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¿Avanza la "ultraderecha" y el fascismo en Alemania y el mundo?

25.09.2026

La Marx International

Tras los resultados de las elecciones en el pequeño estado de Sajonia- Anhalt en Alemania donde ganó la coalición Alternativa para Alemania (AfD), los medios de comunicación capitalistas lanzaron títulos como: "Arrasa la ultraderecha en Alemania", los presidentes y funcionarios de la Unión Europea (UE) anuncian que existe un "avance de la extrema derecha alemana", y el 99% de los dirigentes de la izquierda mundial plantean que existe el "Peligro del fascismo en Alemania". En realidad, ese mismo slogan resuena cuando ganan las elecciones personajes como Trump, Bolsonaro, Orban, Meloni, Farage, Milei, Paz, Kast, de la Espriella, Abascal, o algún otro candidato burgués de este signo bajo el lema del "avance de la extrema derecha mundial". ¿Es cierto que avanza la "ultraderecha" o hay peligro de fascismo en Alemania y el mundo? En este trabajo vamos a hacer el análisis marxista sobre si existe o no un "ascenso de la extrema derecha", analizando el caso de Alemania que es extensible a cualquier país, porque se trata de un slogan que resuena en el mundo entero. 

¿De donde surge el término "ultraderecha"?


Antes de comenzar el análisis pormenorizado de la cuestión queremos referirnos al término "ultraderecha" la cual es una terminología burguesa de tipo "periodístico" que utilizan funcionarios  y analistas burgueses en una definición "difusa" planteada para sugerir que estas formaciones políticas son "fascistas" o "nazis" pero que elude definirlas de este modo categóricamente. Actualmente existen innumerable cantidad de grupos que se autodefinen como "marxistas" y de "izquierda" que utilizan esta terminología lo cual provoca muchas confusiones, lo cual nos obliga a una aclaración previa para el desarrollo de este trabajo. 

Los marxistas no utilizamos para definir las organizaciones políticas los términos "izquierda" y "derecha". Marx y Engels no usaban esos términos que surgieron en la Revolución Francesa por la disposición de quienes se sentaban a la "izquierda" o "derecha" de la presidencia en la Asamblea Nacional. Los dirigentes del marxismo clásico siempre consideraron que esas definiciones eran superficiales, burguesas o insuficientes y en trabajos como El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, Las luchas de clases en Francia o el Manifiesto Comunista utilizaron una terminología basada en los intereses de clase de los grupos como partidos demócratas, radicales o republicanos para referirse a sectores de la pequeña burguesía o demócratas burgueses, y partidos reaccionarios, conservadores o "del orden" para los sectores de la alta burguesía.

Es posible encontrar alguna mención esporádica a la "izquierda" o la "derecha" en correspondencias privadas o en crónicas periodísticas de coyuntura donde describían la arquitectura de los parlamentos burgueses, pero nunca como categorías analíticas centrales. Incluso cuando criticaban a otros grupos dentro del propio movimiento obrero por ejemplo los lasalleanos, proudhonianos o anarquistas, los calificaban según sus corrientes ideológicas pero nunca como de "izquierda" o "derecha". Cuando los dirigentes que se autocalifican de "marxistas" definen a sus organizaciones, medios de prensa, o frentes electorales como "de izquierda" es oportunismo, reformismo, politiquería burguesa o pequeñoburguesa, porque la palabra "izquierda" es una terminología burguesa que resulta abarcativa de un enorme espacio que abarca desde gobiernos imperialistas como el Obama, o Sanchez de España, a gobiernos burgueses como el de Lula, o Claudia Scheinbaum en México, hasta partidos stalinistas como el Partido Comunista de China, la India, Cuba, Colombia o Chile, a dictaduras como el chavismo, y toda otra clase de organizaciones reformistas que no levantan un programa que defiende los intereses históricos de la emancipación de la clase obrera. 

Se podría argumentar que el fascismo fue un fenómeno que Marx y Engels no alcanzaron a ver, lo que no modifica en nada nuestras afirmaciones producto de que en este caso a estas formaciones las denominaríamos "fascistas" sin eufemismos. Para los marxistas la dicotomía fundamental no es "izquierda versus derecha", sino socialismo versus capitalismo, o proletariado versus burguesía. Precisamente la campaña del "ascenso de la ultraderecha" busca modificar este enfoque y colocar el eje "izquierda- derecha", buscando presentar el curso de la situación mundial con una "perspectiva reaccionaria", un panorama de derrotas en medio de las cuales los pueblos y las clases trabajadoras apoyan variantes políticas fascistas o nazis, lo que llevaría una perspectiva de instauración de regímenes dictatoriales o fascistas. Hecha esta aclaración, veamos cuanto de cierto tiene la afirmación del "avance de la ultraderecha" en el mundo.  

Una campaña sin sustento en la realidad 


Definimos al slogan del "avance de la extrema derecha" como una campaña, es decir, una acción propagandística mundial coordinada que se activa cada vez que obtiene algún triunfo electoral algún miembro de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) el cual es un foro de convergencia, y eventos impulsado por la American Conservative Union (ACU). La CPAC está integrada por diferentes sectores burgueses como el ala más alineada con el movimiento Make America Great Again (MAGA) y Donald Trump del Partido Republicano; el Partido Popular y VOX de España encabezados por Isabel Díaz Ayuso y Santiago Abascal respectivamente; la Libertad Avanza y el presidente de Argentina Javier Milei; el Partido Liberal representado por la familia Bolsonaro en Brasil; el Partido Fidesz dirigido por Victor Orban en Hungría; Reform UK en Inglaterra dirigido por Nigel Farage; o Agrupación Nacional (Rassemblement National) encabezada por Marine Le Pen y Jordan Bardella en Francia, por citar algunos.

¿Es verdad que los datos electorales arrojan como evidencia el "avance de la ultraderecha"?  No. Los datos arrojan una realidad muy distina. Por ejemplo tomando el caso de Alemania, la AfD ganó las elecciones en el estado de Sajonia- Anhalt con 576.032 votos sobre un total de 1.706.851 de votantes habilitados, lo cual significa un total del 33% de la población habilitada para votar. Pero los medios de comunicación burgueses, y funcionarios imperialistas muestran un triunfo de la AfD con un 44% tomando en consideración solo los votantes y dejando fuera de los cálculos a los más de 400.000 alemanes que no fueron a votar, y los casi 25.000 que lo hicieron en blanco. Lo mismo ocurrió en las elecciones estatales de Mecklemburgo- Pomerania Occidental del 20 de septiembre del 2026 en las cuales la AfD obtuvo 388.026 votos lo que significa un 29% de los 1.321.294 habilitados para votar. Los datos muestran que la AfD obtiene una franja de la población de la burguesía y clases medias altas del país que oscila alrededor del 30%, pero no fue apoyada por el 70% de la población, es decir, no recibe masivamente apoyos entre la clase trabajadora y los sectores mas humildes.  

Por otro lado se podría hablar de que la AfD "arrasa" en Alemania si hubiera ganado alguno de los mas importantes estados alemanes como Renania del Norte- Westfalia, Baviera, Baden-Wurtemberg, Baja Sajonia, Hesse o Sajonia, o en ciudades relevantes como Berlín o Hamburgo. Pero en las elecciones de Berlín ganó el 20 de septiembre del 2026 Die Linke (en español, La Izquierda) con 468.060 votos lo que representa un 18% del total de 2.729.396 personas habilitadas para votar, una votación muy pobre, pero más pobre aún es la elección de la AfD que representa apenas un 11% de la población. Con esos datos queda claro que no existe ningún "avance de la ultraderecha en Alemania". La AfD obtiene triunfos en estados como Sajonia- Anhalt el numero 12 de los 16 estados alemanes o el de Mecklemburgo-Pomerania Occidental que es el numero 14, con numeros muy pobres, en estados que son de los menos importantes en términos sociales y económicos. 

Es decir, incluso tomando los datos de la democracia burguesa, podemos verificar que todo lo que plantean los funcionarios imperialistas y medios de comunicación de que la "ultraderecha avanza en Alemania" y que ha obtenido un "triunfo arrasador" es falso. Mas aún es falso teniendo en cuenta que la democracia burguesa nunca es la expresión de la voluntad de la población porque es un fraude organizado por las clases dominantes. Para presentar candidaturas los requisitos son proscriptivos, se necesitan millones para financiar las campañas y los mecanismos de representación son funcionales a los intereses de la clases dominantes, con lo cual los resultados electorales no sirven para medir la voluntad popular, o como mínimo son una representación muy distorsionada. Pero incluso si analizamos las campañas de Trump, Bolsonaro, Orban, Meloni, Farage, Milei, o Abascal, nos encontramos con el mismo panorama que apreciamos en Alemania con la AfD: Las formaciones reciben votos de la burguesía y clases medias altas del país, pero no hay datos que indiquen que las grandes masas de trabajadores y el pueblo se inclinen mayoritariamente a apoyar las formaciones políticas de la CPAC. 

Para afirmar eso, deberíamos contar con datos reales de un vuelco de entre un 40% o 50% de la población habilitada para votar apoyando a las formaciones conservadoras de la CPAC, pero esos datos no aparecen por ningun lado, en ningún país. Tomando los datos de las últimas elecciones de EE.UU, Trump ganó las elecciones en 2024 con 77.302.580 de votos que son el 31% de los 244.666.890 habilitados para votar, con lo cual casi el 70% del pueblo de EE.UU no lo apoyó, y ahora se encamina a una dura derrota en las elecciones de medio término. Con esos datos dificilmente se pueda afirmar de que existe "avance de la ultraderecha" entre los trabajadores y el pueblo en EE.UU. En Argentina, Milei obtuvo 9.341.798 votos que representa el 25% de los 36.477.204 de población habilitada para votar en las ultimas elecciones legislativas del 2025, lo que deja como saldo que el 75% no lo apoyó, es decir, no hay datos de "avance de la ultraderecha" entre los trabajadores y el pueblo de Argentina. 

En España en las elecciones generales del 2023, el PP logró 8.160.837 de votos y VOX 3.057.000  que representan el 21% y el 8% respectivamente, mientras que en las elecciones europeas del 2024 lograron el PP 5.996.627 de votos y VOX 1.688.255, que representan porcentajes del 16% y el 4,4% respectivamente entre los 35.665.455 de españoles habilitados para votar. Esos datos muestran que no existe ningún "avance de la ultraderecha" entre los trabajadores y el pueblo en España. En Italia, Meloni fue electa presidente con 7.302.517 votos sobre 46.021.956 habilitados para votar, lo cual muestra una elección pobrísima del 16% que le alcanzó para ganar, pero no aporta ningún dato que permita afirmar que existe un "avance de la ultraderecha" entre los trabajadores y el pueblo de Italia. En Francia 10.110.034 votaron por Marie Le Pen sobre 49.332.729 habilitados para votar lo que representa el 20%, mostrando que el 80% de los franceses no apoyaron a Le Pen. 

En las elecciones generales de Gran Bretaña Nigel Farage obtuvo 4.117.620 de votos, sobre 48.208.507 de habilitados para votar, lo cual significa un 8%. En Chile Kast ganó con 3.104.458 de votos que representan el 20% de los 15.779.102 de chilenos habilitados para votar, mientras que en Colombia de la Espriella ganó con 10.361.499 de votos que representan el 25% de los 41.421.973 de colombianos habilitados para votar. En Hungría Orbán perdió las elecciones, y luego tenemos el caso de Narendra Modi y el BJP (India) y otras formaciones del sudeste asiático que podríamos incluir entre las del mismo signo de Trump, pero el BJP forma parte de los BRICS con China y Rusia y no integran las redes de la CPAC. Con todos estos datos electorales en la mano, podemos afirmar sin lugar a dudas que no existen datos reales que permitan afirmar que exista un "avance de la ultraderecha" en ningún lugar del mundo. La campaña no tiene sustento en ningun dato objetivo de la realidad, sin embargo resuena cada vez mas fuerte. ¿Porque resuena aunque no esté apoyada en ningún dato de la realidad? ¿Cuales son las fuerzas políticas y organismos mundiales que están detrás de la campaña? 

Una campaña de los funcionarios de la ONU, EE.UU y la Unión Europea


¿Quienes son los principales dirigentes y funcionarios que afirman que "avanza la ultra derecha"? En Estados Unidos, los presidentes y vice del país Joe Biden, Barack Obama y Kamala Harris, Hakeem Jeffries y Chuck Schumer líderes de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes y el Senado, así como Alexandria Ocasio-Cortez y Jamie Raskin congresistas demócratas. También dentro del Partido Republicano plantean la campaña contra la "extrema derecha" Liz Cheney y Adam Kinzinger ex- congresistas republicanos, Mitt Romney el senador republicano por Utah, así como Larry Hogan y Phil Scott gobernadores republicanos. En Europa, la campaña la encabeza la Presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, que es dirigente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Alemania, quien encabeza una coalición política capitalista que agrupa a 80 partidos de 43 países de Europa, controla 11 estados europeos y es el mayor grupo de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. 

Funcionarios como Josep Borrell, el Alto Representante para Asuntos Exteriores de la UE, dirigente del PSOE de España afirma que "las fuerzas de ultraderecha alimentan el miedo". Roberta Metsola, Presidenta del Parlamento Europeo y dirigente del Partido Popular Europeo en Malta ha llamado "a proteger los valores democráticos y el Estado de derecho frente a partidos extremistas" Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos advirtió que los "discursos de extrema derecha deshumanizan a las minorías". Toda esta capa de funcionarios capitalistas de la ONU, líderes burgueses, socialdemócratas, jefes de Gobierno, del Consejo Europeo o bloques progresistas del Parlamento, son los que levantan la campaña contra la "ultraderecha". Es una campaña lanzada desde los mas altos niveles de los gobiernos, e instituciones imperialistas.

Si creíste que era una campaña lanzada desde los grupos marxistas, socialistas o revolucionarios, te sorprenderá ver la realidad. Es una política de los dirigentes y funcionarios imperialistas que muchos grupos autodefinidos como "marxistas", han adoptado como propia. Podría argumentarse que es correcto adoptar esa política producto de que las organizaciones de la CPAC denunciadas son fascistas, con lo cual entonces sería debatible la adopción de una política de ese tipo para proteger a la clase obrera y los pueblos. Lo cual nos lleva a la pregunta: ¿Las organizaciones de la C`PAC son fascistas? ¿Cómo define el marxismo a una organización como fascista? 

¿Cómo definen los marxistas a una organización como fascista?


Un primer elemento que caracteriza al Partido Nazi o el fascista es el establecimiento de un brazo armado, paramilitar, establecido como grupo de choque llamado Freikorps establecido para golpear opositores, agredir activistas, realizar progromos, linchamientos, masacres, persecuciones, ataques a sindicatos, golpear dirigentes, etc. El Partido Nazi fue fundado el 24 de febrero de 1920 y creó su primer y principal brazo paramilitar en 1921, un año después de ser fundado, cuando se fundó de manera oficial la Sturmabteilung, o Sección de Asalto (SA). Cuatro años después en 1925,  el Partido Nazi creó las SS como una pequeña unidad de escolta personal para Adolf Hitler, que crecieron hasta convertirse en el brazo paramilitar y de seguridad más poderoso e infame del régimen nazi. El Partido Fascista italiano conformó las milicias paramilitares denominadas "Camisas Negras" las squadristi que operaban al margen de las fuerzas policiales regulares del Estado. Mussolini fundó el partido el 23 de marzo de 1919 en Milán y ese mismo año lanzó las squadristi  que actuaban como milicias armadas locales para reprimir huelgas obreras, lanzar linchamientos contra activistas, sedes de sindicatos y partidos marxistas. 

Es decir, tanto el Partido Nazi, como el fascista utilizaron métodos de guerra civil contra los trabajadores y el pueblo, apoyandose en un brazo paramilitar privado como lo explica León Trotsky: "... el gran capital está obligado a crear bandas armadas privadas, especialmente entrenadas para atacar a los trabajadores, como ciertas razas de perros son entrenados para atacar a la presa. La función histórica del fascismo es la de aplastar a la clase obrera, destruir sus organizaciones, ahogar la libertad política, cuando los capitalistas ya se sienten incapaces de dirigir y dominar con ayuda de la maquinaria democrática." (A donde va Francia - El derrumbe de la democracia burguesa (1936)

La otra característica del Partido Nazi o Fascista es que promulga pública y abiertamente la abolición de la democracia burguesa y el sistema parlamentario burgu´es. Hitler escribió en el texto Mein Kampf (Mi lucha, 1925–1926) que rechaza frontalmente la democracia parlamentaria, calificándola de "ineficiente" y "decadente". En su lugar, formaliza el Führerprinzip o principio del Líder, que establecía que la autoridad absoluta debía residir en una sola persona sin contrapesos legislativos ni de partidos políticos. En artículos firmados por Joseph Goebbels llegó a escribir célebremente en Der Angriff (1928): "Entramos en el Reichstag para proveernos de las armas de la democracia en su propio arsenal ... Si la democracia es tan estúpida como para darnos pases libres y billetes para este servicio, ese es su problema... Venimos como enemigos." En un discurso ante el Tribunal Supremo de Leipzig en 1930, Hitler declaró abiertamente que cuando el Partido Nazi llegara al poder por vías legales, "las cabezas rodarían" en los tribunales para castigar a los "criminales de noviembre", o sea los fundadores de la república democrática burguesa.

Teniendo en cuenta estas características de los partidos nazis o fascistas ¿Podemos definir a la AfD de Alemania o a los grupos de la CPAC como organizaciones fascistas? La mayoría de los grupos que integran la CPAC existen desde hace décadas, y no tenemos noticias de que hayan conformado brazos paramilitares privados, es decir, no vemos desfilar las camisas pardas o negras creadas por los dirigentes de la CPAC en EE.UU, ni en Alemania, ni en Francia, ni en España, ni Gran Bretaña, ni ningún otro país del mundo. Se podría arguir que los grupos de la CPAC cuando llegan al poder utilizan las fuerzas de represión del estado contra el pueblo. Y eso es cierto, pero no es algo que hagan solamente los gobiernos de la CPAC, sino que lo hacen todos los gobiernos capitalistas del mundo, incluidos los progresistas, es decir, las organizaciones de la CPAC no tienen como eje el desarrollo de brazos armados privados para organizar linchamientos públicos.

Y respecto de la política de la CPAC frente a la democracia burguesa, cuando cualquiera ingresa a la web de la CPAC encuentra en la página inicio el siguiente anuncio: "Centro para la Rendición de Cuentas Legislativa (CLA), una iniciativa de la Fundación CPAC, trabaja para promover la transparencia gubernamental, al tiempo que continúa con la misión de más de 50 años de exigir responsabilidades a los legisladores mediante la publicación de sus registros de votación". Es decir, la CPAC proclama públicamente que desde hace 50 años promueve que los legisladores impulsen una agenda conservadora, pro capitalista, reaccionaria en el Parlamento y publica lo que votan sus legisladores. 

Al revés de lo que planteaba el Partido Nazi que proclamaba públicamente destruir el Parlamento, la CPAC desde hace 50 años promueve actuar en el Parlamento. Sus grupos promueven actuar en la democracia burguesa, y supervisar a sus legisladores, con lo cual acumulamos elementos suficientes para determinar que es un verdadero disparate afirmar que los grupos de la CPAC son "fascistas". Los marxistas debemos denunciar todo el tiempo a la CPAC por su carácter  reaccionario, imperialista, conservador, retrógrado, etc. pero no es serio decir que los grupos de la CPAC son "fascismo". Confundir a los grupos de la CPAC con fascismo es de un analfabetismo similar a confundir al reino animal con el reino vegetal. Pero además, el fondo de la política de llamar "fascismo" a los grupos conservadores de la CPAC, tiene como objetivo llevar adelante una política de colaboración de clases que los marxistas rechazamos. 

Rechazamos la política de "cordón sanitario" 


Pero entonces si los grupos de las CPAC no son fascistas ¿Porque los funcionarios de EE.UU, la UE, y la ONU insisten en denunciar a los grupos de la CPAC como "extrema derecha" que pone en peligro "la democracia"? La campaña es producto de una brutal pelea entre sectores imperialistas, en el cual los funcionarios de la ONU y la UE llaman "fascistas" a los grupos de la CPAC porque son "euroescépticos" y "anti globalistas". Es decir, los referentes de la CPAC consideran que organizaciones como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS), los tribunales o agencias internacionales, la UE, el Euro o los jefes de los Bancos Centrales actúan como burocracias supranacionales ilegitimas. Acusan a estos organismos de promover una agenda ideológica "progresista" y la OTAN es vista con recelo bajo la premisa de que Estados Unidos y los socios europeos asumen una carga financiera desproporcionada. 

Y precisamente esas son las instituciones cuyos asientos ocupan mayormente los funcionarios demócratas, de la derecha republicana europea, y los socialdemócratas. Es una pelea entre dos sectores contrarrevolucionarios, y no existe ningún "sector progresivo" en esta puja, porque son sectores imperialistas discutiendo como mejor defender los intereses de las clases dominantes y el sistema capitalista- imperialista mundial. Sin embargo, los dirigentes de la ONU, la UE, EE.UU y todos los funcionarios imperialistas impulsan la política del "cordón sanitario" para enfrentar a la "ultraderecha", una política que constituye una estrategia mediante la cual un conjunto de partidos políticos tradicionalmente de centro, centroizquierda o progresistas se comprometen a aislar y excluir a una fuerza política considerada de "ultraderecha" para evitar que acceda al poder o influya en la toma de decisiones institucionales.

Al caracterizar a las formaciones de la CPAC como "ultraderecha" y sugerir el peligro de ascenso del fascismo o el nazismo las organizaciones gubernamentales, los partidos políticos burgueses y reformistas, es decir, toda la superestructura burguesa del país se mueve en el sentido de señalar como un eje de la política nacional el enfrentamiento con las formaciones políticas de la CPAC. No importa quien gobierne, ni que políticas esté aplicando el gobierno, el centro de la política nacional pasa a ser la lucha contra la "ultraderecha". Y a partir de allí, estas formaciones políticas imperialistas llaman a conformar el "cordón sanitario", un término que proviene originalmente de la medicina, e implica una serie de acuerdos entre todas las organizaciones políticas del país para derrotar a la "ultraderecha" en una especie de "frente anti- ultraderecha". 

Esta política del "cordon sanitario" por ejemplo, busca en Alemania unir a la CDU (Unión Demócrata Cristiana), la CSU (Unión Socialcristiana de Baviera), el SPD (Partido Socialdemócrata) y Die Linke (La Izquierda). Es una política que acuerdan organizaciones burguesas, imperialistas, reformistas, socialdemócratas, de ex- guerrilleros e incluso está siendo impulsada por organizaciones que alguna vez se consideraron marxistas o trotskistas. Una política de acuerdos que arrastra a la colaboración y conciliación de clases en nombre de una supuesta "lucha contra el fascismo" que es totalmente falsa. La estrategia del "cordón sanitario" incluye llevar a cabo coaliciones o acuerdos en el Parlamento contra los proyectos de la "ultraderecha", incluso si necesitan esos votos para alcanzar la mayoría absoluta, o dar quórum. Esos acuerdos buscan marginar a los representantes de estas formaciones de cargos clave en los parlamentos, como presidencias de comisiones, mesas directivas, aprobar y rechazar leyes o representación en instituciones relevantes.

Ésta política incluye un "cordón" mediático y discursivo, que busca colocar el mensaje y las consignas con el eje en la polémica contra la extrema derecha mediante un frente común político y social, señalando sus posturas y acordando en temas como migración, derechos civiles o el sistema de la democracia burguesa. Esta es la política del 99% de los grupos de izquierda del mundo que han adoptado la política del imperialismo, tengan  o no representación parlamentaria, y adoptan por esta vía los mismos slogans, campañas y consignas con los funcionarios de los partidos burgueses imperialistas "progresistas". La política del ·"cordón sanitario" lleva a que los grupos que se autoproclaman "marxistas" terminen defendiendo a instituciones como la ONU, la UE, el Euro contra "el fascismo", y presenten a estas instituciones como "progresivas", tal como sucede con la participación en la Flotilla Global Sumud para Palestina, organizada por la ONU.

Rechazamos totalmente la política del ·"cordón sanitario", y todas las acciones que se lleven adelante bajo esta consigna. Lo rechazamos porque esta política implica la colaboración de clases, y conciliación con los partidos patronales, e imperialistas. La maniobra de llamar "fascistas" a las organizaciones de la CPAC, para despues exigir la constitución de un "cordón sanitario" contra el fascismo es una trampa contra la que alertamos a todos los activistas del mundo a no caer, porque lleva a la colaboración y capitulación a los gobiernos e instituciones del capitalismo imperialista mundial. Sin embargo, en los últimos años el concepto ha generado intensos debates debido a que los trabajadores y pueblos están hartos de estos llamados hechos por quienes precisamente aplican violentos planes de ajuste, defienden a los banqueros y multinacionales que dominan la economía mundial, lo que ha llevado a muchos de estos partidos a la crisis y el hundimiento, lo que ha permitido que muchos de los grupos de la CPAC ganen las elecciones con muy pocos votos.

El "espejismo" de la revolución política: Dictaduras y democracias burguesas en crisis


¿Porque ganan las elecciones los grupos de la CPAC con elecciones pobrísimas que alcanzan máximos del 30%, o incluso llegan a ser del 16% como fue la de Meloni en Italia? Porque se derrumba el corazón de los regímenes políticos imperialistas. El imperialismo alemán viene siendo gobernado por una coalición de dos partidos: Por una lado el viejo e histórico Partido Socialdemócrata alemán, (Sozialdemokratische Partei Deutschlands, SPD) el partido hoy encabezado por Tim Klüssendorf que ha contado con dirigentes como Willy Brandt, Helmut Schmidt, Gerhard Schröder, o Olaf Scholz. Por otro lado, la CDU (Democracia Cristiana) el viejo partido burgués que ha contado con figuras históricas como Konrad Adenauer, Helmut Kohl, o Angela Merkel. Ambos partidos han sido la base del dominio de Alemania sobre la economía europea, expresada en la imposición del Euro, la moneda que expresa la supremacía de los imperialismos de Alemania y Francia sobre el resto de los países europeos.

El imperialismo de Gran Bretaña nunca aceptó la supremacía de Alemania y Francia lo que la llevó a retirarse del Euro con el referéndum del Brexit efectivizado en el año 2020. En realidad, la supremacía de Alemania fue la expresión del dominio de las corporaciones como el Deutsche Bank, o BNP Paribas sobre la economía imperialista europea que consagra la política del Banco Central Europeo (BCE). Pero los resultados electorales donde con pocos votos ganan los grupos de la CPAC muestran que, mas que "crecimiento de la ultraderecha" lo que hay es el hundimiento del reformismo porque  las clases obreras más importantes del mundo están rompiendo masivamente con sus viejas direcciones, lo que los marxistas denominamos "revolución política". Y en este caso, en Alemania la clase obrera rompe con uno de los partidos socialdemócratas mas antiguos de Europa, el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) el partido que fundaron los seguidores de Marx y Engels, y quienes mas tarde sus dirigentes traicionaron, apoyando los presupuestos de guerra y las políticas del imperialismo alemán.

Llamamos "revolución política" el proceso por el cual los pueblos y activistas del mundo le dan la espalda a las viejas corrientes, partidos, y direcciones porque ya no creen en ellas, y las rechazan. Mediante el proceso de "revolución política" los pueblos del mundo rompen en el siglo XXI con la socialdemocracia en todas sus variantes, el stalinismo clásico y sus variantes maoísta, castrista, guevarista, etc. los movimientos nacionalistas burgueses como el PRI, el peronismo, el APRA, el Nasserismo, los ex guerrilleros como el sandinismo, el Farabundo Marti, etc. todas direcciones que antaño fueron atractivas para millones en el mundo entero, y hoy se hunden en una profunda crisis producto del rechazo y el repudio que sufren por sus traiciones.  

El proceso de revolución política mundial da como resultado un debilitamiento de los regímenes capitalistas, tanto los dictatoriales como los democrático burgueses que se asientan en esos partidos y direcciones en las cuales las masas ya no creen. Esto provoca un verdadero "terremoto" político, porque hace entrar en crisis a las dictaduras y regímenes con rasgos fascistas en el mundo entero: La revolución ucraniana pone en crisis al régimen dictatorial de Putin, la revolución palestina hace entrar en crisis al siniestro Estado de Israel, la revolución Siria termina con el régimen de Al Assad, la Primavera Árabe es un cementerio de dictadores, la revolución venezolana pone en crisis la dictadura del chavismo, la revolución en Bangladeh liquida al régimen dictatorial de Sheikh Hasina Wazed, etc entre otros ejemplos.

Pero el "terremoto" político no se limita a las dictaduras. Hace entrar en crisis también a los regímenes democrático burgueses. El fenómeno se expresa en que sectores de masas no concurren a votar y les dan la espalda a las elecciones burguesas, lo que se manifiesta como una "ola abstencionista" que recorre el mundo. Los pueblos comenzaron a expresar el rechazo a la democracia burguesa alrededor del año 2021 cuando en altos porcentajes la población no concurrió a votar, o votó nulo, o blanco. en Venezuela, Italia, Brasil, Perú, Irak, Chile, etc. o como los casos de EE.UU, y México donde la abstención alcanzó casi el 50%. En algunas elecciones como en las regionales en Francia la abstención alcanzó niveles del 65,3% con rangos históricos desde que en 1958 el general Charles de Gaulle fundó la V República. En Chile la abstención alcanzó rangos tan altos que obligó al gobierno a declarar la participación en las elecciones como "obligatoria"

El derrumbe de los partidos políticos, y organizaciones que fueron la dirección del movimiento de masas por décadas impacta en la democracia burguesa, porque el régimen democrático burgués se asienta en los partidos políticos burgueses, y reformistas. Si esos pilares se derrumban, se derrumba todo el régimen político. El hecho de que las masas del mundo comenzaron a darle la espalda a la propaganda de la burguesía, y de las organizaciones reformistas es un avance de la conciencia que pone en crisis al régimen democrático burgués, y golpea sobre todas las organizaciones políticas que defienden al régimen democrático burgués, sobre todo a las organizaciones reformistas.

Las masas del mundo no concurren a votar porque no tienen a quien votar. Estan rompiendo con sus viejas direcciones, pero no encuentran una alternativa, por lo cual prefieren abstenerse. La crisis de la democracia burguesa provoca el surgimiento de gobiernos capitalistas muy débiles, electos por un porcentaje muy minoritario de la población, que deben gobernar en medio de una brutal crisis del capitalismo, lo que provoca una crisis y caidas de gobiernos en forma permanente. Bajo los golpes de la revolución política, la democracia burguesa se ha convertido en una caja de pandora para las propias clases dominantes, un fenómeno que actúa como un "espejismo". Aún bajo el férreo control de los fraudes, y los antidemocráticos mecanismos electorales burgueses, puede ocurrir que un "don nadie" gane las elecciones superando a los partidos tradicionales como ya ocurrió con Beppe Grillo, Meloni, Milei, Bolsonaro, etc. personajes o "outsiders" de los grupos de la CPAC que dos años antes de ser presidentes eran unos completos desconocidos. 

Esos presidentes ganan las elecciones con porcentajes del 25%, o el 30% del total de la población en condiciones de votar, que es la base electoral de la que ususalmente gozan estas formaciones. Los analistas opinólogos y charlatanes burgueses del mundo al ver estos resultados electorales definen la situación política del país como "giro a la derecha", pero como vimos recién, no hay ningún "giro a la derecha" ni "ascenso de la ultraderecha mundial", al contrario, son gobiernos que no cuentan con el apoyo de masas y son muy débiles. Las elecciones no reflejan la realidad de lo que piensa la mayoría de la población, solo son el "espejismo" de la revolución política un proceso muy progresivo que liquida a las viejas direcciones y abre las puertas de par en par al regreso del marxismo a las clases obreras del mundo.

La campaña del "ascenso de la ultraderecha" busca ocultar la revolución mundial


Aunque los funcionarios imperialistas con la campaña del "ascenso de la ultraderecha" buscan presentar el curso de la situación mundial con una "perspectiva reaccionaria", un panorama de derrotas, la realidad es exactamente la opuesta. Lo que domina la situación mundial es el levantamiento revolucionario de los pueblos del mundo contra el capitalismo que comenzó a partir del triunfo de la revolución de Liberación Nacional del pueblo de Irak entre los años 2009/10. A partir de ese triunfo revolucionario se abrió una etapa revolucionaria mundial que combina la crisis del capitalismo con un ascenso revolucionario de masas y ha desarrollado hasta hoy 3 oleadas revolucionarias globales, la 1era entre los años 2010 y 2015, la 2da entre los años 2016 y 2021 y la 3era que vivimos desde el año 2022 a hoy.

La actual oleada presenta notables triunfos revolucionarios como el triunfo de las milicias palestinas que derrotaron el intento del ejército de Israel (FDI) de tomar el control de Gaza. El 9 de octubre del 2025 las guerrillas palestinas derrotaron a un ejército infinitamente superior porque desarrolló una guerra de guerrillas urbana que se apoyó en una enorme, gigantesca y conmovedora movilización global similar a las de Vietnam o Irak. El estado de Israel quedó aislado mundialmente, ante la evidencia de sus crímenes de guerra sobre un sector importante de la población palestina civil, desarmada, y vulnerable. De este modo, la 3era Intifada infligió un golpe histórico al ejército de ocupación de Israel, y está hundiendo en una crisis económica, política y social sin precedentes al mounstruo sionista.

A ese triunfo revolucionario se agrega el del pueblo norteamericano en Minesotta cuando el 5 de febrero de 2026, 700 agentes federales del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y de la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza) debieron retirarse de Minneapolis tras una lucha que llevó un mes de movilizaciones, una huelga general y dos activistas asesinados. Culminó con la derrota de Trump en Minnesota y su política migratoria que ha desatado una ola de huelgas en todo el país, y masivas movilizaciones del movimiento "No Kings". A ese triunfo se suma el derrumbe de las dictaduras capitalistas de Venezuela y Cuba que obligó al imperialismo a llevar adelante una negociación con ambas dictaduras, asi como el triunfo de Irán contra la agresión de EE.UU e Israel. A pesar de la abrumadora superioridad militar, la coalición imperialista no pudo invadir Irán como producto de las derrotas que el imperialismo ha sufrido primero en la Guerra de Irak, luego en las dos Primaveras Árabes y posteriormente en la 3era Intifada, lo que cual constituye un triunfo revolucionario. 

Esto agrava la crisis económica y política del imperialismo porque el fracaso en tomar el control del estrecho de Ormuz provocó la suba mundial de los precios del petróleo, y provocó la división de la la OTAN. A ello se suman otros triunfos como el de las milicias de Ucrania contra la dictadura de Putin a partir de los meses de abril y mayo del 2026 que le permite comenzar a recuperar parte de los territorios ocupados por Putin tras 4 años de invasión. Las milicias ucranianas derrotan a un ejército abrumadoramente superior, en un fracaso militar que hunde en una crisis política, social y económica de proporciones históricas a la dictadura de los oligarcas capitalistas de la Federación Rusa. 

Las revoluciones del siglo XXI van contra el capitalismo porque la raíz de todas las contradicciones y penurias emanan de la propiedad privada de los medios de producción, concentradas en las grandes corporaciones de Wall Street. Son estas revoluciones, y la revolución política lo que pretenden ocultar los funcionarios imperialistas con la falsa campaña del "ascenso de la extrema derecha", pero esta maniobra resulta inútil. Independientemente del grado de conciencia de los pueblos, las revoluciones golpean sobre los estados capitalistas, sus gobiernos, las dictaduras, la democracia burguesa, y sus instituciones, lo cual impide a las clases dominantes superar su crisis y bancarrota. Los triunfos revolucionarios de la 3era oleada nos permiten a los marxistas avanzar en el reagrupamiento mundial de los revolucionarios, y con ello, la preparación del estado mayor revolucionario para terminar de una vez con el capitalismo e imponer el Socialismo Global.

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