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LA POLÍTICA DEL IMPERIALISMO Y LA INTERNACIONAL PROGRESISTA

Documento aprobado en la reunión de la Coordinación Internacional de La Marx - Noviembre 2021

Vivimos una insurrección de masas que conmueve al mundo. Millones se levantan en todos los países y regiones contra el capitalismo. Las masas del mundo salen a la lucha y desarrollan revoluciones, movilizaciones y levantamientos en los 5 continentes, en medio de una segunda ola revolucionaria que comenzó con el levantamiento de los chalecos amarillos en Francia en el año 2019.

Este levantamiento global, que va desde Estados Unidos a Francia, desde Cataluña a El Líbano, desde Palestina a Hong Kong, pasando por Chile, Colombia, Cuba, Haití, Argelia, es lo que impide que los gobiernos capitalistas del mundo puedan sacar al capitalismo de la grave crisis en que se encuentra. Frente a la potente movilización global, gobiernos como el de Piñera en Chile, el de Carrie Lam en Hong Kong, el de Díaz Canel en Cuba, Min Aung Hlaing en Myan-mar, Duque en Colombia, u Ortega en Nicaragua sacan las tropas a la calle y reprimen a la población para intentar frenar el proceso revolucionario. Pero ésta política del "garrote" se ha mostrado inútil para frenar la movilización.

La represión no sólo no frena la movilización, sino que echa nafta al fuego de la lucha. En tanto no se resuelven los reclamos más básicos del pueblo, los activistas se preparan y vuelven con más fuerza, protagonizando sucesivas oleadas que se apoyan en las capas más oprimidas, las mujeres, los jóvenes, los campesinos, las masas empobrecidas de la ciudad, etc. que sufren hambre, miseria, pandemias, pobreza, machismo, opresión, destrucción de la naturaleza, cambio ambiental, y salen a luchar contra el desastre capitalista.

Un capítulo fundamental de ésta movilización global contra el capitalismo lo ocupa la revolución mundial de las mujeres contra los feminicidios, las desapariciones, el machismo, el aborto legal, y todos los derechos. El desarrollo de esta lucha constituye la movilización permanente de más de la mitad de la humanidad, y un componente fundamental del proceso revolucionario mundial.

Para frenar esta insurrección de masas el imperialismo combina la política de "garrote" con otra política: La de la "zanahoria".

Esta consiste en una política de engaños y maniobras, basada en "Acuerdos", "Pactos", "Concertaciones", y un llamado a confiar en la democracia burguesa. El imperialismo, las Corporaciones, los capitalistas, necesitan que las masas abandonen las calles, las rutas, los piquetes, que dejen de lado las barricadas, la autoorganización, y autodefensa, y vayan a votar en las elecciones de la democracia burguesa, confiando en que diputados, funcionarios, alcaldes, etc. les traigan una mejor vida.


Una pérfida política de engaños y maniobras contra los pueblos


En el siglo pasado, el capitalismo pudo sortear y enfrentar las revoluciones que sacudían al mundo, producto de la existencia de los acuerdos de posguerra de Yalta, y Postdam firmados en 1945. Los acuerdos fueron celebrados por los imperialismo de EE.UU e Inglaterra por un lado, con el stalinismo mundial por el otro, que era la corriente política que controlaba la URSS y las direcciones del movimiento de masas a escala global.

Ésos acuerdos permitieron contener, desviar, y canalizar los procesos revolucionarios que surcaron el siglo XX (Corea, China, Cuba, Argelia, Vietnam, etc.), lo cual además de salvar al capitalismo, permitió un "boom" de la economía capitalista mundial que duró aproximadamente 30 años.

Pero en el siglo XXI, esos acuerdos ya no existen. Con la caída del Muro de Berlín en 1989 se derrumbaron los acuerdos de posguerra, y se derrumbó el aparato stalinista mundial. Ese aparato se encuentra entre escombros, en un avanzado proceso de descomposición. Tampoco existe hoy un "boom" de la economía capitalista mundial, por el contrario el capitalismo se encuentra en una grave crisis, que lleva ya 20 años.

Este panorama hace imposible para el imperialismo establecer un acuerdo global como fueron los de posguerra, frente al levantamiento de masas, y las revoluciones que recorren el mundo en el siglo XXI.

Por esta razón, el imperialismo mundial a partir de la llegada al poder de la Administración Biden, ha lanzado la política mundial de acuerdos regionales, parciales, por país, por zonas, entre el imperialismo, los gobiernos capitalistas regionales, y las direcciones del movimiento de masas. Esta política no está exenta de problemas. Los llamados del imperialismo y los gobiernos capitalistas a confiar en la democracia burguesa, está sufriendo una bofetada porque los pueblos rechazan, y comienzan a descreer en la democracia burguesa.

En las elecciones en Francia y Venezuela el 80% de los trabajadores no fue a votar, en Brasil, el 50% no voto por nadie, en Perú el 30%, en EE.UU el 50%, lo mismo en elecciones como en Rusia y Argentina. Las masas ya no creen en las instituciones de la burguesía, ni en sus partidos, y una "ola abstencionista" recorre el mundo, acompañando los levantamientos revolucionarios.

La ruptura y crisis con los partidos e instituciones de la democracia burguesa, es un avance de la conciencia de las masas que provoca crisis políticas en todas las instituciones defensoras del capitalismo: Entre los gobiernos, en los regímenes, y en los partidos burgueses. Y que también pone en crisis a todas las organizaciones reformistas, que hacen de la participación en la instituciones de la democracia burguesa, el centro de su actividad.

La política del "Frente por la Paz y la Democracia", (1) es una pérfida política de engaños y maniobras contra el ascenso revolucionario mundial que requiere para su aplicación de la colaboración de todos los gobiernos y partidos capitalistas, junto a los partidos y organizaciones reformistas que son la dirección del movimiento de masas, o tienen algún relativo control de las organizaciones sociales, sindicales, y políticas de las masas en los diferentes países, y regiones del mundo.

La política de "Frente por la Paz y la Democracia", no trae ninguna "paz", ni ninguna "democracia". Aunque las masas con su movilización cuestionen a la democracia burguesa, y los "acuerdos" que impulsa el imperialismo, esta política no ha sido derrotada. Y es una política muy peligrosa porque está diseñada para desviar y desmovilizar a los pueblos, a la vez que se ejecuta un violento ataque, agresión, y represión sistemática contra las masas. Co-mo lo plantea Nahuel Moreno: "Sin embargo, esta política del "Frente por la paz social y la democracia" todavía no ha sido derrotada. Sigue siendo un peligro mortal para los trabajadores y los pueblos porque confunde, desmoraliza y desmoviliza, permitiendo al imperialismo preparar más duros contragolpes" (2)

El imperialismo habla de "Paz" en las Cumbres con el gobierno de China, mientras Xi- Jinping y el Partido Comunista de China asesina, tortura y encarcela a millones en los campos de concentración en la provincia de Xinkiang. El gobierno de China apoya el golpe en Myanmmar, y ataca al pueblo de Hong Kong en el Sudeste Asiático. El imperialismo negocia en Medio Oriente con los fascistas asesinos del Taliban. Y el imperialismo europeo apoya las fraudulentas elecciones en Venezuela, mientras la dictadura de Maduro encarcela y tortura a miles de activistas. El imperialismo europeo invierte en Cuba, mientras la dictadura del PC encarcela, persigue, tortura y asesina a cientos de activistas cubanos que luchan contra el hambre y la falta de libertades.

La tarea de los Marxistas es denunciar, y enfrentar esta política del imperialismo, y los acuerdos contrarrevolucionarios que buscan defender el capitalismo, y a las clases dominantes de diferentes países. Veamos cuales son esos acuerdos:


Los Acuerdos de "Paz y Democracia" en Medio Oriente


Millones sufrieron un gran impacto al ver la imágenes de la retirada de las tropas de Estados Unidos de Afganistán, miles de afganos desesperados subiéndose a los aviones del Pentágono para huir del país en el aeropuerto de Kabul, imágenes que conmovieron al mundo. Millones se solidarizan automáticamente con las mujeres afganas, sin saber que la retirada de las tropas norteamericanas obedece a los acuer-dos suscritos el 29 de febrero de 2020, entre el gobierno de Estados Unidos y los talibanes firmados en Doha, Qatar.

El denominado "Acuerdo para Traer la Paz a Afganistán" entre el imperialismo de EE.UU y el grupo Taliban fijó un calendario para la retirada de las tropas de Estados Unidos. A cambio del regreso al poder y la liberación de los prisioneros del Talibán, éste se compromete a defender el capitalismo afgano. Todos los gobiernos capitalistas, desde los imperialistas europeos, hasta China y Rusia se unieron a los acuerdos de Doha.

El alto representante de la Unión Europea Josep Borrell, informó que la Unión Europea es parte del diálogo de EE.UU- Talibán. Durante junio, y julio del 2021 la delegación del Talibán encabezado por el Mulá Abdul Ghani Baradar suscribió acuerdos con el gobierno de Ali Jamenei en Irán, con Putin en Rusia, y con el gobierno de Turkmenistán. En China, los acuerdos fueron suscriptos por el canciller Wang Yi y Baradar en Tianjin. De este modo, los acuerdos de Doha pasa-ron a ser respaldados por el imperialismo de EE.UU, Inglaterra, Francia, Alemania, a los que se sumaron China, Rusia, e Irán, en su carácter de potencias regionales.

Los acuerdos de Doha buscan frenar el ascenso revolucionario de los pueblos del Medio Oriente contra el imperialismo e Israel, cuyos puntos más altos son los procesos revolucionarios que se desarrollan en Yemen, El Líbano, Palestina, Irak, Argelia, etc. Junto a los acuerdos de Doha, el 13 de agosto de 2020 se suscribieron los Acuerdos de Abraham entre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel, tras los cuales Israel acordó suspender los planes para la anexión del Valle del Jordán a cambio del reconocimiento de EAU al Estado de Israel.

El acuerdo fue ratificado en la Casa Blanca, en Washington, y abre la puerta a un futuro acuerdo con Arabia Saudita, ya que EAU es un satélite del reino. Los Acuerdos de Abraham también incluyen el acuerdo entre Baréin e Israel, anunciado como "acuerdos de paz, y cooperación" firmado el 15 de septiembre de 2020, también ratificado en Washington. De esta manera, Baréin se convirtió en el cuarto estado árabe en reconocer a Israel y el segundo en un mes, al cual se agregó el acuerdo entre Israel y Sudán, en el cual ambos países acordaron "la paz" a cambio de lo cual EE.UU sacó a Sudán de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

El 10 de diciembre de 2020 se estableció el "Acuerdo de normalización de las relaciones entre Israel y Marruecos", también ratificado por Estados Unidos, por el cual Marruecos se convirtió en el sexto país de la Liga Árabe en reconocer a Israel. En cuatro meses, mas países árabes reconocieron al Estrado de Israel, que en 40 años. Esto habla de la colaboración y traición de las diferentes burguesías árabes con el imperialismo e Israel. Estos sectores burgueses regionales, desesperados por el avance de los procesos revolucionarios, se lanzan en brazos del imperialismo e Israel para ponerles freno.

La traición de los sectores burgueses árabes ha provocado que por primera vez un sector de la burguesía árabe y palestina se incorpore a la coalición de gobierno en Israel. En junio el 2021 la Lista Árabe Unida (LAU, en hebreo Ra'am), se ha convertido en el primer grupo político árabe en formar parte de la coalición de gobierno en la historia de Israel, que desplazó al poder a Benjamin Netanyahu tras 12 años.


La cúmbre Biden-Xi Jingping vs los teóricos de la III Guerra Mundial


El control de los procesos políticos y de la lucha de clases de Asia, están basados en un acuerdo contrarrevolucionario político, económico y militar entre el imperialismo de EE.UU y China. Estos acuerdos políticos se encuentran ante una contradicción: Son efectuados por el imperialismo de Estados Unidos que se presenta como defensor de la "democracia" y los "derechos humanos", junto a China que es una horrorosa dictadura capitalista.

El 14 de Noviembre del 2021 se realizó la Cumbre EE.UU- China en la cual los dos líderes Joe Biden, y Xi Jinping se encontraron para acordar. "Estoy muy feliz de ver a mi viejo amigo", dijo Xi Jinping al iniciar la Cumbre. En la misma línea, Beijing destacó que la conversación fue "profunda", "fructífera" y "fundamental". Allí arribaron a acuerdos sobre control del armamento, y Biden manifestó preocupación por los "Derechos Humanos" en el marco de darle su apoyo explícito a la política de "Una China".

Hablar de "Derechos Humanos" y apoyar la política de "Una China", es una política completa-mente hipócrita del imperialismo. La política de "Una China", significa el aplastamiento de las minorías. nacionalidades, y pueblos originarios bajo la bota del ejército popular de China, Esto impide al imperialismo presentar estos acuerdos públicamente como de "Paz y Democracia". Pero no impide que Estados Unidos y China actúen conjuntamente para evitar el desarrollo de los procesos revolucionarios como el de Hong Kong, de las minorías como la de los Uigures, en Myanmar, Corea del Sur, etc.

Para frenar el proceso revolucionario en Hong Kong que comenzó en el 2014 con el levanta-miento de la "Revolución de los Paraguas", la dictadura del Partido Comunista de China (PCCh) lanzó la "La Ley de Seguridad Nacional" en mayo del 2020. Esta ley elimina los derechos a pro-testa, a reunión, a sindicalización, a libertad de expresión, con el objetivo de criminalizar a las organizaciones y activistas tanto hongkonenses, chinos, y de todo el mundo que se refugian en Hong Kong para organizar la lucha contra la dictadura capitalista de Xi- Jinping y el PCCh.

La Ley condena a la población de Hong Kong con cadena perpetua a todos aquellos activistas que enfrenten a la dictadura de Xi- Jinping bajo los delitos de "secesión", "subversión", "terrorismo" y "connivencia con fuerzas extranjeras". Pero la dictadura de Xi- Jinping y el PCCh puede llevar adelante esta política contrarrevolucionaria gracias al apoyo de Estados Unidos, los gobiernos imperialistas, y los gobiernos capitalistas de la región. Todos estos gobiernos hacen silencio sobre la Ley de Seguridad Nacional, silencio que se extiende a todos los organismos multilateriales controlados por el imperialismo (ONU, la OTAN, Organización Mundial del Comercio (OMC), etc), lo cual da luz verde a la dictadura de Xi Jinping en sus planes de aplastar los derechos democráticos del pueblo de China, sus minorías y regiones auto-nómicas.

En la provincia de Xinkiang la etnia Uigur está siendo sometida a un brutal proceso de represión, tras el levantamiento violento de este pueblo originario contra la dictadura del PCCH. Con aproximadamente 1.014.883 de personas en campos de concentración, y denuncias de que las multinacionales se benefician del trabajo esclavo como las textiles Target, y Dangerfield de Estados Unidos, Cotton On, y Jeanswest de Australia, o Ikea y H&M de Suecia, entre otras, la etnia Uigur está sufriendo una salvaje represión de la dictadura. La complicidad del imperialismo mundial con la dictadura de China, es parte del acuerdo económico y político que sostiene al capitalismo en Asia, y globalmente.

La dictadura de China reprime a su pueblo para garantizar las inversiones de las Corporaciones Multinacionales norteamericanas, europeas, y japonesas que hacen fortunas basada en la superexplotación de la clase obrera china. La colaboración entre EE.UU y China permite que China exporte a escala global su producción, fundamentalmente al mercado norteamericano, a cambio de lo cual China compra y atesora bonos del Tesoro norteamericano. Es decir, EE.UU y el imperialismo mundial "financian" a China, a cambio de los cual China "financia", al estado norteamericano.

Los acuerdos entre EE.UU y China no están exentos de roces, contradicciones, y rispidices, pero es el acuerdo fundamental en el que reposa la situación de Asia, Medio Oriente y el mundo. China en su carácter de potencia regional se ocupa de los procesos de Medio Oriente, como vimos en relación por su apoyo a los acuerdos de Doha, y se ocupa también de algunos procesos de Asia como el de Myanmar, Hong Kong, y de África donde terceriza inversiones en economía muy pobres y pequeñas, con el tácito apoyo del imperialismo norteamericano. A su vez China avanza en la integración económica con el imperialismo de Japón en el tratado de Asociación Económica Regional Integral (RCEP). En el RCEP se suman Corea del Sur, Australia, y Nueva Zelanda junto a los países que integran el ASEAN Vietnam, Singapur, Indonesia, Malasia, Tailandia, Filipinas, Myanmar, Brunei, Laos y Camboya. Para el resto de los países de Asia que están fuera de la influencia de China, el imperialismo de Estados Unidos ha reflotado el acuerdo de Seguridad Cuadrilateral (QUAD, en inglés) que integra a con Japón, Australia y la India, a la vez que reflotó la alianza de espionaje "Five Eyes" (en inglés "cinco ojos"), y ratifico la alianza militar AUKUS, con Australia, y el Reino Unido, acuerdos reaccionarios presentados como de "colaboración" y "cooperación".


Los Acuerdos de "Paz y Democracia" en el G-20,Europa, y América Latina

Como parte de esta política de impulsar los acuerdos de "Paz y Democracia", Estados Unidos volvió el 14 de octubre del 2021 a reintegrarse al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El 31 de ese mismo mes se produjeron los acuerdos en Cumbre del Grupo de los 20 (G20) en la cual se reúnen los 7 países imperialistas, EE.UU, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Italia, Inglaterra, y el resto de las naciones más desarrolladas como India, China, Brasil, Sudáfrica, etc. En esta cumbre las políticas de "cooperación, paz, y democracia" volvieron a ratificarse con fuerza.

El 2 de noviembre del 2021 los mismos países se reunieron en la Cumbre del Clima, COP26 Conferencia de las Partes (Conference of the Parties, en inglés) en Glasgow, Escocia. Tan-to en la cumbre del G- 20, como en la de COP26 se abordaron los más grandes problemas que atraviesa el capitalismo a nivel global como las multinacionales, las deudas externas de los países atrasados, las pandemias, y el cambio climático. Sus acuerdos y resoluciones son Todos los acuerdos suscriptos tanto en el G- 20, como en la de COP26 solo buscan defender al capitalismo, y a las Corporaciones globales, por lo cual no significan ninguna solución a los problemas de los trabajadores y pueblos del mundo. En relación a la recuperación de la economía capitalista global el G20 se comprometieron a "evitar retirar prematuramente las medidas de apoyo", es decir van a continuar los millonarios salvatajes para las Corporaciones que dominan la economía capitalista mundial.

Respecto de las deudas de los países en desarrollo y el FMI el G20, el Imperialismo en el G20, ratificó la política de evitar que los paises declaren la quiebra y default, lo cual implicó un cambio de la política del imperialismo en relación de las deudas externas. Si antes el FMI exprimía a los países pobres hasta la última gota, ahora el imperialismo mundial impulsa las suspensiones de pagos de las deudas externas de los países que no pueden pagar, e incluso otorga dinero a los países más pobres, para que puedan pagar.

De este modo el G20 de Roma acordó continuar la iniciativa de "Suspensión del Servicio de la Deuda del G20" ... " (3) al menos 12.700 millones de dólares (...) se aplazaron gracias a esta iniciativa entre mayo de 2020 y diciembre de 2021, beneficiando a 50 países". A su vez el G20 ratificó seguir dando dinero a los países más pobres: "abonar a los países vulnerables 100.000 millones de dólares ... en Derechos Especiales de Giro (DEG) emitidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) ... en contribuciones voluntarias para los países más necesitados". (El País España, 31/11/21)

Los presidentes de los países capitalistas reunidos en el G20 aprobaron las política acordada el 2 de agosto del 2021, por la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington. Allí se acordó una asignación general de derechos especiales de giro (DEG) equivalente a USD 650.000 millones de dólares. El FMI estudia la posibilidad de instaurar un "Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad" fin de apuntalar "la liquidez mundial", y asistir a los países más pobres y vulnerables (4) ¿Le preocupa al Imperialismo el hambre de los pueblos y la pobreza de millones?

¿Por qué ahora el Imperialismo impulsa las moratorias y suspensiones de pago de la deuda ex-terna? El imperialismo está preocupado por la irrupción de los levantamientos y revoluciones, busca aliviar las crisis para calmar esos estallidos. Pero también, o que las Multinacionales, las Corporaciones capitalistas, Wall Street y los banqueros buscan con la "iniciativa de suspensión" de pagos de deuda externa es evitar nuevos picos agudos de crisis mundial como los que fueron los de Lehman Brothers en el 2008, o Grecia, Italia o Chipre en los años 2010.

La crisis del capitalismo es de tal magnitud que no resiste "defaults o impagos" de deuda ya sea de Corporaciones o países, por eso el imperialismo promueve los pagos acordados, estableciendo moratorias o suspensiones de pagos. Estas moratorias, y los aportes en derechos especiales de Giro (DEG), son "Salvatajes" hacia los países, que actúan como prolongación de su política de "Salvatajes" a las Corporaciones.

Antes del comienzo de la Cumbre del G20, el presidente de EE.UU Joe Biden se reunió con el Papa en el Vaticano, quien dio su "bendición" a estos acuerdos. En relación a la pandemia del Covid el G20 acordó "...vacunar al menos el 40% de la población en todos los países para fina-les de 2021 y el 70% para mediados de 2022". Toda una hipocresía ya que millones murieron por culpa de una pandemia que es producto de las políticas de todos los gobiernos capitalistas, los cuales desarrollaron ante ella una política de "cuarentenas capitalistas" que provocó millones de muertes en todo el mundo.

La misma política cínica a hipócrita desarrollaron los gobiernos imperialistas en la Cumbre del Clima, COP26 se reúne en Glasgow, Escocia. Conferencia de las Partes (Conference of the Parties, en inglés). Mientras abundaron los discursos con promesas de nuevas tecnologías, o de metas anticontaminantes para el... ¡2030!. Pero nada en concreto que atente contra la industria petrolera, ni la producción de carbón. Además, los gobiernos del mundo planean producir más del doble en combustibles fósiles para 2030. Los acuerdos son una burla mientras el mundo sufre la multiplicación de huracanes, sequías e inundaciones.

En Europa, y para frenar la lucha del pueblo catalán, el gobierno español anunció un indulto a los presos catalanes partícipes del proceso de independencia, la libertad de los presos políticos, y el retorno de los exiliados en acuerdo con los gobiernos imperialistas de Francia y Alemania. Han apoyado también este acuerdo la ONU y sus organismos dependientes, como el Consejo de Europa, y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH).

Los indultos del gobierno de Pedro Sánchez son apenas una concesión para algunos presos políticos y exilados cuando hay más de 3 mil activistas catalanes procesados por España. El imperialismo busca desprocesar a algunos de los más importantes dirigentes catalanes como Carles Puigdemont. Antoni Comín, Lluís Puig, o Meritxell Serret, para frenar la lucha del pueblo catalán.


El Diálogo Económico de Alto Nivel / T-MEC: López Obrador como agente del imperialismo en América Latina


En América Latina el 9 de septiembre del 2021 en Washington DC, se reunieron representantes del gobierno imperialista de Estados Unidos encabezado por Joe Biden, y del gobierno capitalista de Andrés Manuel López Obrador, en el llamado Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN), para llevar acuerdos en beneficio de la grandes Corporaciones imperialistas, y las clases capitalistas de México. Los acuerdos del DEAN avanzaron a consolidar el Tratado México-Estados Unidos Canadá (T-MEC), el cual es la continuación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, en inglés). Estos acuerdos también se suscribieron en Washington. Presentados como "acuerdos constructivos y de cooperación", son todo lo contrario como lo plantea en su declaración La Marx México:

"El T- MEC busca consolidar el status semi-colonial de México, entregando nuestras riquezas, recursos naturales, territorios, nuestra fuerza de trabajo y nuestro patrimonio a los conglomerados globales que defiende el gobierno de Joe Biden y la aristocracia del 1% de la población".

Por eso en septiembre se celebró en la Cumbre de la CELAC en México en la cual López Obrador se presentó junto al presidente de Cuba reclamando el "fin del bloqueo", en realidad, respaldando al gobierno cubano, tras las movilizaciones del 11, 12 y 13 de Julio contra la dicta-dura. También en México se están llevando a cabo las reuniones por un acuerdo sobre Venezuela entre representantes de la dictadura de Maduro y el imperialismo de EE.UU.

El imperialismo pretende incorporar a los países de Centroamérica y el Caribe, como el caso de Cuba, usando a México como submetrópoli, intentando que desde el Palacio Nacional de Ciudad de México se establezcan políticas para frenar los procesos revolucionarios de Centroamérica y América Latina. En Chile el "Acuerdo por la paz social y la Nueva Constitución" del 15/11/19 buscan desviar el proceso revolucionario iniciado en octubre de ese año hacia la democracia burguesa, las elecciones, y diseñaron una Convención Constituyente que práctica-mente no puede resolver ninguna de las demandas fundamentales del pueblo chileno.

Como lo explica La Marx Chile:

"Estos acuerdos de "paz social", le salvaron el cuello a Piñera, y le permitieron que se mantuviera en el poder asesinando y mutilando el pueblo. Además condicionó a la actual constituyente para que no fuera más allá de los límites del capitalismo. Los grupos de la UDI- RN pudieron imponer estas condiciones por la traición de diputados y dirigen-tes de izquierda como Gabriel Boric, que impusieron los acuerdos para salvar las instituciones del estado capitalista a cualquier costo"

El 20 de septiembre del 2020 quedo formalmente inaugurada la Internacional Progresista. Esta internacional, que agrupa a la mayoría de las organizaciones reformistas del mundo, está encabezada por Bernie Sanders senador del Partido Demócrata, y Yanis Varoufakis principal dirigente de Syriza de Grecia, y está orientada por sectores del Partido Demócrata de los EE.UU como la DSA (Demócratas Socialistas de América). Los Think- Thanks progresistas como CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), y la publicación de DSA, Revista Jacobin (5), junto a intelectuales de renombre como Chomsky, Zizek, o Tony Negri, y Naomi Klein, así como varios catedráticos, eruditos, y profesores intentan dar sustento teórico a IP.

El rol de esta organización es la de colaborar la política mundial de "Frente por la Paz y la Democracia" que lleva adelante la Ad-ministración del Partido Demócrata y Joe Biden (6) La Internacional Progresista hace suya la política e "zanahoria", de "Acuerdos", "Pactos", "Concertaciones", y el llamado a confiar en la democracia burguesa. Junto a los intelectuales, y personalidades que encabezan la IP como el Juez Baltasar Garzón de España, la componen movimientos y dirigentes políticos como Jeremy Corbyn del Partido Laborista de Inglaterra, Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, Tiny Kox de Partido Socialista de Holanda, y Gerardo Pisarello de Barcelona en Comú, grupo independentista Catalán.

Ertuğrul Kürkçü del Partido Democrático de los Pueblos de Turquía, Rafael Correa de Ecuador, Álvaro García Linera del MAS de Bolivia, Fernando Haddad del PT de Brasil, Giorgio Jackson del Frente Amplio de Chile, Gustavo Petro de Colombia Humana, Áurea Carolina del PSOL de Brasil, Alicia Castro de Kirchenrismo de Argentina, y vinculada también al chavismo de Venezuela, así como funcionarios de MORENA en México hacen también parte del agrupamiento.

El campo de acción de la IP es cada vez más amplio y no se reduce solo a los miembros integrantes. Su política cuenta con la colaboración fáctica de la dirección del EZLN en México en episodios como la "consulta popular", donde el segundo avaló "de forma extemporánea" la política del gobierno mexicano. (7)

La IP, apoya en términos generales a gobiernos como el de Cuba, el de Nicaragua, el de Venezuela, o el de China, haciendo silencio sobre su política de defensa del capitalismo. Esta política gravita sobre todas las organizaciones de izquierda del mundo, los grupos socialdemócratas, stalinistas, ex-guerrilleros, ex- trotskistas, quienes llevan, en términos generales adelante la política de la IP.

La política de la IP se reduce a un solo punto: La lucha contra la "derecha". Para esa lucha los dirigentes de la IP se ubican como la "izquierda", entonces para la IP toda la lucha se resuelve en una batalla entre la "derecha", y la "izquierda". Para la IP el principal problema del mundo es el avance de una derecha reaccionaria encabezada por Trump, Bolsonaro, Duque de Colombia, el dictador egipcio Al Sisi, el gobierno de Yamina en Israel y de Modi en la India. La ecuación de los dirigentes de IP se resuelve de manera muy fácil: Si no te unes a la "izquierda" que ellos postulan, entonces le haces el juego a la "derecha".


La "Internacional Progresista": Versión descolorida de la Segunda Internacional


Los dirigentes de la IP quieren ocupar el rol que cumplió la Segunda Internacional de 1889, que llevó adelante el reformismo. Pero la actual IP es muy débil, y comparada con la Segun-da Internacional, no da la talla. Al menos la Segunda Internacional se referenciaba como marxista, y tenía a su frente a algunos dirigentes que habían trabajado con Marx y Engels. Los dirigentes de la IP son un grupo mediocre, incapaz de elaborar más que charlatanerías con pretensiones de intelectuales. Su bajo nivel político, y su carácter de clase burgués, y pequeñoburgués apenas les permite proponer "Un capitalismo Humanizado", como solución a la grave crisis que vive el capitalismo global.

Para la IP el problema no es el capitalismo, ni el Imperialismo, ni las multinacionales, ni Wall Street. Para la IP el problema es la "derecha", es decir un sector de burgueses que serían los "malos", pero para la IP hay otro sector de burgueses y capitalistas que son "buenos", los autodenominados "progresistas", que buscan un mejor capitalismo. Con ellos debemos aliarnos, en un solo frente que agrupe a toda la "izquierda". Con este planteamiento, la IP no inventa nada, solo repite la misma fórmula de Stalin y el stalinismo de "Frente Popular" con la burguesía progresista.

Este nuevo "Frente Popular del Siglo XXI", es con Biden, con Lula, con López Obrador, con Petros, con Evo Morales, contra la "derecha". Este es el eje político de los dirigentes, intelectuales, artistas, que se dirigen a los millares de activistas que protagonizan las insurrecciones y levantamientos que conmueven al mundo, con el llamado a luchar contra la "derecha", y llevar adelante esta lucha respetando las normas de la democracia burguesa.

Sin embargo, no debemos subestimar el potencial peligroso, y contrarrevolucionario de IP.

Este agrupamiento pretende aprovechar la grave crisis que sufre la izquierda mundial, se juega a ocupar ese espacio, engañando, desviando, y traicionando las revoluciones en curso. Millones de activistas que en todo el mundo salen a luchar contra el capitalismo, pueden caer bajo los engaños de los dirigentes de IP. Ahí tenemos los casos de Chile, Colombia, o México donde formaciones como el Frente Amplio, la Colombia Humana, o MORENA en México, confunden a muchos honestos camaradas en su llamado a la lucha contra la "derecha".


Impulsar el reagrupamiento revolucionario


La política de constitución de IP es preventiva. Buscar absorber a toda tendencia revolucionaria que surja, y contenerla, para llevarla a la vía muerta del reformismo. La IP es una herramienta para esterilizar toda tendencia que apunte a abolir el capitalismo, es su objetivo consciente. La estrategia de IP no es sólo patrimonio de quienes integran la organización. Un gran número de reformistas, stalinistas, ex guerrilleros, y ex- trotskistas llevan adelante la estrategia de IP sin pertenecer orgánicamente a ella, por la vía de capitular a la presión de los aparatos que la integran.

¿Cuál es la política de los marxistas frente a la política de "Frente por la Paz y la Democracia"? y Por otra parte, ¿Cuál debe ser nuestra política hacia la Internacional Progresista? Lo que une a todos los miembros de la Internacional Progresista desde Sanders, Chomsky, pasando por Varoufakis, Corbyn, Lula, CLACSO, Jacobin, y el 99% de la "izquierda" mundial es una sola cosa: El terror a que surjan corrientes y tendencias revolucionarias de masas.

Pero la estrategia de IP se enfrenta a dos fenómenos: Por un lado, la existencia de la crisis mundial del capitalismo, y por el otro el desarrollo del proceso revolucionario mundial. Estos dos fenómenos provocan una crisis permanente y constante en todas las corrientes reformistas y socialdemócratas. No existe reformismo sin cierta "bonanza" capitalista. El colapso global que está sufriendo el modo de producción capitalista, epocal, y civilizatorio, pone en crisis a los parlamentaristas, los electoralistas, todos los que necesitan cierta estabilidad económica para poder dar concesiones a las masas, presentar sus proyectos de Ley, mentir todas las corrientes socialdemócratas, o en proceso de socialdemocratización a agruparse e integrarse al régimen democrático burgués. Lo que todos ellos temen es que surjan corrientes revolucionarias que los hagan perder su negocio electoral, su negocio sindical, o su ONG's además de que se le vayan miles de cuadros y militantes.

El reagrupamiento mundial de los reformistas alrededor de la IP, es una medida de carácter defensiva, que intenta ser para las corrientes reformistas una especie de bote salvavidas en la medida en que les permite sostenerse, y apoyarse mutuamente. El uso del peso del prestigio de intelectuales, publicaciones, Universidades y catedráticos, busca ocultar la mediocridad, la falta de argumentos, y evitar que descubran que son sólo un grupo de charlatanes que observan espantados como su proyecto reformista se hunde sin remedio.

La crítica al marxismo no es tan peligrosa. La falsificación es algo distinto. Me refiero a las teorías que se reclaman marxistas pero en realidad abandonaron la esencia de las enseñanzas de Marx. Por ejemplo, el revisionista Bernstein hizo del movimiento el eje fundamental de su teoría y dejó de lado el objetivo final. ¿Qué resultó de este 'marxismo'? En Inglaterra, un Mac-Donald, o un Lord Snowden. Ustedes mismos pueden encontrar algunos ejemplos. Esa falsificación utiliza el nombre de marxismo para engañar a los trabajadores." León Trotsky (8)

Nuestra política frente al reagrupamiento mundial de los reformistas es muy clara: En primer lugar los declaramos públicamente como nuestros enemigos. Los denunciamos implacablemente. Denunciamos su política, sus métodos, sus infamias, y no dejamos pasar ni una de sus traiciones a las masas. Si algún militante marxista tiene dudas, o no entiende porque denunciamos todo el tiempo a los reformistas, intentaremos convencerlo porque es de vida o muerte para nuestra organización.

Hacia las masas, los activistas del mundo, y los marxistas de los 5 continentes no tiene que quedar ninguna duda que nosotros no tenemos nada que ver con esa excrecencia reformista y traidora que es IP. Y que no tenemos nada que ver con los reformistas, stalinistas, ex guerrilleros, y ex- trotskistas que llevan adelante la política de IP, aunque no la integren orgánicamente. Necesitamos delimitarnos tajantemente de ellos en forma clara, y precisa todo el tiempo. Tiene que quedar claro para todo el mundo que existen 2 proyectos: El de IP, y el del Marxismo.

En segundo lugar, no alcanza con denunciar a IP, debemos abolirla. Para derrotarla debemos oponer a su estrategia de reagrupamiento de los reformistas, la estrategia del Reagrupamiento de los Revolucionarios. Y así como para IP el reagrupamiento reformista es una pérfida estrategia consciente, el Reagrupamiento Revolucionario es también una tarea consciente de fortalecimiento de las tendencias revolucionarias, y la defensa del marxismo clásico, u ortodoxo.

Mientras IP busca "adormecer", o niega las movilizaciones y revoluciones, nosotros las saludamos, impulsamos y apoyamos. Mientras IP busca llevar a los activistas a las urnas, nosotros a las calles. Si vamos a las urnas es para denunciarlas. Y cuando hay una movilización o revolución hay que apoyarla, difundirla, y coordinarla. Quienes callan o hacen propaganda frente a las revoluciones, son unos traidores

El reagrupamiento de los Revolucionarios es la tarea fundamental. Ningún revolucionario del mundo está fuera de nuestra convocatoria. Combinamos la firme defensa de los principios con el combate a todos los capituladores, y claudicadores. Y sin dejar ni un minuto de enfrentar a los reaccionarios Bolsonaro, Macri, Piñeira, Modi o Trump, llamamos a los trabajadores y el pueblo a luchar contra los Biden, Sanders, Corbyn, Lula, Xi Jinping, Díaz Canel, o Chávez que mienten a las masas del mundo llamándose "comunistas" o "socialistas".

A todo grupo que no denuncia la política del imperialismo, que no denuncia sus pactos y acuerdos, que no denuncia a la democracia burguesa, o que no denuncia a IP los catalogamos de "traidores".

Esto es así porque quien no denuncia públicamente está prestando su colaboración a la traición a la revolución que la IP lleva adelante para salvar al capitalismo. La Marx Internacional, es la Plataforma que utilizamos para avanzar en el Re-agrupamiento de los revolucionarios.

Llamamos a derrotar la política de "Paz y Democracia" que impulsan los Demócratas y la Administración Biden. Y denunciamos a la Internacional Progresista y sus gobiernos, partidos y dirigentes como aliados del imperialismo, y defensores del capitalismo. No creemos en la revolución por etapas, no creemos en que debamos "postergar" la revolución de hoy, para otra etapa. Somos partidarios de la revolución permanente, la lucha por el poder como tarea actual, y la estrategia de unir las movilizaciones, y revoluciones que cruzan el mundo, para abolir el capitalismo, como tarea presente, e impostergable.

¡Abajo los acuerdos de Doha, T- MEC, G20, Cumbre Climática, y todos los acuerdos que defienden los intereses del capitalismo!

¡Abajo la internacional progresista!

¡Por una internacional obrera, socialista y revolucionaria!