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¡Fuera Trump y la dictadura! ¡No al pacto Delcy - EE.UU! ¡Por un gobierno obrero, socialista y popular para Venezuela!

04.01.2026

Maduro junto a funcionarios de la DEA en Nueva York

Por Mario Gonzalez - La Marx Venezuela

La captura y encarcelamiento del asesino y represor Nicolás Maduro Moros por parte del ejército de los Estados Unidos, ha desatado una reacción política mundial. Mientras Donald Trump y los medios imperialistas afirman que ellos lo apresaron a través de la "Operación Lanza del Sur" con los buques de la Cuarta flota del Pentágono al frente y después con la operación "Resolución Absoluta"; la realidad es que la dictadura capitalista de Venezuela era un cadáver político que ya había sido aniquilado por las masas venezolanas años atrás, quedando un cascarón hueco carente de legitimidad asentado sobre las fuerzas armadas.

La repentina y "extraña" captura de Maduro sin ningún tipo de resistencia de parte de las fuerzas armadas venezolanas o de su escolta, sin intervención terrestre (infantería) y bombardeos a zonas inhóspitas, deja ver no solo la posibilidad de una traición interna como lo afirma el New York Times, [1] sino de una negociación entre la dictadura capitalista "bolivariana" y el imperialismo. Maduro será juzgado por "narcotráfico" y "terrorismo", lo cual deja abierta una bisagra para su posterior liberación si las negociaciones son exitosas.

Denunciamos este hecho como una negociación y maniobra desde el punto de vista judicial, debido a que, si el juicio en cambio gira en torno a la persecución, desaparición forzada y el asesinato de disidentes, así como las violaciones a los derechos humanos de los mismos presos políticos, la situación jurídica de Nicolás Maduro sería extremadamente grave y la cadena perpetua le quedaría corta.

Mientras esto ocurre, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma la presidencia ante la "ausencia forzosa" de Maduro, quedando al frente de las negociaciones con Estados Unidos en un estatus político muy parecido al de "gobierno interino" en la medida que los buques del Pentágono se mantienen apostados en las costas venezolanas como medida de presión contra el gobierno capitalista del PSUV. 

Un hecho llamativo, es que aunque las fuerzas norteamericanas se mantienen en aguas internacionales del Mar Caribe sin ingresar por tierra a Venezuela con al menos 12 buques de guerra convencional y 2 de portaviones (el USS Gerald R. Ford y el Iwo Jima), ningún soldado norteamericano se mantiene en tierra en plan de ocupación como si lo hicieron durante la "operación Causa Justa" para capturar a Manuel Antonio Noriega y asegurar puntos estratégicos sobre el Canal de Panamá en 1983 con un despliegue de 27 mil soldados norteamericanos como ejército ocupante, dejando varios cientos (aunque fuentes independientes hablan de miles) de asesinados a su paso. [2]


En Venezuela, el imperialismo teme desencadenar una movilización popular que ponga en jaque no solo la operación, sino también a cualquier tipo de gobierno títere que se pueda establecer. Hasta ahora las fuerzas armadas venezolanas se mantienen en las calles y los alrededores del Palacio de Miraflores para evitar así, cualquier tipo de movilización popular que haga fracasar las negociaciones con el imperialismo. No sobra decir que el apresamiento "en helicóptero" de Maduro no motivó el más mínimo movimiento de nuestro pueblo que odia con toda su alma al tirano.

Los marxistas llamamos a enfrentar la injerencia imperialista y a la dictadura, ambas están indisolublemente ligadas, no se puede luchar contra el imperialismo sin luchar contra la dictadura y viceversa, porque ambos están negociando. Ambos negocian sobre millones de dólares, cuentas bancarias, impunidad, exilio, ubicación de familiares y el patrimonio robado a nuestro pueblo hundido en un mar de pobreza y miseria por la dictadura capitalista del PSUV.

Repudiamos al grueso de la izquierda mundial que se negó y se sigue negando a movilizar contra la dictadura de Nicolás Maduro, con la excusa de que hacerlo significaría "hacerle el juego al imperialismo", cuando es Trump quien está negociando la impunidad de nuestros verdugos sobre los cientos y miles de asesinados y desaparecidos en Venezuela. Al mismo tiempo, rechazamos toda "transición" o salida para un gobierno capitalista como el María Corina Machado o González Urrutia, que avale los fraudulentos eventos electorales convocados por la dictadura, que estos dirigentes burgueses pretenden legalizar.


Negocian para evitar un Nepal en América Latina


Repudiamos el hostigamiento imperialista a Venezuela mostrando que Donald Trump no defiende ninguna "libertad", al contrario, vulnera derechos todo el tiempo. Trump posa de defensor de las libertades democráticas, pero las pisotea y viola permanentemente dentro y fuera de EE.UU. Pero a la vez, rechazamos la campaña vergonzosa de la dictadura castro- chavista y el 99% de la izquierda mundial que mienten sobre una "invasión" a Venezuela, que no existe. Lo hacen para ocultar la realidad de la negociación que la dictadura lleva adelante con el imperialismo. 

Denunciamos la campaña que busca confundir al activismo haciendo creer que Trump puede cambiar regímenes y gobiernos a su antojo, y que el imperialismo ha definido regresar a la "Doctrina Monroe" de una "América para los americanos", un disparate totalmente ajeno a la realidad. Esto lo escuchamos todo el tiempo, gracias a todo tipo de opinólogos, charlatanes y expertos en "geopolítica", que parlotean las 24 horas del día, en una campaña que repiten los dirigentes de la izquierda mundial. Hablan de una supuesta lucha entre EE.UU y China repitiendo como un logro la "Teoría del Desacople" para terminar pronosticando el advenimiento de una Tercera Guerra Mundial que nunca se produce.

La realidad es que el régimen de Maduro y el imperialismo de Trump negociaron no porque exista una "conspiración anti China o Rusia", o porque buscan reactivar "la Doctrina Monroe", u otras disparatadas conclusiones que los analfabetos dirigentes del castrochavismo y la izquierda reformista plantean inspirados en películas y series de Netflix. La realidad es que el imperialismo y la dictadura negocian porque buscan evitar un Nepal en América Latina. Quieren evitar a toda costa que no se produzca un estallido revolucionario en el cual el pueblo termine incendiando las casas de gobierno, el parlamento, la justicia y las mansiones de los oligarcas que dominan el país, como lo hicieron las masas en Nepal contra el gobierno capitalista del Partido Comunista de Nepal (CPN-UML) y el Congreso Nepali. 

El `propio Donald Trump hizo pública la negociación cuando explicó con lujo de detalles en la conferencia de prensa brindada en la Casa Blanca el 3 de enero del 2026 que María Corina Machado no tiene "los apoyos y el respeto" necesarios para estar al frente del país, y por lo tanto se está haciendo una transición con Dalcy Rodríguez, la actual vicepresidente del régimen, que ahora es la presidente.

Así es como "defiende la libertad" Donald Trump. Haciendo un acuerdo con un grupo de criminales miembros de una dictadura que ha perpetrado toda clase de crímenes de lesa humanidad en defensa del capitalismo. La dictadura chavista tiene miles de presos políticos, 2.000 detenciones, y 1.600 casos de tortura, de los cuales 129 son de menores de edad. Utilizando grupos paramilitares la dictadura chavista asesinó a más de 10.000 activistas, sindicales, políticos, populares opositores, y dispone de un campo de concentración a cielo abierto, el "Helicoide", en el medio de Caracas la capital del país. 

La dictadura expulsó a 8 millones de venezolanos lo que constituye una de las mayores tragedias de migración y violación de los derechos humanos del siglo XXI, superando a Ucrania, que está en medio de una guerra de liberación nacional. A esta dictadura horrorosa, la izquierda burguesa y traidora se niega a combatirla para no "hacer el juego al imperialismo". Y en este punto, la política del chavismo y el imperialismo se unen. 

Mientras Maduro se saca fotos con los funcionarios de la DEA en Nueva York, los grupos paramilitares circulan amenzantes por la calles de nuestras ciudades buscando amedrentarnos. Y mientras los grupos de matones de la dictadura nos amenazan, los dirigentes burgueses que responden al imperialismo nos advierten que es mejor "buscar la paz", "no manifestarse" para evitar muertes o daños de la dictadura. La realidad es que tanto el imperialismo, como la dictadura capitalista de Venezuela le tienen miedo a nuestro pueblo, porque temen que nuestro país inscriba su nombre entre los grandes procesos revolucionarios que atraviesan el mundo, ellos saben perfectamente de la revolución que venimos llevando adelante en los últimos 9 años.


Revolución permanente contra la dictadura: Nueve años de movilización


Quien defiende consecuentemente las libertades y los derechos democráticos no es Donald Trump, sino nuestro pueblo que viene luchando y protagonizando revolución tras revolución para defender los derechos desde hace 9 años. En el 2017 la dictadura creó un parlamento paralelo llamado Asamblea Nacional Constituyente, porque quedó en minoría en la Asamblea Nacional que la misma dictadura en elecciones fraudulentas había convocado. El Tribunal Supremo de Justicia consideró al parlamento electo "en desacato", mientras le extendió los poderes al presidente Nicolás Maduro para convertirlo en una especie de "monarca". Todo esto originó una nueva oleada de protestas, nuestro pueblo se levantó desconociendo las medidas de la dictadura, sufriendo las condiciones de la Venezuela capitalista que bajo Maduro llevaba el índice inflacionario a superar el 500 %. 

Las movilizaciones que protagonizamos fueron brutalmente reprimidas por la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional Bolivariana, apuntando con material considerado letal hacia los manifestantes a corta distancia. La dictadura pensó que había terminado con las protestas pero en el año 2019 volvimos a la carga. Los burgueses que responden al imperialismo utilizaron nuestra lucha para desviarla, autoproclamándose presidente Juan Guaidó, lo que desvió parte de la lucha y llevó a la confusión a miles de honestos activistas. 

Pero a pesar de la desatrosa `política de los dirigentes burgueses, de la política traidora de la burocracia sindical chavista que aislaba nuestras luchas, y de la política nefasta de la izquierda burguesa que solo buscaba tener participación electoral, volvimos a levantarnos contra la dictadura luego de las elecciones del 2024 ante el grosero fraude de la dictadura. Tomamos comisarías, nos movilizamos por miles, volteamos las estatuas de Chavez, los barrios populares de Caracas se movilizaron masivamente, y teníamos la `posibilidad nuevamente de llevar adelante una revolución triunfante. Pero María Corina Machado se pudo al frente de la lucha desviando la revolución al terreno legal del conteo de votos y las actas electorales, exigiendo a la dictadura que reconozca que hizo un fraude, lo cual era como pedirle a una vaca que vuele, algo que no va a ocurrir.

La revolución que venimos llevando adelante contra la dictadura es una revolución de febrero, en la definición de Nahuel Moreno. No hemos logrado que triunfe, pero aún cuando la dictadura no ha caído, cada levantamiento que hemos protagonizado viene debilitando la dictadura que se ha constituído en un régimen bismarckista senil, es decir, un bonapartismo que se va descomponiendo, y sus elementos integrantes, funcionarios, fuerzas armadas, cuerpos parapoliciales, se van cayendo a pedazos. Nuestra revolución forma parte del proceso revolucionario global que se desarrolla en los 5 continentes, es una 3era oleada que atraviesa Turquía, Serbia, Bangladesh, Nepal, Marruecos, Perú, Paraguay, Ecuador, Francia, la guerra de revolución nacional de Ucrania, Siria, Rojava, la Intifada de liberación nacional Palestina, Irán, etc. Esto es lo que provoca el temor del imperialismo, y la dictadura, que vienen negociando la "transición", para evitar una caída violenta del régimen.


La izquierda mundial traiciona al pueblo venezolano


La izquierda mundial dice que encarcelamiento de Maduro es un "secuestro". Pero queda claro que es un verdadero disparate teniendo en cuenta que no se lo ve al tirano muy triste cuando se saca fotos con los funcionarios de la DEA. Todos los inventos de "invasiones" que no existen, "secuestros" que en realidad son acordados, y toda la exageración tiene un solo objetivo: Apoyar a la dictadura chavista. La izquierda mundial, burguesa y reformista abandona la lucha contra las dictaduras: Nunca apoyó la lucha del pueblo contra Al Assad en Siria, no apoya la lucha de Ucrania contra Putin, no apoya al pueblo de Irán contra los Ayatollah, no apoyó la lucha del pueblo de Hong Kong contra la siniestra dictadura de Xi Jinping, no apoyó al pueblo de Libia contra Kadafi, no apoya la Primavera árabe, ni apoya la lucha del pueblo kurdo contra Turquía. No lo hace porque considera que esas dictaduras son "antiimperialistas", y las revoluciones que el pueblo lleva adelante contra ellas "le hace el juego al imperialismo".

¿De donde surge todo ese disparate que lleva a que grupos que se dicen "marxistas", o "socialistas" vean con simpatía a dictaduras? Surge de la "Teoría del Desacople",  la cual plantea que lo que está sucediendo en el mundo es el fin de la hegemonía de EE.UU, y que viejos imperialismos como la Unión Europea (UE), o nuevos imperialismos que surgen como China, India, Rusia, o Brasil (BRIC'S) se "desacoplan" del dominio imperialista de EE.UU, y le disputan esa hegemonía. Según esa teoría, el mundo va hacia la III Guerra Mundial entre EE.UU vs. el "bloque China y Rusia". Toda esta teoría nació de los círculos de Wall Street, y la izquierda reformista la ha abrazado con pasión. El 99% de los grupos de izquierda adhiere a esta teoría. 

Pero esta teoría, además de falsa, conduce inevitablemente al oportunismo. Primero porque es totalmente falso que China o Rusia sean países imperialistas que disputan la hegemonía al imperialismo de EE.UU. China y Rusia son submetrópolis del capital imperialista, no son países imperialistas, razón por lo cual mas allá de roces lógicos y ocasionales que suceden todo el tiempo entre todas las burguesías, no hay ningún enfrentamiento entre el imperialismo, China o Rusia. Al contrario, hay una permanente búsqueda de acuerdos y aplicación común de políticas: En Ucrania Donald Trump se ha colocado al lado de Putin exigiendo la rendición de Ucrania y la entrega del Donbas, su territorio y soberanía a la oligarquía de criminales que gobierna en Moscú. 

Con Xi Jinpìng hay acuerdos comerciales y políticos muy profundos que sostienen la estructura del capitalismo- imperialista, EE.UU invierte fuerte en China, a la vez que China sostiene el deficit fiscal de EE.UU mediante la compra de bonos, un acuerdo que funciona como un reloj desde hace ya mas de 30 años. La mas palmaria muestra de la falsedad del desacople radica en su pronóstico: Sus defensores anuncian la III Guerra Mundial desde hace 20 años, un pronóstico viejo de los revisionistas. Pero como la teoría es falsa, la 3era Guerra Mundial nunca se produce, lo cual deja a la izquierda reformista mundial en ridículo. 

El problema es que producto de que los partidarios del "desacople" ven un mundo "partido en dos", inevitablemente tienen a creer que China y Rusia o los BRIC's enfrentarán en algun momento al imperialismo de EE.UU, lo que lleva a los grupos de izquierda al "campismo". Es decir, a creer que hay un "campo progresivo" antiimperialista que enfrenta al imperialismo y le cuestiona sus políticas. Eso lleva a los analfabetos dirigentes de esos grupos a considerar "progresivos" a Maduro, Kadafi, Al Assad, Ortega, Díaz Canel, Putin, los Ayatollah, Erdogan, o Xi Jinping, y por esa vía grupos que se autoperciben "marxistas" aparecen apoyando a criminales que asesinan torturtan y masacran a sus pueblos. Es la adopción de esta teoría, que no tiene ningún asidero en la realidad como puedes leer aquí, que la izquierda reformista y burguesa apoya a la dictadura venezolana, y se niegan a vincular, la lucha contra el imperialismo norteamericano a la lucha contra la dictadura venezolana. Miles de activistas del mundo entero están rompiendo con esta izquierda burguesa, reformista y traidora.

Los marxistas proponemos la revolución contra la dictadura y el imperialismo

¿Para que reprime tortura y asesina la dictadura castro chavista? Para someter a nuestro pueblo a las peores condiciones de opresión y explotación que destruyó nuestros salarios, nuestras condiciones de vida, nuestras condiciones de trabajo, nuestras condiciones sociales. Es una dictadura que se autoproclama "socialista" lo cual es totalmente falso porque es la mejor defensora del capitalismo, copiando modelos como el de Cuba o China donde dictaduras capitalistas encabezadas por el stalinismo, son los mejores defensores de las ganancias de corporaciones y multinacionales. 

Por eso nos negamos a obedecer la política de la dictadura o la izquierda traidora que dice que no podemos luchar contra la dictadura porque, si no "viene la derecha" o "viene el imperialismo". El imperialismo no "viene", ya esta aca con la dictadura. Durante años como lo explicamos en el artículo que puedes leer haciendo click aquí, la dictadura recibía en Caracas a Richard Grenell, enviado de Trump, para negociar la venta de petróleo a Chevrón en los cinco proyectos petroleros que tiene en el país conjuntamente con Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), y compartir las ganancias no con el pueblo, sino con el imperialismo Yanki equivalentes a centenares de millones de dólares. 

Donald Trump, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, renovó de manera automática la licencia número 41 para garantizar las ganancias de la dictadura, mientas que en contrapartida, la dictadura de Maduro se comprometió sin condiciones a recibir todos los vuelos con deportados venezolanos, y no solo recibirlos sino que también va a mandar aviones a recogerlos. Es decir, una hermosa colaboración de la dictadura de Venezuela con las peores política antiinmigrantes del imperialismo. 

Por eso, la lucha contra Trump y el imperialismo es inseparable de la lucha contra la dictadura. Esto desnuda las mentiras de "payasos" como el presidente de Argentina, Javier Milei, aliado de Trump, que dice estar a favor de la "libertad" del pueblo de Venezuela, cuando miles de Venezolanos van a ser deportados sin haber cometido ningún crimen en EE.UU. Por eso rechazamos la actuales negociaciones y el pacto Delcy- Trump, que en realidad, se trata de la continuación de negociaciones que la dictadura venezolana y el imperialismo vienen llevando adelante desde  octubre del 2023 cuando en Bridgetown, Barbados, se firmó el Acuerdo parcial sobre la promoción de "derechos políticos y garantías electorales" conocido como Acuerdo de Barbados. 

Ese acuerdo en realidad permitió a la dictadura violar sistemáticamente todos los derechos políticos y las garantías electorales, mientras producto de la licencia 44, se permitíó a la mayoría de las compañías petroleras estadounidenses hacer negocios en Venezuela, y a PDVSA a vender su petróleo en Estados Unidos, lo que permitió a los pocos días del acuerdo que la dictadura le otorgara licencias por 30 años a la Shell y la NGC para producir gas natural frente a la costa venezolana. Así es como perdimos nuestras soberanía, patrimonio, y conquistas laborales y sociales. 

Fue el chavismo en sociedad con el imperialismo quien nos privó de ellas. Nuestra postura es clara! Llamamos al pueblo venezolano a la movilización y lucha por nuestros derechos. Por recuperar nuestros salarios, nuestras puestos de trabajo, las deudas que el gobierno tiene con nosotros, nuestros convenios y derechos laborales. Debemos lograr recuperar nuestras conquistas ahora que la dictadura está débil, y el imperialismo en negociación. 

Pero adem´ás queremos la libertad inmediata de todos los presos políticos. Queremos justicia para nuestros muertos, nuestros desaparecidos, queremos juicio y castigo para los funcionarios de la dictadura, Maduro, Diosdado, los hermanos Rodríguez, y para los jueces que les permitieron llevar a acabo los atropellos y la violación de nuestros derechos. ¡Que no quede ni uno solo en libertad!! Sabemos quienes asesinaron, tortutaron, y encarcelaron a nuestras familiares, y amigos. ¡Nada de esto se va a lograr con el acuerdo Delcy- Maduro! ¡Los venezolanos debemos tomar el destino en nuestras manos!

La salida no es reformista, es revolucionaria. Por eso en Venezuela debemos lograr una nueva movilización en las calles para derrotar a la dictadura. ¡Fuera Delcy, Diosdado y la dictadura! La única salida independiente de los capitalistas y propia de los trabajadores y el pueblo venezolano. Desde la Marx Venezuela rechazamos con vehemencia toda injerencia del imperialismo, y a la vez luchamos contra la dictadura. Te convocamos a la movilización a ganar las calles hasta imponer la huelga general, un camino para imponer una salida obrera y popular a esta crisis, un gobierno obrero y popular, independiente de los gobiernos capitalistas de EE.UU, de la región y de la dictadura. Únete a nosotros para luchar por ello.


¡Abajo el pacto Trump-Delcy!


¡Abajo la dictadura capitalista del PSUV y el imperialismo norteamericano!


¡Ningún acuerdo a espaldas de las masas venezolanas!


¡Por un gobierno obrero, socialista y popular!




Notas:


[1] Una fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano ayudó a vigilar a Maduro

https://www.nytimes.com/es/2026/01/03/espanol/america-latina/cia-gobierno-venezuela-maduro.html

[2] "En 1989, unos 27 mil soldados estadounidenses, de los cuales 13 mil estaban estacionados en Panamá, participaron en la operación Causa Justa, que oficialmente dejó 500 muertos, aunque algunas ONG estiman que el número de víctimas ascendió a varios miles.

El 20 de diciembre los soldados estadunidenses tomaron el control de las calles de la capital. Tras refugiarse durante dos semanas en la embajada del Vaticano, Manuel Noriega se rindió el 3 de enero de 1990."

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/01/03/mundo/el-panameno-noriega-precedente-de-lider-latinoamericano-capturado-por-eu



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