por eso, en este caso, es preferible exagerar en cuanto a las concesiones y a la suavidad para con las minorías nacionales, que pecar por defecto. Por eso, en este caso, el interés vital de la solidaridad proletaria, y por consiguiente de la lucha proletaria de clase, requiere que jamás miremos formalmente el problema nacional, sino que siempre tomemos en consideración la diferencia obligatoria en la actitud del proletario de la nación oprimida (o pequeña) hacia la nación opresora (o grande)".

El asunto de las posiciones de "nuevo gran-ruso" de José Stalin, junto a las noticias que recibió de que este había ofendido gravemente, por teléfono, a Nadezhda Krúpskaya, su compañera y mujer, mientras él estaba postrado en cama, lo llevaron a tomar la categórica decisión de romper todo tipo de relaciones, políticas y personales con Stalin, relaciones que ya no restablecería más nunca.

Los peligros que acechaban a la revolución eran múltiples y Lenin, aún enfermo, era muy conscientes de todo ello. De cara a la celebración del XIII Congreso estableció un acuerdo con Trotsky para que este se hiciera cargo de la defensa georgiana. El Congreso además debía de elegir una nueva dirección para el Partido y de ahí la insistencia de Lenin de que era necesario "destituir a Stalin de su puesto".

Con el objetivo de dar la batalla política para luchar en contras de las crecientes dificultades a las que se enfrentaba la revolución rusa, Lenin escribió un texto "polémico", planteando dichas dificultades existentes y planteando cuales eran las tareas que tenían los comunistas frente a ellas. Planteó que ese texto fuera publicado en el periódico oficial "Pravda", del cual en aquellos momentos era su Redactor Jefe Nikolái Bujarín. Pero este tras leer el texto de Lenin se llenó de dudas y miedos, porque en el texto Lenin repudiaba con total claridad las prácticas y las tendencias autoritarias de Stalin.

Nos puede ayudar a comprender la situación en aquellos momentos el siguiente dato al respecto: Tras leer el texto, Bujarín lo llevo a debate al Politburó del Partido. Hasta tal punto habían llegado las cosas que un miembro llegó a plantear la posibilidad de que se editara un solo ejemplar del texto, para hacérselo llegar a él y engañarlo, por tanto. Al final las cosas no se salieron tanto de "casillas" y el texto de Lenin fue imprimido y publicado.

En estas paradojas de la vida. En su calidad de Secretario General del Partido, Stalin fue designado como responsable de vigilar y garantizar que Lenin recibía buenos cuidados, por tanto responsable de velar por todos los asuntos referentes a la salud de Lenin. Pero esto significaba, ni más ni menos, lo mismo que el poner a un tigre a vigilar el estado de salud de un ciervo, o cualquier otro animal apetecible en la alimentación del tigre. Desde esa posición Stalin inicio una intensa actividad de intrigas y maniobras con el objetivo de "aislar completamente al enfermo del mundo exterior".

Con la excusa de que "los médicos recomendaban más y más reposo para el paciente", en realidad Stalin trataba de evitar que Lenin no tuviera en absoluto contacto con el resto de los dirigentes del Partido, particularmente con Trotsky. Como casi nada en la vida, ello no era casual, Stalin era muy consciente de que Lenin se aproximaba cada vez más, en todos los aspectos políticos y organizativos fundamentales al otro genio teórico del bolchevismo, a León Trotsky, al cual veía su principal y fundamental rival a la hora de ascender Stalin al poder absoluto en Rusia. Bajo la excusa de recomendaciones médicas, también prohibió que Lenin continuara dictando más notas políticas a sus secretarias.

Esto esta explicado de forma clara por Carrère (Dzerhinski, el fanatico e implacable fundador de la Checa revive en Moscú por orden de Putín), cuando afirma con claridad de que "Lenin pronto va a sospechar que no son los médicos quienes están en el origen de las consignas que Stalin pretende hacer respetar, sino que es Stalin, por el contrario, quien obliga a los médicos a dar instrucciones tan estrictas".

A pesar de todo ello, V.I. Lenin aún mantuvo momentos de magnifica claridad mental y procuro realizar ciertas actividades que él consideraba de suma importancia en su última y decisiva lucha: la lucha contra el excremento contrarrevolucionario de la casta burocrática que iba ascendiendo al poder paulatinamente.

Como pudo, Lenin fue dictando nuevas notas a su esposa Nadia, con instrucciones precisas a León Trotsky. Fue aquí, cuando Stalin supo de ello que monto en colera, insultando groseramente y de forma brutal a la compañera de vida y camarada de Lenin, a la cual incluso se atrevió a amenazarla con "tomar medidas disciplinarias dentro del Partido en contra de ella".

Como decíamos, cuando Lenin se entera de estas amenazas y comportamiento de Stalin en la llamada por teléfono que le hizo a su mujer, inmediatamente exigió al Secretario General y le exigió y obligo a disculparse. Ya por aquel entonces Stalin estaba tan absorbido por soberbia y su creciente poder, que todo el mundo comenzaba a conocer y a sufrir, que simplemente ante Lenin agacho la cabeza como un genuino bastardo político y no contesto nada. Lenin corto de raíz todas las relaciones con este Jefe de burócratas.

Un marxista del siglo XX

Igualmente, como decíamos antes más arriba, el cargo de Secretario General del Partido, que se convertido en el más importante en la URSS, todavía a finales de 1923 e inicios del año 1924, hasta después del XIII Congreso del Partido, los dirigentes del Comité Central, de la dirección del Partido y la propia militancia comunista aún lo consideraban como un cargo rutinario, sin demasiada importancia política, de un carácter puramente administrativo. Aun así, en sus últimos momentos de lucidez Lenin intento advertir al Partido de que se abría una guerra política en contra de Stalin y la camarilla burocrática que este estaba formando alrededor de la Secretaria General.

En una de sus últimas notas taquigráficas a sus secretarias Lenin advertía contra Stalin en los siguientes términos (el mismo Lenin que siempre fue extremadamente cuidadoso al escoger las palabras, las cuales tienen siempre un significado concreto): "Stalin es demasiado grosero y brutal (...). Por eso propongo a los camaradas que piensen en el medio de desplazar a Stalin".

Como decíamos más arriba, el que había sido designado "enfermero político de Lenin". Stalin logro interceptar esas "notas" y logro ocultarlas al Partido, para impedir que Trotsky tomara el relevo de Lenin, como figura más prestigiosa políticamente del Comité Central, al tiempo que él pudo ser reelegido de nuevo como Secretario General, en contra de la posición de Lenin, acabando por convertir dicho Departamento, poco a poco, en el "centro de gravedad de la formación y fortalecimiento de la casta burocrática", el verdadero centro de Poder del estalinismo, que acabo expulsando a la clase obrera del poder político en el partido y en las instituciones soviéticas.

El Triunvirato paulatinamente comenzó una campaña en contra de Trotsky y de lo que comenzaron a llamar "trotskismo" (término que fue inventado por los lacayos estalinistas), al objeto de evitar que este fuera el sucesor natural de Lenin tras su muerte. Fue así cuando Lenin falleció que Stalin fue el encargado de organizar el funeral y de informar a la clase obrera rusa y mundial del hecho.

El estalinismo embalsamo el cadáver de Lenin y pretendió hacer lo mismo con sus ideas, perspectivas, programa y métodos, convirtiendo al revolucionario en un inofensivo icono, el cual podían exhibir sin que representara un problema de legitimidad para la nueva casta burocrática, que representaba en primera persona el propio Stalin.

Tras la muerte de Lenin, solo y tan solo la Oposición de Izquierdas que se organizó dentro del Partido León Trotsky y sus partidarios continuaron defendiendo el legado de la revolución de Octubre, las genuinas ideas y métodos del bolchevismo leninista. Por ello pagaron, en su conjunto un alto precio, incluyendo ser asesinados en masa por orden directa del propio Stalin. Muchos de los Oposicionistas morían fusilados en los campos de concentración mientras cantaban "La Internacional".

La burocracia, con José Stalin al frente, continuaron su camino ascendente hacia el poder total, destruyendo todas y cada una de las ideas, de los métodos y las practicas del Partido en vida de Lenin. Para ello tuvieron no solo que embalsamar el cadáver del líder revolucionario, sino mutilar sus obras teóricas y en algunos casos prohibidas en la práctica. El Comité Central del Partido Bolchevique que permitió que la clase obrera rusa tomara el poder en octubre de 1917 fue aniquilado físicamente, tras la muerte de Lenin. León Trotsky fue el último asesinado, por un agente estalinista en México en 1940. De aquel cuartel general de la revolución solo Stalin continuo con vida.

La burocracia jugo un papel verdaderamente criminal en todos los aspectos. Aunque de palabra y en la propaganda se declaraban los sucesores de Lenin en la URSS, comenzando por Stalin, no dudaron en mutilar sus ideas y sus escritos, al objeto de elevarse por encima de sus adversarios, que como Trotsky estaban a años luz de Stalin y sus compinches en capacidad política y teórica.

Pero eso no le importaba a la burocracia, que había visto en Stalin a su digno representante, dispuesto a falsificar la historia, las ideas, las perspectivas y hasta las propias fotografías de la revolución, en donde hacían desaparecer de ellas a los que Stalin consideraba sus enemigos, que fueron desvinculados y "enfrentados" artificialmente a Lenin, al genuino dirigente histórico del bolchevismo.

Las ideas y las perspectivas de Lenin viven, ante la podredumbre del capitalismo y el cadáver inservible del estalinismo

Hoy, el mismo día que escribimos estas notas, se cumplen los 100 años de la muerte física de Vladímir Ilich Lenin. Sin embargo podemos decir que el legado político y teórico de Lenin no solo sigue siendo plenamente vigente, sino que lo es más si cabe que en ningún otro momento lo fue. Sus extensas obras escritas, que ocupan 55 volúmenes en su traducción al español, suponen un legado y tesoro de riqueza política, de teoría filosófica, política, económica y de los métodos correctos de construcción de la dirección, de la organización revolucionaria que la clase obrera mundial continúa necesitando en el presente para abordar sus tareas históricas, la lucha por la transformación socialista de la sociedad.

A principios de la década de los 90 los regímenes estalinistas, en la ex URSS y demás Países en el Este europeo, colapsaron de forma miserable, fruto del callejón sin salida al que la burocracia heredera de Stalin condujo a la economía y a a sociedad en estos países. A fecha de hoy todavía pululan por los márgenes del movimiento obrero viejos estalinistas, reducidos a su mínima expresión histórica, que con sus viejos cuentos y mentiras ya no logran engañar a mucha gente.

Mientras cada vez más miles de trabajadores y de jóvenes en todo el mundo van comprendiendo la necesidad de organizarse y poder así luchar por cambiar el mundo, en las ideas genuinas del bolchevismo. Las ideas teóricas de Lenin y de Trotsky acabaran encontrando el camino para permitir a los trabajadores mas conscientes, a los jóvenes más revolucionarios, el poder construir el vehículo, la dirección revolucionaria, que representa el paso previo necesario para garantizar que esta lucha será exitosa, la lucha por el cambio social. En este amplio y dialectico sentido, las ideas, el programa y los métodos del bolchevismo de Lenin, que fueron mantenidos y enriquecidos por la lucha posterior de Trotsky y de los genuinos bolcheviques leninistas, representan el verdadero futuro de la humanidad.

El colapso y derrumbe de los regímenes estalinistas mostro al mundo entero la miseria moral de la casta burocrática, que ascendió al poder sobre los hombros de la clase obrera rusa de 1917, marchitando y ensuciando el propio nombre del genuino bolchevismo y el del propio V.I. Lenin. Esa misma casta burocrática que no dudo en pasarse por completo al campo de la contrarrevolución burguesa., Aquellos acontecimientos pusieron el punto y final a esa lacra burocrática usurpadora de la revolución, que se convertió en la nueva clase burguesa en Rusia y demás países. A partir de entonces ya no podrán volver a jugar más el papel contrarrevolucionario que jugaron en cada ocasión que se presentó, el papel de evitar que la burguesía fuera derrotada por los procesos de la revolución proletaria socialista.

Una grave crisis atraviesa el Congreso Nacional Africano (CNA), el partido político que gobierna Sudáfrica desde hace 30 años. Esta organización que fuera encabezada por Nelson Mandela sufrió una brutal caída del 35% de los votos, mas de 3.500.000 de sudafricanos que retiraron su apoyo al gobierno liderado por Cyril Ramaphosa, hartos del hambre, la...

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