¡Viva la revolución en Bolivia!

La Marx International
Miles de mineros se han movilizado hacia la sede de gobierno, logrando paralizar y cercar los accesos de la capital. Mediante el uso de dinamita y explosivos durante las manifestaciones callejeras, las detonaciones de cachorros de dinamita por parte de los mineros han sido una constante, sacudiendo el centro de La Paz. Choques con las fuerzas de seguridad: Se han registrado duros combates urbanos contra la policía, que intenta dispersar las marchas con gases lacrimógenos, dejando un saldo de múltiples heridos y detenidos.
3. Demandas sectoriales específicas
El sector minero exige respuestas concretas a la crisis económica y regulatoria:
Acceso a combustible y explosivos: Protestan de manera directa por la falta de carburantes para operar y exigen un mayor y más libre acceso a insumos clave como los explosivos.
El gobierno de Paz sirviente de los yanquis largaba un paquete de medidas anti o
breras, un brutal gasolinazo y la entrega de los recursos naturales a las transnacionales, comandadas por los yanquis y el FMI, contenidas en el DS 5503. En respuesta, el movimiento obrero y campesinos pobres se tomaron las calles y la dirección de la COB empezaba a perder el control de las masas que avanzaban en una Huelga General revolucionaria al grito de ¡Bolivia no se vende! Esta amenazaba con tirar abajo al gobierno y tirar los planes de entrega de la nación. Es así como, a espaldas de la base, la burocracia de la COB firmó un pacto de traición con el gobierno sacando de escena la lucha revolucionaria como demostraremos en esta declaración.
Las masas avanzaban por el camino de la huelga insurreccional para echar al gobierno cipayo de los yanquis, pero el pacto de la burocracia de la COB con Paz lo impidió
Durante 3 semanas la base obrera y campesina impuso a la burocracia de la COB salir a la lucha contra el ataque del gobierno de Rodrigo Paz. La misma cada día avanzaba en su combate revolucionario y antiimperialista contra este representante de Trump y su plan de coloniaje en Bolivia como parte de su ofensiva en América Latina. Estaban todas las condiciones para asestarle un golpe mortal, pero la burocracia de la COB, sostenido por el POR y todo el reformismo, lo salvó.
En la última semana, la lucha los obreros y campesinos superaba a la dirección de la COB. Así, la marcha desde la localidad de Calamarca al grito de ¡BOLIVIA NO SE VENDE!, se masificaba sumándose otros sectores a los de miles de obreros, mineros y campesinos que, al finalizar la misma, pugnaron por entrar a la Plaza Murillo donde se encuentra la sede de gobierno. Rodrigo Paz daba la orden a la policía de una brutal represión que dejó heridos, detenidos y luego se persiguió a los dirigentes. Ese ataque hizo que los explotados se radicalicen más. Mientras la burocracia intentaba llevar la lucha al desgaste e ir a una negociación, el gobierno buscaba quebrar la lucha con la represión.
En las asambleas de distintos sectores se votaba masificar la lucha y pedían la abrogación o la caída del gobierno. Los mineros de Huanuni paralizaron la mina y la mayoría de su base viajó a combatir a La Paz y liberar a sus presos. Así, se sumaban al Comité de huelga los mineros de Colquiri y de otros sectores, mientras la COB ponía en pie el Comité de lucha a nivel nacional impuesta por las bases. Esta se fortalecía junto a los bloqueos de carreteras de los campesinos pobres y las juntas vecinales que se autoorganizaban en El Alto, como en Senkata y Rio Seco. En las calles de La Paz los mineros pisaban y quemaban la bandera yanqui. Comenzaba a surgir el embrión de doble poder de mineros, fabriles, maestros y varias organizaciones campesinas. Los bloqueos de carreteras alcanzaron más de 80 puntos en todo el país.
El lunes 12/01 estuvo la posibilidad de que, con la huelga revolucionaria, caiga el régimen, el gobierno de Paz/Lara y los decretos dictados por el imperialismo. Así comenzaba a ponerse de pie la Bolivia revolucionaria como en el 2003-2005 junto a la vanguardia de El Alto que enfrentó el golpe de la Áñez y Camacho en 2019. Y es que este gobierno que se envalentonó y atacó al conjunto de los trabajadores a la vez, terminó unificando a la clase obrera y al campesinado que abrieron una lucha revolucionaria. Volvía esa alianza, que durante años fue rota por el MAS que cooptó y corrompió a los dirigentes de la COB que desorganizaron y dividieron a las masas. Así, los obreros y campesinos superaban al MAS, que es odiado por las masas.
Pero los capitalistas y el imperialismo no podían permitir la caída de Paz. Rápidamente ordenaron a la dirección de la COB y al gobierno sellar un pacto contra las masas. Así el domingo 11/01, "entre gallos y media noche" y a espaldas de las bases, la burocracia de la COB acordó con el gobierno elaborar en conjunto un nuevo Decreto. Así Argollo ordenó levantar los bloqueos y mandó a los mineros de base a sus distritos, desmovilizó la lucha revolucionaria y rompió la alianza obrera y campesina. De esta manera, la burocracia sindical le devolvió el control del país al gobierno de Paz que rápidamente envió a su policía a reprimir brutalmente los bloqueos de campesinos de los Ponchos Rojos y los explotados de El Alto, que denunciaban la traición de Mario Argollo al grito de "Él se ha vendido" y se negaban a levantar su lucha.
Así se sostuvo al gobierno de Rodrigo Paz, que viene a privatizar y terminar el trabajo del MAS que en su gobierno en 20 años fue usado como un "limón exprimido" en manos del imperialismo y entregó el gas y los minerales a las transnacionales y atacó brutalmente a las masas en complicidad de la dirección de Huarachi en la COB.
La burocracia de la COB le aconseja al gobierno sirviente de los yanquis cómo mejor pasar el ataque a la clase obrera y a los campesinos pobres
Con la trampa infame sellada en el acuerdo de la COB con el gobierno, no solo se garantizó desmovilizar a las masas, sino que consensuaron un nuevo decreto que mantiene lo central del ataque como es el gasolinazo y los despidos a empresas estatales. Con la estafa de que el gobierno "abrogaba" el DS 5503, la dirección de la COB salió a festejar esta trampa planteando que el nuevo decreto favorecía a los trabajadores y cerrando la lucha diciendo "misión cumplida". Una infamia, puesto que la COB le aconsejó al gobierno que la entrega de los recursos naturales a las transnacionales pase por el parlamento mediante leyes. Un parlamento cuya mayoría es servil a los yanquis. Por estos hechos, es evidente que esta trampa mortal contra las masas fue organizada desde la embajada yanqui… Paz y Argollo solo pusieron la firma.
La burocracia de la COB salvó al gobierno de Paz, como antes a Añez y Arce, y ahora la Asamblea Legislativa prepara una ley anti-bloqueos que permite encarcelar a los que luchan, garantizando a la policía y al ejército reprimir y matar con total impunidad toda lucha de obreros y campesinos para que estos no puedan ponerse de pie nuevamente.
Mientras el DS 5516 mantiene el quite de la subvención a los combustibles, que duplicó en promedio su precio en las gasolineras y llevó a un aumento de los precios de la canasta familiar, los más de 2.000 millones de dólares que se utilizaban para ello se los llevará el imperialismo con el pago de deuda e irá a parar a los bolsillos de las transnacionales. Además, plantea una "racionalización de las entidades, reparticiones y empresas públicas" que significa despidos, por ejemplo, en las minas estatales de Huanuni y Colquiri. Esto avaló la COB, sostenida por izquierda reformista como el POR que afirmó que "se le había doblado el brazo al gobierno" o como la LOR-CI que planteó que era una "victoria parcial".
Con esta traición infame, el gobierno tuvo las manos libres para acordar el préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 4.500 millones de dólares que somete a la nación aún más al imperialismo. Mientras la Petrobras continúa su ofensiva en Tarija, sin consultas, sin licencias ambientales e ingresando a áreas protegidas con la policía.
La burocracia de la COB y todos los dirigentes que firmaron el acta de la traición con el gobierno, junto a los que la apoyaron parcialmente, son corresponsables del gasolinazo, la carestía de la vida, la caída de los salarios y los despidos. Queda claro que la burocracia de la COB es sirviente de los yanquis y el imperialismo, quienes hacen pasar por "triunfo" una derrota para las masas.
¡No está dicha la última palabra! Desde las asambleas de base de obreros y campesinos pobres: ¡Hay que desconocer ese acuerdo infame del imperialismo yanqui, el gobierno y la burocracia de la COB! ¡Los que de deciden y votan son las bases en lucha!
Los trabajadores no podemos permitir que pase impune esta traición, ya la base del magisterio rural en una multitudinaria asamblea de base expulsó a la burocracia traidora de su Confederación para recuperar sus organismos de lucha ¡Ese es el camino! ¡Paso a la autoorganización y a la democracia obrera!
¡Fuera el burócrata Mario Argollo y toda la burocracia colaboracionista de la COB y la FSTMB! ¡Con estas direcciones no se puede luchar, menos triunfar!
Por un polo combativo para recuperar nuestras organizaciones para la lucha: ¡POR UNA DIRECCIÓN REVOLUCIONARIA, ANTIMPERIALISTA E INDEPENDIENTE DE LA COB BAJO EL LEGADO DE LA TESIS DE PULACAYO
La revolucion politica dice presente en Bolivia
El Movimiento al Socialismo (MAS) se encuentra atravesando el momento más crítico de su historia, marcado por una implosión interna total, la pérdida del gobierno y un colapso electoral sin precedentes que puso fin a casi dos décadas de hegemonía política en Bolivia. El colapso electoral del Movimiento al Socialismo (MAS) en las elecciones generales de agosto de 2025 no tiene precedentes en la historia democrática de la región, pasando de ser una fuerza hegemónica absoluta a transformarse en un partido marginal en las urnas.
Para ponerlo en dimensión frente a la última elección presidencial en la que ganaron (2020), el desplome en caudal de apoyos se estructuró de la siguiente manera:
El desplome en porcentajes
Elecciones 2020 (Luis Arce): El MAS arrasó en primera vuelta con el 55,11% de los votos válidos.
Elecciones 2025 (Eduardo del Castillo): El candidato oficialista del MAS obtuvo apenas el 3,16% de los sufragios, rozando el límite legal para no perder la personería jurídica.
En 2025: La sigla oficial del MAS arañó aproximadamente 218.000 votos.
Por su parte, Andrónico Rodríguez (presidente del Senado, que se postuló buscando unificar las bases de izquierda pero sin el respaldo de Evo Morales) logró apenas el 8.15%.
2. ¿Cómo está su crisis interna?
La disputa que comenzó como una rivalidad política entre el ex presidente Evo Morales y el ahora ex mandatario Luis Arce terminó por destruir las estructuras del partido desde adentro. Actualmente, la crisis se caracteriza por:
Guerra judicial y persecución: La fractura es irreconciliable. El ala evista acusa al gobierno saliente de Arce y al actual de Paz Pereira de llevar adelante una "persecución judicial" (lawfare) contra su líder. Evo Morales permanece refugiado políticamente en el Trópico de Cochabamba, resguardado por sus bases cocaleras debido a que pesan sobre él órdenes de aprehensión vigentes.
Pérdida de la personería jurídica: La crisis institucional escaló a tal nivel que los tribunales electorales cancelaron personerías de partidos aliados y desconocieron congresos internos, dejando al MAS en un limbo legal y organizativo.
Fractura de los movimientos sociales: Las organizaciones que antes eran el núcleo duro e indestructible del MAS (campesinos, mineros, confederaciones indígenas) hoy están totalmente divididas en facciones opuestas, lo que ha debilitado de forma orgánica el poder de movilización nacional unificada que el partido ostentaba en el pasado.
3. ¿Cuál es su situación actual?
Hoy en día, el MAS ha pasado de ser la fuerza gobernante absoluta a convertirse en una oposición fragmentada y radicalizada en las calles:
Resistencia desde los bloqueos: Al haber perdido los resortes del Estado, el ala leal a Evo Morales utiliza los bloqueos de carreteras y las protestas del sector minero y campesino para asfixiar económicamente al gobierno de Rodrigo Paz Pereira, exigiendo el cese de los procesos judiciales.
Sin un norte claro de unificación: La izquierda boliviana se encuentra huérfana de un liderazgo de consenso. Mientras Morales insiste en mantener su vigencia política desde el refugio y las bases tradicionales se radicalizan, el MAS enfrenta el enorme desafío de sobrevivir en la oposición bajo un panorama legal e institucional sumamente adverso.
La conducción de la Central Obrera Boliviana (COB) ha experimentado cambios profundos y muy conflictivos. A continuación, te detallo la situación de su liderazgo y su compleja postura política actual: ¿Continúa siendo Juan Carlos Huarachi? No, Juan Carlos Huarachi ya no lidera la COB. Su salida de la dirigencia estuvo marcada por un enorme escándalo judicial y político:
En noviembre de 2025, Huarachi fue aprehendido y encarcelado en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y delitos de corrupción vinculados al Ministerio de Medio Ambiente y Agua.
¿Quién es la nueva conducción?
El actual secretario ejecutivo de la COB es Mario Argollo. Sin embargo, su gestión no está exenta de problemas legales: la Fiscalía admitió recientemente una denuncia en su contra por presuntos delitos previsionales relacionados con el cobro irregular de una pensión de invalidez, lo que la oposición y algunos sectores gremiales consideran un mecanismo de presión del entorno político. La organización ha liderado marchas nacionales, paros y movilizaciones masivas exigiendo la abrogación de decretos económicos clave (como el DS 5503, vinculado a la supresión de subsidios a los combustibles y el consecuente "gasolinazo") y denunciando la escasez de carburantes.
La sombra de la interna del MAS: Si bien la COB se posiciona hoy como un actor que defiende las demandas populares frente a la crisis económica, el gobierno de Paz la acusa formalmente de estar actuando en coordinación con las facciones radicales del MAS ("evistas") y sectores del transporte pesado para desestabilizar la gestión actual.
¿Independiente? Más que una independencia ideológica pura, la COB opera hoy bajo una lógica de supervivencia sindical y presión de las bases. El descontento por el costo de vida y la persecución judicial a sus líderes ha empujado a la nueva dirigencia a romper los lazos de sumisión total con el Ejecutivo, radicalizando sus medidas en las calles junto a mineros y campesinos.

