¡Viva la revolución en Bolivia!

La Marx International
Una imponente revolución obrera y popular acorrala al gobierno de Rodrigo Paz Pereira con miles de mineros que se han movilizado hacia la sede de gobierno, logrando paralizar y cercar los accesos de la capital. Mediante el uso de explosivos durante las manifestaciones callejeras, las detonaciones de cartuchos de dinamita están sacudiendo el centro de La Paz y el Alto, con choques violentos contra las fuerzas de seguridad, con duros combates urbanos contra la policía, que intenta dispersar las marchas con gases lacrimógenos, dejando un saldo de múltiples heridos y detenidos
Los trabajadores reclaman el 20% de aumento salarial, y han establecido hace varios días piquetes que bloquean las rutas de acceso a la Paz. Pero el reclamo ha ido evolucionando del aumento salarial a la renuncia del presidente Rodrigo Paz, a la vez que los campesinos bloquean hace 9 días los accesos a La Paz junto al transporte público y el transporte pesado que han comenzado a desarrollar paros y bloqueos escalonados en distintos departamentos. También los trabajadores del magisterio y salud vienen desarrollando paros y movilizaciones nacionales exigiendo incremento salarial y respuestas a sus demandas. La negativa del gobierno a aceptar el pliego único de la COB llevó a que su conducción burocrática plantee la perspectiva de un paro nacional movilizado indefinido, que puede provocar la caída del gobierno de Rodrigo Paz Pereira y el Partido Demócrata Cristiano quien asumió el cargo el 8 de noviembre de 2025, hace apenas 6 meses.
Un gobierno capitalista y pro imperialista
La reciente victoria del gobierno de Rodrigo Paz marcó un cambio porque puso fin a dos décadas de administraciones del gobierno capitalista "Movimiento al Socialismo" (MAS) y ahora encaramó como presidente a quien fuera diputado del departamento de Tarija, presidente de su Concejo Municipal, y es miembro de una de las familias emblemáticas de la política burguesa boliviana ya que su tío abuelo es el célebre Víctor Paz Estenssoro, una de las figuras más influyentes del siglo XX boliviano, fundador del MNR y cuatro veces presidente del país.
En diciembre del 2025 Rodrigo Paz emitió el Decreto Supremo 5503 "Decreto de Necesidad y Urgencia para la Estabilización Económica, Financiera y Social") fue la medida económica central, con más de 120 artículos como un "plan de salvataje" ante la severa crisis de la Bolivia capitalista. El decreto determinó la eliminación de la subvención estatal a los hidrocarburos, gasolina y diésel, para "sincerar los precios", lo que derivó en un aumento espectacular de los precios de la gasolina y arrastró todos los precios de la canasta familiar.
Sabiendo que las medidas podían provocar un estallido social, el gobierno capitalista de Bolivia reforzó temporalmente bonos sociales para sectores vulnerables como las mujeres embarazadas, estudiantes y adultos mayores, una estructura de subsidios a los pobres para contener el descontento. Mientras tanto, el plan del gobierno capitalista demócrata cristiano Intentó atraer el capital extranjero e imperialista a través de reducir trabas burocráticas para el ingreso de capitales, y la reducción al 0% del gravamen arancelario. Pero el malestar se agravó por el escándalo de la gasolina adulterada o de baja calidad, denunciada por distintos sectores del transporte por provocar daños mecánicos en miles de vehículos.
En enero del 2026 el movimiento obrero y los campesinos pobres comenzaron tomar el control de las calles y la dirección de la COB empezó a ser superada por las masas al grito de ¡Bolivia no se vende! Las comunidades indígenas de Beni y Pando rechazaron la Ley 1720 "de reconversión de tierras", lo que hizo crecer los bloqueos campesinos y amenazaba con tirar abajo al gobierno y tirar los planes de entrega de la nación. Pero a espaldas de la base, la burocracia de la COB firmó un pacto de traición con el gobierno, buscando impedir un levantamiento de masas, lo que le implicó recibir el repudio de las bases obreras y campesinas.
El pueblo comenzó a desbordar a la COB lo que obligó al gobierno de Paz a negociar con los distintos sectores movilizados. Pero para calmar al pueblo parece que esto ya no es suficiente. Esto quedó muy bien demostrado con la reciente decisión de la reaccionaria cámara de senadores de "abrogar" la Ley 1720 pero que no logró desactivar el conflicto. Por el contrario, las organizaciones indígenas, campesinas y populares denuncian que se trata de una abrogación tramposa diseñada para preservar los intereses de las clases dominantes bolivianas.
Pero pese a que el gobierno buscó ganar tiempo, el conflicto escaló hasta alcanzar más de 70 puntos de bloqueo en rutas estratégicas del país, lo que llevó al gobierno a dar un salto en su respuesta represiva, mientras crecían los rumores sobre una posible declaratoria del Estado de Sitio. Pero a pesar de ello, se vienen desarrollando movilizaciones diarias, que paralizan el centro paceño y van cercando alrededor de la Plaza Murillo. Pese a los intentos de los aparatos de la represión por despejar las rutas bloqueadas, lejos de desactivar las protestas, la represión no hizo más que profundizar la radicalización de sectores.
Revolución politica y doble poder en Bolivia
La revolución boliviana es parte de la 3er oleada revolucionaria mundial que atraviesa Turquía, Serbia, Bangladesh, Nepal, Marruecos, Perú, Paraguay, Ecuador, Francia, EE.UU, la guerra de revolución nacional de Ucrania, Siria, Rojava, la 3era Intifada de liberación nacional Palestina, que es parte de la Segunda Primavera árabe, etc. entre otros procesos. Uno de los rasgos más importantes de la actual oleada es que se ex´presa el proceso mundial de revolución política y un creciente poder dual expresado en un estado asambleario amplio y extendido, con miles de trabajadores y sectores populares que toman decisiones debatiendo en sindicatos, comunidades, ampliados y cabildos.
El proceso mundial de revolución política es el proceso popr el cual las masas rompen con las viejas direcciones que las han conducidos por décadas. Ese proceso se expresa en Bolivia en la crisis del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Evo Morales, que se encuentra atravesando el momento más crítico de su historia. El MAS sufre una implosión interna y un colapso electoral sin precedentes que puso fin a casi dos décadas de hegemonía política en Bolivia. El colapso electoral del MAS en las elecciones generales de agosto de 2025 lo llevó a pasar de ser una fuerza hegemónica a transformarse en un partido marginal.
Para ponerlo en dimensión, en la última elección presidencial en la que ganó el MAS en el 2020 con la candidatura de Luis Arce arrasó en primera vuelta con 3 millones 394 mil votos válidos, mientras que en las elecciones del 2025 con la candidatura de Eduardo del Castillo, el MAS se derrumbó a 218.000 votos, rozando el límite legal para no perder la personería jurídica. Evo Morales es rechazado y repudiado por sectores de masas y del activismo lo que produjo una fractura con el sector que encabeza Luis Arce. Esta revolución que implica la ruptura de masas con el MAS impactó sobre las organizaciones políticas y sociales que estaban bajo su conducción e influencia.
El derrumbe del MAS es el producto de la revolución obrera y popular que en el 2019 terminó con su gobierno. La conducción de la Central Obrera Boliviana (COB) ha experimentado cambios profundos y muy conflictivos, Juan Carlos Huarachi, el histórico dirigente de la COB fue aprehendido y encarcelado en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro en noviembre del 2025, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y delitos de corrupción vinculados al Ministerio de Medio Ambiente y Agua. El actual secretario ejecutivo de la COB es Mario Argollo, que representa a otro sector de la burocracia sindical, sin embargo, su gestión no está exenta de problemas legales: la Fiscalía admitió recientemente una denuncia en su contra por presuntos delitos previsionales
La Central Obrera Boliviana (COB), la CSUTCB y la Federación Tupaj Katari establecieron compromisos de unidad, ante la presión de las bases, lo que empuja a acuerdos entre juntas de vecinos (FEJUVEs), Ponchos Rojos y distintas organizaciones barriales y campesinas. A pesar de que el gobierno de Paz acusa a la COB de estar actuando en coordinación con Evo Morales, la verdad es que la conducción de Argollo no representa una independencia pura de los pártidos burgueses como el MAS, sino que opera hoy bajo la lógica de la supervivencia sindical y presión de las bases. La presión de las marea revolucionaria ha empujado a la nueva dirigencia a romper los lazos de sumisión total, radicalizando sus medidas en las calles junto a mineros y campesinos.
Aún con esta enorme crisis, y una dirección reformista y burocrática, la COB y las organizaciones de masas como la CSUTCB constituyen un doble poder que enfrentan al poder de la burguesía, al gobierno de Rodrigo Paz Pereira, al régimen democrático burgués y al conjunto de las instituciones del estado como las Fuerzas Armadas, la Iglesia, los servicios de seguridad, etc. Esto permite bajar a tierra la política marxista y revolucionaria para plantear una salida obrera y popular para Bolivia.
Por una salida obrera y popular para Bolivia
Los marxistas estamos por un gobierno obrero y popular, el derrocamiento del gobierno burgués de Rodrigo Paz Pereira y su partido, el Demócrata Cristiano, y su reemplazo por un gobierno de la COB, la CSUTCB y las organizaciones sociales que deroguen toda la legislación antiobrera del gobierno de Paz, implementen un plan económico de ruptura con todos los lazos con las instituciones imperialistas, y esté al servicio de los intereses de millones de trabajadores bolivianos. Pero es fundamental que se mantengan en pié las asambleas obreras, del sindicato minero y populares como las del Alto, porque la COB y la CSUTCB tienen una dirección traidora, reformista en la que de ninguna manera puede el pueblo depositar su confianza.
Las asambleas obreras y populares que hoy dirigen la insurrección deben mantener una permanente elección de delegados y dirigentes para remover de inmediato a aquellos dirigentes traidores. Desde La Marx International llamamos a apoyar y rodear la revolución en Bolivia, como parte de la lucha por el socialismo en Bolivia y el mundo.




