Migraciones: Un producto del capitalismo y la sociedad de clases

La Marx International
Las imagenes de miles migrantes marroquíes irrumpiendo en Ceuta intentando llegar a España han conmovido al mundo. Sin embargo el proceso migratorio no se limita a Ceuta, es global, abarca miles de millones de personas en los 5 continentes, y es producto de la horrible desigualdad, opresión y pobreza que provoca el capitalismo y la sociedad de clases. Publicamos un texto que explica el fenómeno que es extracto del trabajo El Fin de las Multinacionales, Capítulo 6 Acumulación
El fenómeno de la Acumulación de masas obreras, populares, desocupados y surgimiento de las megalópolis
La acumulación de masas de trabajadores y desocupados es la Ley absoluta de la Acumulación, para Marx: "La magnitud proporcional del ejército industrial de reserva, pues, se acrecienta a la par de las potencias de la riqueza. Pero cuanto mayor sea este ejército de reserva en proporción al ejército obrero activo, tanto mayor será la masa de plus población consolidada o las capas obreras cuya miseria está en razón inversa a la tortura de su trabajo. Cuanto mayores sean, finalmente, las capas de la clase obrera formadas por menesterosos enfermizos y el ejército industrial de reserva, tanto mayor será el pauperismo oficial. Esta es la ley general, absoluta, de la acumulación capitalista." (1)
Existe hoy en el mundo, una masa de plus población de obreros, pobres, enfermizos y desocupados de las que habla Marx como nunca se vio en la historia del capitalismo. En el informe de la ONU del 2008 se puede leer lo siguiente: "En 2008, el mundo alcanzó un hito invisible pero trascendental: por primera vez, más de la mitad de su población humana, 3.300 millones de personas, vivirá en zonas urbanas. Se prevé que para 2030, esa cantidad habrá llegado a casi 5.000 millones" (2) Esta superpoblación urbana fue desarrollada por las Multinacionales y Corporaciones Globales.
Estas Formas de Acumulación han provocado cambios revolucionarios en la estructura demográfica, el desarrollo de las clases sociales, la ubicación geográfica, la composición de las mismas, los desplazamientos de trabajadores y migraciones que tienen un enorme impacto en la situación política y social del mundo. Es decir, en forma paralela al desarrollo de las corporaciones globales y del proceso de concentración de ramas de producción, comercio y riquezas bajo su propiedad; también se produjo la concentración de la población mundial en las ciudades.
En primer lugar, surgieron las grandes concentraciones urbanas como lo son México DF, San Pablo, Nueva York, Bombay, Nueva Delhi, Tokio, etc, y junto a ellas los nuevos polos metropolitanos definidos como megalópolis, que surgieron producto de las enormes migraciones al interior de los países.
Los movimientos migratorios son movimientos silenciosos, permanentes con sucesivas oleadas, verdaderas revoluciones demográficas que impactan profundamente en la estructura social de todos los países del mundo, modificando la conformación de todas las clases sociales, fundamentalmente, la clase trabajadora. Estos cambios demográficos produjeron el enorme desarrollo, crecimiento y extensión de la clase obrera mundial con la proletarización y urbanización de enormes masas de campesinos y sectores populares en todo de mundo.
Crecimiento de la población y desarrollo mundial de las migraciones
La población mundial roza ya los 8.300 millones de personas entre los años 2011- 2012 y la ONU predice que para el 2.050 la población mundial será mayor a 11.000 millones. Las regiones de mayor crecimiento son África, Asia, América Latina y el Caribe en las cuales la población va a aumentar casi un 50 % y a su vez dentro de éste lote los países más pobres duplicarán el tamaño de su población. África va a duplicar su población para el 2.050 que va a llegar a 2.000 millones.
Sólo China con 1.330 millones de habitantes y la India con 1.147 millones representan casi el 40 % de la población mundial y los cálculos de la oficina del censo de la India proyectan que en menos de dos décadas, India puede superar en cantidad de habitantes a China. Tras las dos guerras mundiales, los genocidios, masacres y destrucción masiva de fuerzas productivas hechas por las potencias capitalistas, provocaron que las enormes migraciones sean un fenómeno global.
La División de Población de Naciones Unidas ha estimado que el stock de migrantes, creció a una tasa del 1.9 % anual, una tasa superior a la del crecimiento total de la población mundial, que fue del 1.8 % anual durante el mismo período. Para José Moreno Pau: "...El expolio imperialista empuja a los trabajadores de las colonias y semi- colonias a buscar la tabla de salvación en la metrópoli... la necesidad de mano de obra barata en las metrópolis dan como resultado el movimiento migratorio de las últimas décadas, unido al envejecimiento de la población europea y la necesidad de mano de obra barata. Estamos ante el fenómeno inverso al que se produjo entre el siglo XIX y primeras décadas del siglo XX cuando unos 55 millones de europeos emigraron a otros continentes principalmente a América..." (3)
Estos flujos migratorios van en dos sentidos, por un lado la migración de los países sub- desarrollados a los países avanzados y por el otro de las regiones rurales a las ciudades. En ambos procesos la cifra mundial de emigrantes va en ascenso y tienen un mismo destino final: las ciudades, las cuales combinan cada vez en mayor medida razas, culturas, lenguas y costumbres diferentes, que cambian la composición de las clases y sobre todo de la clase obrera, la cual incorpora al proletariado inmigrante como uno de sus componentes más combativos. Las migraciones hacia los países del G7 se desglosan así: el 50% se dirige a EEUU, el 40% a la UE, el 5% a Canadá y sólo algo más del 3% a Japón. La inmigración que llega a la UE es procedente de Oriente Medio, del norte de África y Europa Oriental, además de otras regiones.
La UE alberga aproximadamente el 80% de la inmigración árabe/musulmana que llega a las sociedades occidentales. Las olas migratorias se dirigen a los países desarrollados más próximos geográficamente. Europa es el 78% de la inmigración de Europa del Este, el 79% de la inmigración de Oriente Medio y el 93% del norte de África. EEUU es el destino elegido del 98% de la inmigración de Centroamérica y México. En el otro extremo del mundo la población inmigrante de Japón procede, casi exclusivamente, del este de Asia.
En el caso de EEUU, el fenómeno está modificando su estructura social, y las personas que se definen a sí mismas como hispanos, latinos o chicanos, se están convirtiendo en la 1era minoría superando a los afroamericanos, por primera vez en la historia estadounidense. Tras la 2da guerra mundial, con el surgimiento de las modernas multinacionales en medio de la reconstrucción capitalista de Europa, los gobiernos y estados capitalistas condujeron y estimularon esta migración interna del campo a la ciudad para abastecer de mano de obra las nuevas industrias emergentes que encabezaron el "boom" de la economía mundial, lo que permitió la reconstrucción y reconstitución del poderoso proletariado europeo.
Para José Moreno Pau:"... Hay que recordar que la reconstrucción industrial de las principales potencias imperialistas europeas, tras la segunda guerra mundial, se hizo a partir no solo del Plan Marshall sino también a costa del desplazamiento de millones de trabajadores del sur de Europa, Turquía y el norte de África hacia las zonas industriales..." (4)
Hoy la mayor parte de los inmigrantes en Europa residen en Alemania, Francia, España, el Reino Unido e Italia. Los turcos constituyen el grupo de inmigrantes más numeroso de Europa, con una presencia considerable en Alemania, Dinamarca y los Países Bajos. Pero la situación desastrosa en la que viven los inmigrantes de Europa, es la misma que la que viven sus compañeros de EE.UU, Japón y los demás países imperialistas.
Así lo explica José Moreno Pau: "...los trabajadores inmigrantes han supuesto, nuevamente, el sector más explotado, ocupando los puestos se menor cualificación y los más duros (construcción, agricultura, industria, limpieza, servicio doméstico...). Estos sectores son los que presentan un mayor índice de subcontratación y precariedad. Los trabajadores inmigrantes por esta razón son los más afectados por los accidentes laborales. (5)
En la globalización se ha desarrollado también una mayor migración de una mano de obra más calificada provenientes de los países atrasados para desarrollar áreas y sectores que sufren escasez de mano de obra, como las industrias de producción y uso de información, comunicación y altas tecnologías.
Esta importación de "materia gris" y personal o profesionales calificados en acuerdo con los gobiernos que han instaurado "green cards" o permisos especiales desde los años '80. Para José Moreno Pau: "... Por otra parte también importan mano de obra cualificada que en los últimos años se han unido al ejército de becarios e investigadores que trabajan para las multinacionales con salarios muy inferiores y con mínimos derechos sanitarios. Esto es parte de la fuga de cerebros que supone un empobrecimiento para los países de origen, que ven como la inversión en la formación de éstos se pierde. La mano de obra inmigrante llega a la ciudad en la edad de trabajar, con lo que los estados receptores se han ahorrado años de sanidad y educación..." (6)
En definitiva, los países imperialistas desarrollan y promueven la inmigración como parte de sus planes mundiales de avance en la explotación obrera, según José Moreno Pau:"... Los países imperialistas de la UE utilizan mano de obra inmigrante para dividir a la clase obrera manteniéndolos con los salarios cada vez más bajos, aumentando las horas de trabajo. Sustituyen las prestaciones sociales de atención a enfermos y ancianos y a la infancia con trabajadoras domésticas...el aporte de los inmigrantes al porcentaje de la población en los países desarrollados...Hoy en día representan entre el 10 % y el 20 % de la población de los países centrales europeos..." (7)
Las migraciones en África tienen varios componentes: migración a países productores de petróleo, de los países más pobres a los más desarrollados y movimientos de refugiados, por las guerras siendo la región con el mayor número de refugiados, cuyo número total pasó de 3 millones en 1985 a 6.8 millones en 1995. En Asia y el Pacífico, Japón, Malasia, Corea y Taiwán se añadieron a Hong Kong y Singapur como países importadores de mano de obra, que tienen una política de aplastamiento y recorte sistemático de los derechos de los inmigrantes con el objetivo de facilitar su explotación y el uso como mano de obra barata y carne de cañón a los ejércitos imperialistas.
Con leyes de inmigración cada vez más duras, la situación de los trabajadores inmigrantes es cada vez peor. Así lo explica José Moreno Pau: "... sufren la explotación, la división entre con papeles y sin papeles entre nacionalizados y sin nacionalizar y por último se sigue fomentando la división por nacionalidades. Los gobiernos imperialistas le ofrecen a los inmigrantes incorporarse a los ejércitos invasores, como el de EE.UU a Afganistán a cambio de papeles y permisos para con su familia poder vivir en el país. Pero aun así el conjunto de los inmigrantes sufren el racismo y la xenofobia, la formación de guetos y la clandestinidad..." (8)
Sin embargo, desde hace décadas los inmigrantes vienen protagonizando luchas cada vez más importantes para defender sus derechos de residencia y laborales, contra las leyes anti- inmigratorias y por los derechos de los inmigrantes en las últimas décadas. La lucha de las minorías inmigrantes por sus derechos colocó en el centro de la escena a los inmigrantes y su movilización contra la política y las leyes de explotación de este sector de la clase obrera por parte de los gobiernos del G7. El proletariado inmigrante se ha convertido en uno de los sectores más combativos de la clase obrera mundial, por ser uno de los sectores más explotados y oprimidos.
La concentración y el crecimiento de la clase obrera dieron origen a las megalópolis
Las grandes concentraciones urbanas que surgen de las migraciones son las megalópolis. Estos conglomerados hace 60 años no existían, pero producto de que la mitad de la humanidad está migrando del campo a la ciudad y de las economías más atrasadas a las más adelantadas, se están desarrollando convulsiva y dramáticamente. El término megalópolis fue introducido por el geógrafo francés Jean Gottmann en la década del '60, más precisamente en su libro "Megalopolis, The Urbanized Northeastern Seaboard of the United States" (en español: Megalópolis, el urbanizado borde marítimo noreste de Estados Unidos).
Gottman en este libro hizo referencia a aquel sistema urbano que contase con una población igual o superior a los 10 millones de habitantes, el núcleo de grandes ciudades que se amplía con ciudades satélites creando una megalópolis. Estas enormes concentraciones urbanas, se colocan en el centro de la situación política mundial, porque es allí donde se desarrollan los procesos políticos fundamentales del movimiento de masas, las movilizaciones, insurrecciones, y revoluciones más importantes.
Pero también, y como veremos enseguida, porque en esas megalópolis son enormes concentraciones obreras. No sólo en las megalópolis concentran vastos sectores del movimiento de masas, con los subsiguientes grupos sociales y sectores de clase como los desocupados, los lúmpenes y marginales y los sectores de clase media rica y pobre. En esos conglomerados gigantescos se está desarrollando una enorme y poderosa clase obrera, que como veremos, abarca ya los 5 continentes y tiñe con su movilización los procesos políticos fundamentales del mundo.
La urbanización mundial en curso y las transformaciones demográficas, muestran el grado de desarrollo alcanzado por la clase obrera con la globalización. Como lo explica en su excelente trabajo "Los trabajadores del mundo" Chris Harman da las siguientes cifras: "...La clase obrera (existe) como nunca antes como una clase en sí... con un núcleo de quizás 2.000 millones de personas", alrededor del cual hay otros 2.000 millones cuyas vidas están "sujetas de forma importante a la misma lógica que su núcleo...2.474 millones de personas participaban en la fuerza de trabajo global no doméstica a mediados de los '90. De ellos alrededor de un quinto, 379 millones de personas, trabajaban en la industria, 800 millones en servicios, y 1.074 millones en la agricultura". (9)
Y prosigue:"...El capitalismo ha creado una clase obrera mundial en el último siglo y medio. La industria y el trabajo asalariado existen hoy en virtualmente todo lugar del globo. La clase obrera industrial tiene una presencia mundial. Pero el desarrollo desigual y combinado del sistema implica que está muy desigualmente distribuida entre las distintas regiones. Los cálculos aproximados indican que el 40% de los casi 270 millones de obreros industriales están en los países de la OCDE; en China, América Latina y la ex URSS, alrededor del 15% en cada país, en Asia aproximadamente el 10% y alrededor del 5% en África..." (10)
La instalación de las multinacionales en China e India, que provocan un crecimiento del proletariado en esos países, no impidió el crecimiento del proletariado en los países desarrollados, como señala Harman "... en 1998 el número de trabajadores en la industria era cerca del 20% mayor que en 1971, casi el 50% más alto que en 1950..." (11) En los restantes países del primer mundo la cantidad de obreros industriales crece desigualmente, en Japón la fuerza de trabajo industrial ha crecido a más del doble entre 1950 y 1971 y tuvo otro aumento del 13% en 1998.
En Gran Bretaña bajó un tercio, y en Francia más de un cuarto, pero de conjunto hay 112 millones en 1998 de obreros industriales en los países del G7, un crecimiento de la cantidad de obreros industriales en los países más desarrollados de 25 millones comparado con 1950. El peso de la clase trabajadora, es determinante en el país más importante del mundo, los Estados Unidos. Para Harman "...De conjunto hay un mínimo de 42 millones de "trabajadores del sector servicios" en ocupaciones manuales o empleos rutinarios de cuello blanco en Estados Unidos. Si les agregamos los 33 millones de trabajadores en industrias manuales tradicionales, tenemos que alrededor de tres cuartas partes de la población norteamericana está compuesta de trabajadores." (12)
Baldoz, Koeber y Kraft afirman: "...Ahora hay más norteamericanos empleados en la fabricación de autos, buses y autopartes que en cualquier otro momento desde la guerra de Vietnam...". (13) Según datos del Banco Mundial el total de trabajadores totales a nivel mundial está creciendo más rápidamente que nunca antes en la historia, la fuerza de trabajo mundial se ha incrementado de 1.887 millones de personas en 1980 a 3.102 millones el 2008, es decir, un incremento de 1.215 millones de trabajadores en los últimos 30 años. El proletariado mundial crece en grandes proporciones, solo en China son 18 millones de migrantes internos por año, que encuentran ocupación en la industria.
A nivel mundial, según los datos anteriores, al menos un quinto del incremento total de 1.215 millones entre 1980 y 2008, son trabajadores industriales, lo cual quiere decir que el proletariado industrial crece y se extiende mundialmente. Globalmente la clase obrera posee una estructura más compleja con diversas capas por los cambios producidos.
Así lo explica Roberto Antunes: "... nuestro primer desafío es procurar entender lo que es la clase trabajadora hoy, lo que es el proletariado hoy, en el sentido más amplio del término, no entendiendo a los trabajadores o a " los proletarios del mundo" como exclusivamente el proletariado industrial...comprende la totalidad de los asalariados, hombres y mujeres que viven de la venta de su fuerza trabajo y que son desposeídos de los medios de producción... la clase trabajadora hoy incorpora la totalidad del trabajo social, la totalidad del trabajo colectivo que vende su fuerza de trabajo a cambio de salario" (14).
Antunes analiza las diversas capas de la clase obrera mundial: "... la clase trabajadora incluye también el amplio abanico de asalariados del sector servicios, pero que no crean directamente valor...incorporando también al proletariado rural que vende a su fuerza de trabajo para el capital, los llamados " golondrinas" de la regiones agro- industriales...al proletariado precarizado... que es part- time, que se caracteriza por el trabajo temporario, por el trabajo precarizado como son los trabajadores de los Mc Donald's, de los servicios...según datos de la OIT hay hoy más de mil millones de hombres y mujeres trabajadoras que están precarizados y subempleados... o se encuentran desempleados..." (15)
Uno de los ejemplos más espectaculares del crecimiento y fortaleza de la clase obrera mundial es precisamente China. En ese país en 1986 migraron a las ciudades 30 millones de campesinos, que en 1988 pasaron a ser 50 millones, en 1989 entre 60 y 80 millones y en el año 2003 la migración alcanzó la cifra de 98 millones. En el año 2001 en China el proletariado industrial fue mayor a 160 millones de trabajadores, cifra superior a la del número de trabajadores industriales de la OCDE (131 millones), de la India (25 millones) y de Indonesia (13 millones).
Pero si a las fuerzas del proletariado industrial que ha surgido en China sumamos el resto de los sectores que componen la clase trabajadora, proletariado agrícola y proletariado de servicios, nos encontraremos con que ha surgido el proletariado más grande del mundo, constituido por miles de millones de trabajadores. El mismo fenómeno, se ha producido en la India, y en el conjunto de los países del Sudeste- asiático, sobre todo los "Tigres", que fuera el polo dinámico de la economía mundial en la transición del régimen keynesiano a la globalización.
En esas regiones, hace 50 años, no existían los poderosos proletariados que están hoy. Si consideramos la existencia de estos cientos de millones de obreros que hace 50 años no existían, el desarrollo de la clase trabajadora en el resto de los países coloniales y el hecho de que en los países del G7 la clase trabajadora ha crecido, podemos considerar entonces que en la globalización, la clase obrera alcanzó una magnitud y el peso más importante de toda la historia del capitalismo.
Los Teóricos del "Fin de la clase obrera"
En los últimos 15 años, sobre todo durante década del '90, numerosos autores hablaron del fin de la clase trabajadora. Muchos ensayos con pretensiones pseudo- científicas presentaban la realidad del capitalismo como la del comienzo de una nueva era, en la cual la tecnología haría desaparecer a la clase obrera o disminuiría mucho su importancia social y peso político específico. Llovieron libros como el de Jeremy Rifkin llamado "El fin del trabajo" en los cuales se hablaba del declive de la fuerza del trabajo global.
Este florecimiento de literatura pseudo- científica que anunció el "Fin de la clase obrera", pretendía mostrar un capitalismo idílico y angelical en el cual los adelantos técnicos harían que las condiciones de la producción cambiaran de tal modo que desmentirían la tesis de Marx de que el capitalismo engendra mediante la acumulación una gran clase obrera y masas de población desocupada. La literatura "post- clase obrera" floreció a la par de la literatura "post- marxista", "post- socialista", "post- ideologías", etc. que caracterizó a los años siguientes a la caída del Muro de Berlín.
En el capítulo "requiem para la clase obrera" del libro de Rifkin se podían leer cosas como la siguiente: "En muchas comunidades las mal iluminadas fábricas de la segunda era industrial ya han desaparecido. El ambiente ya no está contaminado por humos industriales, los suelos, las máquinas y los trabajadores ya no están recubiertos de grasa y mugre. El silbido de los hornos de cocción y el incesante tintineo de las máquinas gigantescas es, en la actualidad, un simple recuerdo del pasado".
Evidentemente, Rifkin nos hablaba de un lugar de ensueño que no existe, muy alejado de la realidad del capitalismo que puede observarse en las concentraciones obreras de China, la India y las terribles condiciones de trabajo que sufre la mayoría de la población mundial. Pero las charlatanerías sobre un "nuevo capitalismo" que deja al planeta cada vez con menos obreros y con condiciones de trabajo de excelsa belleza, se choca con abrumadores datos de la realidad que van en sentido contrario.
No hay un solo dato de la realidad que muestre que la clase obrera haya retrocedido, sino por el contrario, su importancia sociológica es enorme y creciente. Y por supuesto, nada demuestra que el capitalismo haya perdido su carácter brutalmente explotador, que depara para la mayoría de los trabajadores del mundo condiciones de trabajo cada vez más indignas. En las páginas del capítulo II, analizamos las terribles condiciones de pobreza y explotación a las que las corporaciones y gobiernos capitalistas someten a las masas del mundo en la actualidad. Otros autores desarrollaron la tesis acerca de la pérdida de importancia política de la clase obrera.
Tony Negri tanto en sus libros Imperio (2000) y Multitud (2005), o John Holloway en el 2001 en su libro "Cambiar el mundo sin tomar el poder", fueron algunos representantes de la corriente de opinión que sostuvo que la clase obrera había perdido su importancia política, y que ahora el enfrentamiento al capitalismo lo llevarían adelante otros sectores sociales. De esta tesis se derivaría otra: Que surgirían "nuevas revoluciones" que estarían hechas por una "multitud", sin que el contenido de clase de los procesos tuviera alguna importancia.
Estos teóricos de la "nueva revolución" autogestionaria y autonomista eran una versión de la visión del capitalismo de Rifkin, pero "desde la izquierda". Esta visión culminaba con un embellecimiento del capitalismo desde otro ángulo: el capitalismo se puede cambiar desde adentro, organizados en "redes" y "nodos" la multitud hará los cambios sin necesidad de cambiar el poder que existe.
Por lo tanto, no es necesaria la clase obrera como agente social que pelee por un poder alternativo, dado que el capitalismo será modificado desde adentro por la acción de la "multitud". El surgimiento de los movimientos de los indignados en Europa y "Ocuppy Wall Street" en EE.UU parecería dar la razón a estos teóricos de la "nueva revolución". Pero en realidad, tanto Holloway, como Negri, y Rifkin, como tantos otros, están siendo categóricamente desmentidos por la realidad. Los nuevos movimientos que surgen son hijos de la crisis capitalista comenzada en el 2007.
La mirada de los jóvenes activistas y dirigentes que los impulsan apunta en forma crítica al poder concentrado de las corporaciones multinacionales, lejos de ingenua y candorosa mirada de los Negri y Holloway que veían un capitalismo fácilmente desmontable desde dentro. La oleada de huelgas generales en Europa y el mundo, el resurgimiento del sindicalismo en EE.UU, muestra que la clase obrera con toda su fuerza y plenitud, ha comenzado a enfrentar la brutalidad de las potencias capitalistas que intentan destruir sus condiciones de vida. Lejos del "idílico" mundo que pintaba Rifkin la realidad derrumba todas sus palabrerías.
Los movimientos de los jóvenes e indignados, y las huelgas obreras irán confluyendo mientras construyen el comienzo de un movimiento de lucha mundial contra el capitalismo. Y en esta lucha veremos en acción no sólo la crisis más grande de la historia del capitalismo, sino que veremos cómo ésta pone en marcha a la clase obrera más grande e importante de la historia del capitalismo. La crisis no ha hecho más que hacer retornar con fuerza las ideas de Marx. Y el regreso del marxismo, a poner fin a tanta charlatanería e ilusionismo pequeñoburgués, de quienes formularon la existencia de un "nuevo capitalismo", reformable con "redes" y "nodos".
El regreso del Marxismo, en momentos en que el 99% de las fuerzas de izquierda abjura de él, es la tarea mas importante que promovemos desde La Marx International pàra terminar de una vez con el capitalismo y la sociedad de clases.
Notas:
(1) Carlos Marx. El Capital Libro I Capítulo XXIII La ley general de la Acumulación Capitalista
(2) ONU. Estado de la Población Mundial del 2007
(3), (4), (5), (6), (7), (8) José Moreno Pau "La inmigración en Europa". con la colaboración de Jan Talpe. Marxismo Vivo 15 año 2007
(9), (10), (11) y (12) Chris Harman. "Los trabajadores del mundo" (Parte 1) Fuente: International Socialism 96 Fecha: 6/12/2003
(13) Baldoz, Koeber y Kraft "El estudio crítico del trabajo: trabajo, tecnología, y la producción mundial"
(14) y (15) "Los nuevos proletarios del mundo en el cambio de siglo". Roberto Antunes Marxismo Vivo Junio/ Setiembre 2000




