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Ucrania: 12 años de una de las revoluciones de liberación nacional mas importantes del mundo

22.05.2026

Partisana ucraniana en las trincheras de resistencia al ejército invasor de Putin

La Marx International

Durante los primeros meses del año 2026 los medios masivos de comunicación capitalistas hablaron de “cuatro años de guerra en Ucrania”, reduciendo la lucha del pueblo ucraniano a la invasión a gran escala lanzada por Vladimir Putin el 24 de febrero del 2022. Esta mirada simplifica un proceso histórico mucho más profundo y prolongado, en realidad, se cumplen 12 años desde el inicio de una de las revoluciones más importantes del siglo XXI: La revolución de liberación nacional de Ucrania. Este proceso comenzó con las movilizaciones de Plaza de la Independencia en febrero del 2014 que derrocaron al gobierno de la oligarquía de Victor Yanukovich, continuó con la resistencia frente a la anexión de Crimea de marzo del 2014, la lucha contra la invasión del Donbás de abril del 2014, y se consolidó con la defensa masiva del país ante la invasión generalizada que Putin llevó a cabo en febrero del 2022.

En éste artículo vamos a hacer un evaluación del desarrollo de la guerra revolucionaria y de como se encuentra hoy la lucha del pueblo ucraniano. Queremos adelantar una conclusión: Transcurridos 4 años, el intento de invasión de Putin ha sido completamente derrotado. Las tropas de Putin llegaron a estar a menos de 20 kms de tomar la capital de Ucrania, la ciudad de Kiev, contando con una superioridad militar, económica y política abrumadora. Pero tras sufrir una brutal derrota, el ejército de Putin se limitó a la ocupación del Donbas ucraniano que ha tenido para el ocupante un costo horroroso: Más de 1.200.000 bajas entre muertos y heridos, pérdida de gran parte de las tropas de élite como el grupo Wagner, estancamiento en los avances y ningún logro cualitativo. El fracaso militar ha hundido en una crisis política, social y económica de proporciones históricas a la Federación Rusa. 

Putin fue derrotado en la batalla de Kiev por un pueblo que apenas tenía ejército, mientras la OTAN, EE.UU y el imperialismo europeo no movieron un dedo para defender Kiev. Quienes ganaron la batalla fue un ejército de base popular con millones de obreros, campesinos armados que montaron barricadas, hicieron espionaje, y sirvieron de base a los soldados. Tras la derrota de Putin se extendió el proceso de armamento popular y comenzaron a  surgir destacamentos armados partisanos por todo el país dispuestos a combatir, pero allí intervino la OTAN que anunció su "apoyo" a Ucrania y comenzó a brindar armamento con el objetivo de frenar el proceso de armamento popular y desarrollo de milicias partisanas urbanas. 

La política pro- imperialista del gobierno capitalista de Zelensky hizo posible que los imperialistas de EE.UU, Inglaterra, Francia y Alemania intervengan para frenar el proceso de armamento popular y desviarlo hacia la constitución de un ejército burgués regular, en defensa del estado capitalista ucraniano. De  ningún modo los países imperialistas iban a permitir el desarrollo del armamento popular en una revolución desarrollada en el corazón de Europa. Pero ni aún así la política de los gobiernos imperialistas, ni del gobierno burgués ucraniano han podido cambiar el carácter de liberación nacional del ej´ército ucraniano, ni su base popular, ni el hecho de que ante la falta de recursos y basado en el ingenio popular han desarrollado una industria de producción de drones que está revolucionando la ciencia militar moderna. 

Estos desarrollos son imposibles de explicar si no es por la existencia de una revolución, negada a cada momento por el 99% de la izquierda mundial. La revolución en el uso de drones que lleva adelante Ucrania no están basada en grandes inversiones capitalistas, ni en grandes empresas imperialistas, ni en la OTAN, sino en la inventiva y esfuerzo de miles de familias ucranianas que llevan adelante estos diseños en pequeños talleres y casas de familias. El ejército y el estado burgués ucraniano se apoyan en este esfuerzo de masas, lo cual está cambiando el curso de la guerra de liberación nacional, porque el desarrollo de los drones ha permitido que Ucrania esté lanzando contraofensivas en el 2026 cada vez mas potentes y exitosas poniendo en crisis la invasión de Putin. 

La revolución ucraniana no se limita al campo de batalla, implica una profunda afirmación de los derechos de las nacionalidades oprimidas y pueblos originarios en la lucha por la soberanía, y la autodeterminación nacional. Queremos explicar bien con esta declaración las profundas raíces de la revolución que conmueve a Europa y el mundo, porque se hace necesario despejar la catarata de mentiras que los stalinistas, agentes de Putin y la izquierda reformista han desparramado para desacreditar la revolución ucraniana. Ucrania marca un precedente para otros pueblos que enfrentan agresiones externas y dictaduras, y se encuentra a la vanguardia de los procesos de liberación nacional existentes tanto de las naciones oprimidas, como de los pueblos originarios como la 3era Intifada palestina, la lucha de los Houtíes de Yemen, del pueblo kurdo, de Cachemira, de los tamiles en Sri Lanka, y las numerosas naciones oprimidas en Europa y otros continentes, etc. Dada la importancia de la revolución de liberación nacional de Ucrania hemos dedicado un sección de @Revolución que puedes consultar con análisis, y contexto disponibles que puedes leer haciendo click aquí.


La historia de la revolución en el corazón de Europa


Los imperialistas, los stalinistas, los socialdemócratas y opinólogos imperialistas se han dedicado a repetir la campaña de Putin con una catarata de mentiras sobre Ucrania afirmando que son un grupo de nazis, un grupo financiado por la OTAN, que las republiquetas inventadas para justificar la ocupación del Dombas son oprimidas por Kiev, etc., Toda una sarta de mentiras, de disparates que buscan demonizar a Ucrania, y llaman a risa sino fuera porque buscan justificar la masacre de miles de familias, niños, y civiles vulnerables que son bombardeados cotidianamente sin misericordia por la dictadura del criminal de guerra Vladimir Putin.

Las mentiras de los socialdemócratas e imperialistas pudieron alcanzar cierto volumen producto del desconocimiento que los pueblos y el activismo del mundo tienen sobre la larga historia de opresión sufrida por Ucrania, bien conocida por los ucranianos y pueblos hermanos, pero desconocida y ocultada pàra la mayor parte del mundo. Esta es la razón por la cual en este trabajo vamos a evaluar la situación actual a partir de precisar la historia de la opresión ucraniana, sin la cual resulta imposible entender la realidad. La opresión de Ucrania hunde sus raíces en el viejo Imperio Ruso zarista, continuó con la opresión bajo el régimen stalinista en la URSS, y continúa hoy bajo la brutal política de la oligarquía capitalista encabezada por Vladimir Putin, el criminal de guerra y ex- agente de la KGB formado en la infame escuela del stalinismo. Vamos a analizar todas estas etapas en forma sintética.

La 1era etapa de opresión bajo el Imperio Ruso

La historia de Ucrania es la de un mosaico complejo de migraciones y asentamientos que se extiende por siglos, "pueblos originarios" que conformaron la Rus de Kiev, la cual era una poderosa federación de tribus comunistas primitivas eslavas orientales que practicaban el comercio del siglo IX hasta mediados del XIII. Este desarrollo comunitario es considerado el ancestro cultural y político común de las actuales Ucrania, Bielorrusia y Rusia y su centro neurálgico fue la ciudad de Kiev, la actual capital de Ucrania, desarrollado como primer estado organizado de la región hace ya mas de 11 siglos. A pesar de que el bruto e ignorante Putin diga que "Ucrania no existe", que y "lo ´único que existe es Rusia", la historia de la humanidad indica otra cosa. Moscú era apenas una aldea cuando Kiev era la madre de todas las nacionalidades eslavas de la región como los Varegos que eran vikingos procedentes de Escandinavia, quienes llegaron a la zona para controlar las rutas comerciales entre el Mar Báltico y el Imperio Bizantino. 

Bajo el mando de figuras como Vladímir el Grande y Yaroslav el Sabio, la Rus de Kiev alcanzó su máximo esplendor, adoptó el cristianismo ortodoxo como religión oficial, y quedó indisolublemente unida a la cultura bizantina y europea hasta la Invasión Mongol de 1240. El mosaico de pueblos originarios establecidos en los principados de Kiev, Cherníhiv, Nóvgorod, etc. incluyó a los Tártaros de origen túrquico que se organizaron en la península de Crimea, cuyos derechos fueron aceptados en la actualidad cuando Ucrania aprobó una ley que los reconoce como pueblos indígenas del país junto con los Caraítas y los Crimacos. Hay otros pueblos originarios con identidades y dialectos propios como los Hutsules, Boikos y Lemkos, que fueron brutalmente aplastados por la bota del zarismo tomando como base la negación de una identidad ucraniana, bajo el lema "Ortodoxia, Autocracia y Nacionalismo".

Los cosacos eran un pueblo originario mayoritariamente campesino que huían de la servidumbre y mostraban excepcionales habilidades ecuestres. Habían fundado el Hetmanato Cosaco, confederación que fue aplastada por la zarina Catalina la Grande en 1764 que abolió formalmente el cargo de Hetman, o sea, líder cosaco y en 1775 invadió y destruyó la Sich de Zaporiyia, el último bastión militar cosaco. Catalina la Grande integró las tierras ucranianas en provincias administrativas rusas comunes, a partir de lo cual nació una "política de estado" para negar la identidad ucraniana, algo similar a lo que hace Netanhayu negando a los palestinos. La zarina Catalina llamaba a los ucranianos "Pequeños Rusos" (Malorossy), y el ministro de Interior, Piotr Valúyev, declaró que la lengua ucraniana "no existe, no ha existido y no puede existir".

Catalina la Grande extendió legalmente la servidumbre a Ucrania en 1783 vinculando a los campesinos a la tierra de la aristocracia con lo cual, a pesar de que Ucrania se convertía en el "granero de Europa", las ganancias beneficiaban principalmente a la corona y a la nobleza imperial rusa, dejando al campesinado ucraniano en condiciones de pobreza extrema. Por la Circular de Valúyev de 1863, el zarismo prohibió la publicación de libros religiosos, educativos y literarios en ucraniano, y por el edicto de Ems de 1876 el Zar Alejandro II prohibió la importación de libros en ucraniano, las representaciones teatrales, los conciertos y hasta el uso del término "Ucrania" en documentos oficiales. Buscando dividir al pueblo ucraniano el zarismo estableció concesiones de tierras y exención de impuestos para convertir a los cosacos en su guardia pretoriana, encargados de expandir las fronteras y reprimir al pueblo. 

La 2da etapa de la opresión bajo el régimen stalinista en la URSS

Cuando la revolución rusa abolió el viejo Imperio Ruso, el gobierno revolucionario del naciente estado obrero encabezado por Lenin y Trotsky se topó con el problema de las nacionalidades oprimidas. Teniendo en cuenta la larga historia de opresión del imperio ruso, al fundar la Unión Soviética (URSS) Vladimir Lenin y León Trotsky establecieron una clara política de defensa de las nacionalidades oprimidas contra todo tipo de "chovinismo gran ruso", como uno de los principios fundamentales de la política marxista. Antes de la toma del poder Lenin había tenido ya violentos choques con Rosa Luxemburgo respecto de esta cuestión y cuando asumió el gobierno de la URSS comenzaron los choques con Stalin, quien encabezaba un repunte del chovinismo gran- ruso. Stalin intervino la sección del Partido Comunista en Georgia acusándola de "social- chovinismo", porque reclamaban la autodeterminación y Lenin se puso del lado de los comunistas georgianos acusando a Stalin de ser un "esbirro ruso" que "lastima los intereses de la solidaridad proletaria de clase". 

En su batalla contra Stalin, Lenin afirmaba: "... nada retarda tanto el desarrollo y la consolidación de esta solidaridad como la injusticia en el terreno nacional ..." (Lenin, Carta al Congreso 1922) Stalin amenazó a la esposa de Lenin, Nadezhda Krúpskaya, a partir de lo cual Lenin rompió todo tipo de relaciones, políticas y personales con Stalin, y escribió un trabajo contra Stalin, llamado "Carta al Congreso" conocido como el "testamento" de Lenin. Tras ello, conformó un bloque con Trotsky en defensa de los derechos de las nacionalidades, por lo cual la cuestión nacional terminó por ser el detonante de la ruptura entre Lenin y Stalin. En el "testamento" Lenin reclamó que Stalin sea expulsado de su cargo de Secretario General del Partido, y se aprestaba a dar batalla contra el stalinismo, pero había caído gravemente enfermo tras un derrame cerebral y no pudo dar la batalla, porque falleció unos meses después.

El stalinismo conformó una corriente política contrarrevolucionaria que aplastó toda la oposición dentro del régimen político de la URSS, aplastó los Soviests burocratizándolos, y asesinó a la mayoría de los dirigentes del viejo partido bolchevique que habían tomado el poder, incluyendo a Trotsky que fue expulsado de la URSS en 1929. La contrarrevolución tuvo como base la derrota de la revolución europea, sobre todo de la revolución en Alemania que dejó completamente aislada a la URSS y fue campo fértil para el fortalecimiento de las tendencias totalitarias y antimarxistas como el stalinismo, mientras en paralelo en el resto de Europa se fortalecían el fascismo y el nazismo.

El campo de batalla entre el stalinismo y el marxismo fue la política hacia las naciones oprimidas para modificar el régimen político de la URSS. El stalinismo abolió el régimen leninista revolucionario de la URSS, para transformarlo en un régimen stalinista contrarrevolucionario. Desde el exilio, León Trotsky continuó dando la lucha en defensa de la posición leninista ante las naciones oprimidas"¿Qué le dice un revolucionario... al pueblo ucraniano?: "Lo que a mí me importa es su actitud hacia su destino nacional... ¡apoyaré su lucha por la independencia con todas mis fuerzas!" (León Trotsky. La independencia de Ucrania y el confusionismo sectario. 30 de julio de 1939)

Ucrania cayó entonces bajo una nueva etapa de opresión, ahora, bajo la bota del régimen contrarrevolucionario stalinista. Para aplastar a Ucrania, y consolidar el régimen contrarrevolucionario, Stalin llevó a cabo horrorosas masacres y genocidios como el Holodomor de 1932, una hambruna planeada por Stalin para eliminar el movimiento independentista ucraniano que provocó la muerte a mas de 12 millones de ucranianos. Junto al Holodomor, Stalin lanzó una oleada de purgas para expulsar a todos aquellos marxistas que estaban en defensa de los derechos de Ucrania como Mykola Skrýpnyk que se suicidó en 1933, a casi la mitad de los miembros del Partido Comunista ucraniano, y a los miembros de la dirección del PC ucraniano que fueron reemplazados en su mayor parte por los cuadros enviados desde Moscú. Incluso Stalin llevó a colonos rusos a regiones que quedaban despobladas por la hambruna lo que constituyó una política de "rusificación" de Ucrania, una política que implementarían despues muchos regímenes fascistas, o estados como el de Israel en Palestina.

La 3era etapa bajo la opresión de Putin y la Federación Rusa

Veinte años después, los regímenes stalinistas estaban en una grave crisis en 1952, cuando tras la muerte de Stalin los gobiernos del PC comenzaron un lento proceso de retorno al capitalismo. Este fue un proceso gradual que las dictaduras stalinistas llevaban adelante con mucho cuidado por temor a los levantamientos populares, como ocurrió con el proceso revolucionario que había comenzado en Polonia encabezado por el Sindicato Solidaridad. Pero tras las caída del Muro de Berlin y de los regímenes stalinistas, el proceso de retorno al capitalismo se aceleró en la ex- URSS en 1991 con un brutal ajuste al pueblo llamado, "Terapia de Choque" (Shock Therapy), bajo el liderazgo de Boris Yeltsin y el primer Ministro Egor Gaidar.

La dupla Yeltsin- Gaidar llevó adelante el plan de "Terapia de Choque" bajo la supervisión del imperialismo de EE.UU a cargo del gobierno del p`residente Bill Clinton. Todo el proyecto de creación de la "nueva Rusia capitalista" fue una creación del imperialismo de EE.UU que comisionó al funcionario del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos Larry Summers para poner en marcha entre 1992 y 1997 un proyecto asesorado por el Instituto Harvard para el Desarrollo Internacional (HIID). La privatización de la ex- URSS fue un proyecto que nació con rasgos de p`rofunda corrupción, ya que los propios inversores del HIID eran empresarios que buscaban apoderarse de los ricos activos de la ex URSS en sociedad con los ex funcionarios stalinistas que devinieron en poderosos oligarcas millonarios.

Del derrumbe de la URSS, Rusia fue reconocida internacionalmente como el estado sucesor, heredó su asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, sus embajadas y su arsenal nuclear. Todo el espacio que ocupó la ex URSS se integró como una especie de "asociación de naciones" llamada Comunidad de Estados Independientes (CEI) una organización internacional similar a una mini- ONU o un bloque regional creado el 8 de diciembre de 1991 mediante el Tratado de Belavezha. La CEI fue creada para la experimientación de un horroroso plan de saqueo de las activos de la ex- URSS mediante el plan de "Terapia de choque", por el cual se liberalizaron los precios, se produjo una apertura comercial que permitió el ingreso del capital imperialista y se recortaron los subsidios al pueblo. 

La privatización generalizada de las valiosas empresas fue financiada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) una estafa llevada a cabo mediante el mecanismo de "cupones" (voucher privatization) iniciada en 1992 por Anatoly Chubais quien luego se transformaría en funcionario de la corporación global JP Morgan Chase. El mecanismo de voucher fue una estafa presentada con un engaño de que cada ciudadano se iba a convertir en "propietario", de las empresas para lo cual el gobierno distribuyó 114 millones de vouchers que representaban una parte del valor de las empresas estatales. Pero la mayoría de la gente sumida en la hiperinflación y la pobreza no entendía para que servían los vouchers, y los vendían por poco dinero, botellas de vodka, o comida a los directores de fábrica o inversores astutos. 

El resultado final fue que el control de las empresas quedó en manos de los antiguos gerentes stalinistas proceso del cual nacieron los famosos oligarcas rusos. A mediados de los 90's el gobierno de Yeltsin entró en quiebra y solicitó préstamos a un pequeño grupo de bancos privados poniendo como garantía las empresas de petróleo, gas, y metales como Norilsk Nickel o Yukos. El gobierno de Yeltsin incumplió el pagó de los préstamos lo que permitió que los oligarcas se quedaran con las empresas a una mínima fracción de su valor, lo que llevó a un proceso de concentración de la riqueza por el cual los oligarcas tomaron el control de las mayor parte del PBI del país. 

Las naciones oprimidas comenzaron la lucha por su autodeterminación encabezados por los chechenos, que lanzaron una guerra de liberación nacional y lograron la independencia derrotando al ejército de Rusia. Pero la economía capitalista de las nuevas repúblicas de la ex- URSS se derrumbó en los 90's, lo que implicó una terrible desigualdad social desconocida hasta ese momento en esas naciones. La riquísima oligarquía emergente concentraba también mecanismos mafiosos producto de su política de "rapiña", que la llevó a apoderarse de activos y empresas a cualquier costo. Lo hicieron promoviendo toda clase de negocios ilícitos que incluyeron venta de armas, tráfico de personas y drogas mediante con los métodos mas ruines y violentos mientras la abrumadora mayoría de la población se hundía en la pobreza. La privatización y restauración del capitalismo dió lugar a la emergencia de una clase capitalista en un brutal estado de descomposición, como fiel reflejo de la propia etapa decadencia  imperialista del capitalismo, toda una verdadera mafia corrupta y peligrosa.

En los primeros años surgió una "hermandad de negocios" entre los oligarcas de Moscú y Kiev.  cuyo vínculo principal fue el negocio del gas producto de que los oligarcas rusos al mando de la poderosa Gazprom necesitaban los gasoductos ucranianos para exportar a Europa. Así surgieron oligarcas ucranianos como Victor Pinchuk, yerno del expresidente Leonid Kuchma, que hizo su fortuna con la fabricación de tubos de acero. Los oligarcas ucranianos se enriquecían cobrando peajes o revendiendo gas barato en su mercado interno, como Dmytro Firtash que fue el hombre clave del gas ruso en Ucrania, cuya influencia se desmoronó en medio de la invasión de Putin casi por completo, tras la nacionalización de muchos de sus activos por razones de seguridad nacional.  

Las oligarquías rusas y ucranianas compartieron el mismo "modus operandi" corrupto y violento, llevando adelante privatizaciones tramposas, negocios con el Estado y fuga de capitales en los paraísos fiscales. Los lazos de interdependencia se apoyaron en el hecho de que muchas fábricas en el este de Ucrania, o en el Donbás dependían totalmente de la cadena de suministro que controlaban los oligarcas rusos. El más rico de Ucrania Rinat Akhmetov encabezó el "Clan de Donetsk" que mantuvo lazos estrechos con los oligarcas de Rusia, con una fortuna proveniente del acero y el carbón. Otros oligarcas son Ihor Kolomoisky, mentor y patrocinador de Zelenski que cayó en desgracia acusado de fraude y lavado de dinero lo que obligó al gobierno a nacionalizar su banco, el PrivatBank. Otro oligarca conocido es Petro Poroshenko, quien se convirtió en el magnate de la industria del chocolate con la empresa Roshen

Para 1996, la situación del nuevo estado capitalista emergente de la ex- URSS era un verdadero desastre. Los rebeldes chechenos habían expulsado al ejército de Grozni, la situación económica era catastrófica, la falta de empleo era grave y la popularidad de Yeltsin se derrumbaba, lo que llevó a su caída en 1999. Todo el experimento de "retorno al capitalismo" era un verdadero fracaso y fue necesario establecer un gobierno provisorio hasta las próximas elecciones que fue encabezado por el ex agente de la KGB y en ese momento jefe de gabinete Vladimir Putin. La crisis del gobierno y el ´regimen político obligó a que las elecciones fueran adelantadas 3 meses, pero "sorpresivamente", se produjeron atentados en Moscú y otras ciudades que el régimen adjudicó al "terrorismo checheno". Los atentados provocaron cientos de muertos y una conmoción nacional que le permitió a Putin llevar adelante la invasión de Chechenia provocando miles de muertes y una fuerte destrucción. El fuerte apoyo popular a la guerra permitió que Putin emergiera triunfante y lo ayudó a adueñarse del poder ganando las elecciones.

La política de fortalecer un régimen sobre la base de un ataque militar a otro país, basado a su vez en un atentado cuya autoría fue de dudosa procedencia, luego fue imitado por EE.UU en los ataques del 11 de septiembre del 2001, que hicieron posible la invasi´ón a Irak. De este modo el grupo de oligarcas pudo "estabilizar" la crítica situación en la que se encontraba la ex- URSS, en la medida en que fue emergiendo un nuevo régimen político con características bonapartistas y dictatoriales alrededor de la figura de Putin, apoyado en el fraude electoral y el ejército, que fue escalando en sus características de represión y violencia en los 27 años que lleva hasta hoy. Putin es la figura central del régimen reelecto en 2004, ocupando el cargo de primer ministro de 2008 a 2012 en la presidencia de Dmitri Medvédev., y luego reelecto en la presidencia sucesivamente en los años 2012, 2018 y 2024. Producto de las enmiendas constitucionales podría continuar en el poder hasta 2036, con lo cual Putin aspira a convertirse en el "símbolo" mundial del bonapartismo. 

Durante el primer mandato de Putin la economía de la Federación Rusa creció al promedio del 7% impulsada por el aumento de los precios del petróleo y el gas. Esa solidez económica le permitió a Putin consolidar una dictadura basada en la reforma militar y policial, los cuerpos paramilitares y servicios secretos, el ataque a las naciones oprimidas, el asesinato de los opositores, la brutal represión contra la comunidad LGBT, y el ataque a los activistas democráticos aplastando todos los derechos. Putin pudo consolidar este régimen político dictatorial aprovechando la coyuntura mundial reaccionaria abierta por el imperialismo con la "campaña mundial contra el terrorismo" que incluyó las invasiones de Irak y Afganistán entre los años 2001/ 2008. Pero, tras la derrota de la OTAN en Irak, cambió la situación mundial de reaccionaria a revolucionaria y comenzó la primera oleada revolucionaria mundial encabezada por la "Primavera Árabe", que obligó a Putin a enfrentar el levantamiento del pueblo de Rusia entre los años 2011 al 2013. Las manifestaciones populares llevaron a una crisis de su coalición política "Rusia Unida" que comenzó a desprestigiarse, lo que obligó a Putin a lanzar una nueva coalición política llamada "Frente Popular Panruso". 


2014: La revolución de Plaza de la Independencia


Y fue `precisamente en el marco de esa primera oleada mundial revolucionaria, que estalló la revolución en Ucrania, que, pese a que había sido un Estado fundador de la CEI no llegó a ratificar el estatuto de la organización, pero estaba profundamente vinculada a Rusia por la relación económica entre los oligarcas de ambos países. Pero en el 2014 el pueblo de Ucrania estalló, harto de la pobreza, la miseria, los bajos salarios que nunca se cobraban porque el gobierno debía meses de salarios. El pueblo se cansó de los gobiernos que defendían a los oligarcas y mataban de hambre a su pueblo, sufriendo niveles de pobreza que la convierten en el más país más pobre del viejo continente, con niveles de vida como la de El Salvador o Turkmenistan. 

La desesperante situación llevó a sectores del pueblo a creer que uniéndose a la Unión Europea (UE), podrían tener el mismo nivel de vida que en Alemania, Francia, Italia o Portugal. Una falsa ideología promovida por los dirigentes de los gobiernos imperialistas europeos que ganó sustento en la medida en que el pueblo ucraniano desconoce la crisis mundial del capitalismo, y no existe una organización marxista revolucionaria en Ucrania que explique al pueblo la verdad. Lo que jamás creyeron los gobiernos imperialistas europeos es que su planteo del ingreso de Ucrania a la UE iba a lograr el efecto opuesto al que buscaban: En lugar de disparar el ingreso de Ucrania a la zona bajo su dominio, dispararon una revolución.

Los oligarcas rusos y ucranianos veían con resquemor la unión con la UE porque temían que la entrada del imperialismo europeo los desplazara del dominio de los negocios. Por eso el gobierno ucraniano a cargo de Víktor Yanukóvich y el Partido de las Regiones que defendía los intereses de los oligarcas aplazaba el estatuto de asociación de Ucrania con la UE y dejaban las negociaciones estancadas. Pero el parlamento ucraniano ratificó el Acuerdo con la UE, lo que obligó al gobierno de Putin a presionar a Kiev para que lo rechazara, y cuando Yanukóvich rechazó la asociación con la UE el 21 de noviembre del 2013, se produjeron en la plaza de la Independencia varias concentraciones populares que exigían al gobierno retomar el diálogo con la UE. 

Las convocatorias en la plaza llamada en ucraniano Maidán Nezalézhnosti, lograron congregar a cientos de miles de personas, que asistieron a discursos diarios de líderes pero estas protestas desembocaron en disturbios y crecieron en intensidad, e incluso continuaban sus protestas toda la noche cuando el régimen de los oligarcas desató la represión contra manifestantes. El 16 de enero del 2014 la Rada Suprema ordenó penas contra los manifestantes, lo que fue tomado como un veto a su derecho de manifestarse y protestar, y para el 22 de enero del 2014 las manifestaciones registraron 5 muertos, pero se extendieron a lo largo del centro y oeste del país comenzando a reclamar la caída del gobierno. La Plaza de la Independencia se transformó de hecho en un organismo de deliberación, que rechazaba las propuestas que enviaban desde el gobierno, siguiendo el ejemplo de Plaza Tahir en Egipto, en la 1era Primavera Árabe. 

El gobierno de Yanukóvich lanzó las leyes "antiprotesta", un grupo de 10 leyes que limitaban la libertad de expresión y el derecho de reunión el 16 de enero del 2014 impulsadas por una coalición entre el Partido de las Regiones, y el Partido Comunista de Ucrania que apoyaban la sociedad de oligarcas rusos y ucranianos. El 18 de febrero del 2014 la policía intentó desalojar por la fuerza a la Plaza de la Dignidad, y los enfrentamientos provocaron 26 muertos y más de 100 heridos, con lo cual la asamblea de Plaza de la Dignidad comenzó a desarrollar los elementos de autodefensa, barricadas, y las Primeras Líneas armadas de manifestantes hechas para defender el derecho a la protesta.  

El 19 de febrero, se rompieron las treguas pactadas entre el gobierno y la asamblea de Plaza de la Independencia y volvió a haber manifestaciones con armas de fuego que produjeron 21 muertos. El ministro del Interior Vitali Zajárchenko calificó la situación de "pre- guerra civil", y ordenó la entrega de armas de combate a los agentes de Policía en una "operación antiterrorista",  buscando liquidar la autoorganización y la autodefensa desarrollada por el pueblo, lo que elevó la cantidad de muertos ese día a más de un centenar. Pero eso no hizo más que aumentar la reacción y movilización del pueblo que comenzó a apresar a los agentes de polícía y retuvo a 67 agentes acusando a que la Policía "disparaba a matar"

El imperialismo europeo, preocupado por la escalada de la situación envió a los ministros de Exteriores Radosław Sikorski de Polonia, Laurent Fabius de Francia; y Frank-Walter Steinmeier de Alemania, a negociar con el gobierno de los oligarcas y los manifestantes para tratar de llegar a un acuerdo y frenar la revolución. En las negociaciones el gobierno de Yanukóvich cedió liberando a la líder opositora Yulia Timoshenko, y se firmó un acuerdo que pautaba adelantar las elecciones, formar un gobierno de transición, volver a la Constitución de 2004 y terminar con la represión. Yanukóvich anunció que  viajaba a un congreso de diputados y gobernadores en Járkov mientras se sometía el pliego del acuerdo. Pero la asamblea de Plaza de la Independencia rechazó los acuerdos alcanzados entre el gobierno, y la Unión Europea.

Una vez que la asamblea de Plaza Independencia rechazó los acuerdos, el pueblo se lanzó a ocupar las principales instituciones de gobierno, los ministerios, el parlamento, y la justicia, con lo cual, de hecho la asamblea autoconvocada de Plaza de la Independencia comenzó a tomar el poder del país. Los cuerpos represivos intentaron evitar la toma del poder por parte del pueblo desatando una brutal represión el 20 de febrero del 2014. Los francotiradores del régimen de los oligarcas dispararon contra los manifestantes e incluso contra la policía provocando la muerte a mas de 60 personas, lo que pasó a la historia como el "Jueves Negro". Yanukóvich denunció un presunto golpe de Estado, pero en la madrugada abandonó su lujosa residencia de Mezhyhirya, y desapareció en dirección desconocida.

Finalmente se hizo público que Yanukóvich encontró asilo con Putin en Rusia. La revolución que terminó con su gobierno fue parte de la primera oleada revolucionaria mundial con movimientos que precedieron e inspiraron al pueblo ucraniano como la Primavera árabe, el movimiento de los "Indignados" en España, Occupy Wall Street en EE.UU, y luego el movimiento Black Lives Matters en EE.UU, entre otros. La ausencia de un partido marxista que impulsara la revolución y peleara por un gobierno obrero y popular llevó a que el vacío de gobierno fuera ocupado por la Rada Suprema que tomó el control del país, con lo cual surgió el gobierno provisional de Oleksandr Turchínov. 

De este modo, la revolución ucraniana del 2014 fue una revolución de febrero que abrió una etapa revolucionaria para el país y la región, lo cual era una verdadera amenaza para los planes de los oligarcas capitalistas que basan sus fortunas y negocios en la existencia de una "Federación" de hecho con Rusia. Las imagenes de la revolución pueden verse en el hermoso documental publicado en Netflix "Winter on fire, Ukraine's fight for freedom", en español, "Invierno en llamas: la lucha de Ucrania por la libertad", producido y dirigido por Evgeny Afineevsky, y publicado en Netflix. A partir de allí, la prioridad para el régimen de la oligarquía capitalista de Putin pasó a ser derrota la revolución ucraniana en defensa de los privilegios de las clases dominantes de la oligarquía capitalista de la Federación Rusa.



Putin ocupa el Donbas en Ucrania


La respuesta de Putin al triunfo de la revolución ucraniana fue la ocupación de los territorios ucranianos de Crimea y el Donbas. El 7 de marzo del 2014, las tropas de Putin entraron y tomaron la península de Crimea, el 7 de abril manifestantes apoyados por Putin proclamaron la República Popular de Donetsk (RPD), y el 28 de abril del 2024 fue proclamada la República Popular de Lugansk (RPL), que rápidamente se unió a la RPD en su lucha contra el gobierno de Ucrania. De este modo, Putin tomó el control de vastas extensiones de territorio de Ucrania, algunas de las zonas económicamente mas ricas del pais, ocupando regiones ucranianas que se encontraban vulnerables dado que Ucrania tenía un ejército muy pequeño y débil. A partir de esta invasión, Putin clausuró todos los programas económicos conjuntos entre Rusia y Ucrania

En el mismo mes de abril Putin impulsó referéndums en Donetsk y Lugansk, los cuales eran un fraude y una mascarada de su pol´tica de ocupación, anunciando que el pueblo había votado por la independencia y a favor de separarse de Ucrania. Los señores de la guerra ocuparon grandes extensiones de terreno, violando todos los tratados internacionales y bilaterales firmados con Ucrania, con milicias lideradas por oficiales de los servicios especiales del estado, y saboteadores enviados desde Moscú. Estos hombres armados irrumpieron en los ayuntamientos, expulsaron a los empleados municipales, ocuparon los cuarteles, los puestos de control, las estaciones de policía y expulsaron a  los alcaldes. Luego ocuparon los centros de transmisión, y de las señales de radio y televisión, cortaron la transmisión de los canales ucranianos y ordenaron al personal restablecer la transmisión de la televisión rusa.

En abril de 2014, se llevó a cabo una negociación en Ginebra, Suiza, entre la UE, Estados Unidos,  Rusia, y Ucrania donde se aprobó un documento que incluía la amnistía a los manifestantes, el desarme de los grupos armados, la devolución de los edificios ocupados ilegalmente, pero toda la mesa de negociación era una burla, y una maniobra distractiva, porque las milicias ocupantes manejadas por Putin se negaron a aceptar el acuerdo bajo el argumento de que "ellos no habían participado en las conversaciones de Ginebra". Rechazaron lo acordado y continuaron avanzando en la ocupación de Ucrania lo que provocó varias batallas como la de Mariupol. Tras la promulgación de los falsos referendums en mayo del 2014, Putin impulsaba la fundación del partido político "Partido Nueva Rusia" (PNR) en los territorios ocupados y proclamó a Aleksandr Borodái como primer ministro de la república de Donetsk, que se federó con la república de Lugansk fundando el territorio llamado "Nueva Rusia" 

Sin embargo los enfrentamientos militares continuaban en el Donbas con acciones cada vez mas duras. Una nueva ronda de negociaciones entre los países imperialistas, Rusia y Ucrania se llevó a cabo en la capital de Bielorrusia, la ciudad de Minsk, el 5 de septiembre del 2014 y aprobó el Protocolo de Minsk, un acuerdo para lograr un alto al fuego. Los acuerdos de Minsk I eran un engaño contra el pueblo ucraniano, una muestra de la hipocresía de los gobiernos imperialistas de la UE y EE.UU que eran perfectamente conscientes de la agresión que Putin estaba llevando adelante. El ex- agente de la KGB había logrado defender el capitalismo en toda la región existosamente con toda clase de métodos genocidas y brutales, por lo cual los funcionarios imperialistas sabían de la utilidad del régimen político del criminal de guerra, y no tenían el más mínimo interés en desestabilizarlo. 

Minsk I no era mas que otra maniobra distractiva porque fue desconocido por Putin que continuó con sus ataques y avances contra Ucrania, llevando adelante la toma del Aeropuerto Internacional de Donetsk. Para lo único que sirvió el acuerdo de Misnk, fue para ratificar el status quo impuesto por Putin por el cual las Repúblicas Populares de Donetsk y de Lugansk no reconocidas internacionalmente controlaran de facto partes de las regiones de Donetsk y de Lugansk en la región del Dombás. La celebración de elecciones en esas republiquetas artificiales creadas por Putin era una burla a los acuerdos de Minsk I, y el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia Serguéi Lavrov dijo que las elecciones fueron un paso necesario e importante para "legitimar las autoridades de la República Popular de Donetsk y de la República Popular de Lugansk".​ 

Ucrania intentó defender y recupèrar los territorios ocupados, lo que originó un recrudecimiento de los enfrentamientos armados que obligó a los  gobiernos imperialistas de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania a llevar adelante una nueva ronda de negociaciones supervisadas por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Se llamó a esta nueva ronda de negociaciones Minsk II, lo cual fue una respuesta al fracaso de Mink l, y el acuerdo que se firmó el 12 de febrero de 2015 incluía un alto el fuego incondicional para ser observado por la OSCE, la retirada de las armas pesadas del frente, la liberación de los prisioneros de guerra, etc. 

Pero a su vez, por su carácter ilegal, ilegítimo, y por carecer del apoyo del pueblo, las republiquetas inventadas por Putin entraron en crisis. La confederación de Nueva Rusia se disgregó en mayo de 2015, y en noviembre del 2017 se produjo un golpe interno en Luhansk, producto de las divisiones que habían surgido entre los ocupantes, lo que obligó a huir al autoproclamado presidente Ígor Plotnitski para refugiarse en Moscú. Para dotarse de una base popular Putin presionó para simplificar el acceso a la nacionalidad rusa a los habitantes de Dombás, buscando "rusificar" a la población.

No solo de trataba para Putin de frenar la revolución y defender su dictadura, sino también frenar la Primavera Árabe y defender las dictaduras vecinas, por lo que el 30 de septiembre de 2015 lanzó la intervención militar en la guerra civil siria en apoyo de la dictadura de Bashar Al Assad, enviando asesores de primera línea y grupos de mercenarios paramilitares encabezados por el Grupo Wagner. Combinó la intervención con ataques aéreos y misiles de crucero para reprimir brutalmente ​al pueblo de Siria, bombardear las ciudades, y asesinar a miles de civiles buscando frenar la revolución contra la dictadura. Al mismo tiempo, a la ocupación de los territorios ucranianos le resultaba cada vez mas difícil hacer pie, lo que llevó a extremar los métodos violentos para imponerla con asesinatos selectivos, tortura, amenazas, secuestros de periodistas, de observadores internacionales, palizas y ataques contra simpatizantes de la unidad ucraniana. Los ocupantes llevaron a la región del Dombas a una crisis humanitaria debido al corte de los servicios sociales, el éxodo de personas de las zonas afectadas, la escasez de los suministros y de medicinas cruciales, como la insulina. 

Hasta aquí el fracaso de los planes de paz Minsk I y Minsk II había arrojado un saldo de 14 mil soldados y civiles ucranianos muertos, además de más de 1,9 millones de ucranianos desplazados. La guerra de ocupación de Dombas había provocado miles de desplazados y refugiados, pero la revolución ucraniana se extendió a otras repúblicas: En 2020 estalló en Bielorrusia la "Revolución de las zapatillas" contra el Gobierno de Aleksandr Lukashenko, otro representante de la oligarquía que buscaba su sexto mandato. En el 2021, en medio de la pandemia de Coronavirus comenzaron nuevamente las movilizaciones en Rusia contra Putin. Y en enero del 2022 comenzó el levantamiento del pueblo de Kazajistán contra el gobierno títere de Kassym Jomart Tokayev, representante de la oligarcas. Putin debió enviar tropas para acallar las protestas, que comenzaron en las principales fábricas, barrios obreros, y ciudades de Kazajistán.  

Esto llevó a Putin a preparar las condiciones para invadir y terminar con la revolución ucraniana. Comenzó con una campaña política cuyos principales slogans fueron que el gobierno ucraniano era "ilegítimo y bajo el control de los radicales", que son un grupo de "neonazis, rusófobos y antisemitas", y que la revolución en Plaza de la Independencia del 2014 había sido un "golpe de estado". Socialdemócratas, reformistas, campistas y stalinistas repitieron esos slogans hasta el cansancio y se hicieron parte de la campaña de Putin, mientras el criminal de guerra comenzó una enorme concentración militar en las fronteras de Ucrania a partir de año 2021. 

Durante este período Putin negaba repetidamente que tuviera planes de invadir Ucrania, pero a la vez, reconoció a la República Popular de Donetsk y a la República Popular de Lugansk como parte de Rusia y envió tropas a esos territorios. El Consejo autorizó a Putin a utilizar la fuerza militar fuera de las fronteras de Rusia lo que permitió anunciar a Putin la denominada "operación militar especial", un eufemismo para ocultar que se trataba de una invasión que se desarolló con la entrada de las tropas y el cruce de las frontera acompañado por el lanzamiento de misiles que comenzó el 24 de febrero del 2022 como una invasión a gran escala sobre Ucrania. 

Putin y los altos mandos del ejército invasor planificaron como una "intervención corta", ya que planeaban que los ucranianos descontentos con el gobierno de Zelensky apoyarían la invasión dado que previo a la invasión, Ucrania estaba surcada por una oleada de huelgas de empleados estatales, maestros, mineros, metalúrgicos que mostraba un panorama de un gran descontento popular con el gobierno de Zelensky. El alto mando del invasor supuso que en medio de semejante descontento popular, la entrada del ejército ocupante a Kiev iba a ser recibida con vítores, apoyo y cariño por parte de los ucranianos, lo cual les permitiría derrocar a Zelensky y colocar un nuevo gobierno en Ucrania para retomar el control del país. Pero todos los cálculos políticos de Putin y el alto mando fueron completamente erróneos, lo que los llevó a cometer graves desaciertos de estrategia militar en un desarrollo de la guerra que a partir de la invasión a gran escala atravesó 5 momentos:  

1) La invasion a gran escala, y victorias de Ucrania en Kiev, Jarkov y Jerson (24 de febrero al 11 de noviembre del 2022) 

2) La contraofensiva de Putin en Bakhmut (11 de noviembre del 2022 al 21 de mayo del 2023)

3) La contraofensiva de Ucrania (8 de junio al 1 de noviembre del 2023)

4) La ofensiva de Putin en Avdiivka (17 de febrero 2024 al 31 de diciembre del 2025)

5) La actual contraofensiva ucraniana (24 de febrero del 2026 al presente)


A partir de ahora, el trabajo se concentra en el anáilsis de estos 5 momentos, desarrollando mas extensamente el 1, el más breve pero a la vez, el más determinante dado que en él se disparan todos los procesos constitutivos de la guerra revolucionaria (armamento de las masas, crisis del gobierno Zelensky, intervención de la OTAN, desarrollo de un ejército de base popular, los partisanos, etc.). 

1) La invasión a gran escala de Putin,  y victorias de Ucrania en Kiev, Jarkov y Jerson (24 de febrero al 2 de abril del 2022)

Comenzamos analizando el primer momento de la guerra revolucionaria, en que se dan la grandes victorias de Ucrania, y se dispara el fenómeno partisano. Putin llegó a concentrar hasta 175 mil soldados en la frontera de Ucrania, y lanzó un mensaje a la nación el 24 de febrero de 2022 en el que el anunció la decisión de lanzar la "operación militar especial". Ese mismo día las tropas de Putin ingresaron a territorio de Ucrania, quien contaba con una esfuerza inicial de 400 mil soldados, entre ellos miles de voluntarios rusos, bielorrusos, lituanos, letones que se unieron a las milicias ucranianas. 

Frente a la invasión el pueblo de Ucrania fue abandonado por todos los gobiernos capitalistas imperialistas de Europa y EE.UU. En la madrugada del 25 de febrero de 2022 Volodimir Zelenski, el presidente de Ucrania afirmó: "Nos han dejado solos para defender nuestro estado" en un mensaje televisado y publicado en sus redes sociales. Zelensky mencionó que había llamado a 27 líderes europeos y dijo: "Todos tienen miedo, nadie responde". Ni los gobiernos imperialistas del G7, ni la ONU o su Consejo de Seguridad, ni la OTAN intervienieron en ayuda de Ucrania, ni atendieron el teléfono de Zelenski porque todos eran cómplices de la invasión. Pero la política de los gobiernos imperialistas contrastó con las movilizaciones de todos los pueblos del mundo que se manifestaron en apoyo en Ucrania, a la vez que en 40 ciudades de Rusia miles se movilizaron en protesta contra la guerra, lo que obligó a Putin a encarcelar a mas de 2.000 activistas que protestaban contra la invasión. 

La situación extrema de una invasión, el abandono y la soledad de Ucrania frente a un ejército infinitamente superior, obligó al gobierno burgués de Zelensky a tomar medidas extremas. Los gobiernos imperialistas le ofrecieron a Zelensky salir del país, pero Zelensky respondió "no necesito un avión, necesito armas", tras lo cual el gobierno de Ucrania anunció la ley marcial y ordenó una movilización general de todos ciudadanos ucranianos de entre 18 y 60 años, y decretó el armamento popular. Los ministerios de Defensa y del Interior simplificaron al máximo los procedimientos para la entrega de armas, y entre el 24 y 25 de febrero del 2026 distribuyeron más de 18,000 fusiles de asalto solo en la región de Kiev a voluntarios y ciudadanos que se presentaron en los puntos de reclutamiento, lo cual dispararó el armamento masivo de la población e impulsó el desarrollo del movimiento partisano, y guerrillero ucraniano.

El mismo procedimiento se llevó a cabo en todas las regiones del país, a la vez que se aprobó una legislación que permitía a los civiles ucranianos, y a los extranjeros residentes a utilizar armas de fuego contra las fuerzas invasoras sin temor a repercusiones legales, otorgándoles un estatus similar al de los combatientes. El Ministerio del Interior y las cuentas oficiales del gobierno publicaron instrucciones detalladas y manuales sobre cómo fabricar y utilizar bombas caseras o cócteles Molotov para atacar vehículos blindados enemigos en entornos urbanos. Esta movilización popular se canalizó principalmente a través de las Fuerzas de Defensa Territorial, lo que antes era una reserva secundaria pero que, mediante este proceso de movilización, se convirtió en una fuerza masiva con miles de combatientes civiles que se sumaron a la fuerza. Los requisitos que el gobierno dispuso eran mínimos para ser parte de las fuerzas, como presentar el pasaporte y de ese modo recibir un arma y equipo básico.

De pronto, el ejército ucraniano que disponía de 400.000 soldados, se convirtió en una fuerza de 2 o 3 millones de combatientes, y milicianos civiles de todas las profesiones como maestros, artistas,  trabajadores informáticos, obreros de la construcción que formaron barricadas y puestos de control en sus propios barrios. Hombres y mujeres construyeron barricadas en Kiev y más allá de la efectividad militar, la medida envió un mensaje de que la ocupación de las ciudades sería extremadamente costosa para el ejército ocupante. A partir de allí, en todos los frentes, los grupos de voluntarios locales proporcionaron inteligencia crítica y apoyo logístico a las unidades regulares del ejército que se desplegaban en el frente, mujeres y hombres que pertenecen al proletariado ucraniano y luchan para defender sus casas, sus familias, sus tierras, su derecho de autodeterminación, frente a las tropas invasoras. Así lo explicaba León Trotsky: "Cuando el pequeño campesino o el obrero hablan de defensa de la patria, hablan de la defensa de su casa, de su familia y la familia de otros contra la invasión, contra las bombas, contra los gases asfixiantes. El capitalista y su periodista entienden por defensa de la patria la conquista de colonias y mercados, la expansión extorsiva de la parte "nacional" de la renta mundial." (León Trotsky, Programa de Transición). 

La torpes dirigentes de la burguesía imperialista volv´ían a encender el fuego de la lucha de clases. Habían impulsado una campaña sobre el pueblo de Ucrania sobre las bondades de entrar a la zona Euro, y con ello, habían desatado una revolución. Y luego, habían dejado indefensa a Ucrania frente la invasión de Putin, y con ello, habían desatado el armamento popular de masas. Ahora, con la invasión de Putin, las cosas daban un vuelco espectacular: Si la revolución nacional del pueblo ucraniano había derivado en una guerra revolucionaria de liberación nacional, a su vez, el ejército de Ucrania que era hasta allí un ejército burgués regular, se había transformado en un ejército burgués de liberación nacional, con una fuerte base obrera y popular.

Las tropas ocupantes ingresaron a Ucrania desde cuatro direcciones principales, lo que produjo 4 grandes escenarios de batallas. Por un lado, la batalla de Kiev por el ingreso al norte por la frontera bielorrusa en dirección a la ciudad de Kiev; en segundo término la batalla de Jarkov por donde las tropas ocupantes ingresaron al noreste desde la frontera rusa en dirección a ciudad de Járkov. En tercer término la batalla del este y el Dombas en la cual el ejército ocupante invadió desde las repúblicas ficticias de la RPD y la RPL y en cuarto lugar la batalla del sur y Jersón, donde el ejército ocupante entró al sur por la región de Crimea. De todas estas batallas, la central y mas importante fue la batalla de Kiev, la que definió el curso de la invasión y más en general de toda la guerra revolucionaria de liberación nacional.

En la batalla de Kiev las tropas de Putin tomaron la central nuclear de Chernobyl, y de allí se dirigieron a la ciudad de Ivankiv, a partir de allí la batalla de Kiev fue en realidad un conjunto de batallas en Hostómel, Bucha, Brovary, Chernóbil, Ivankiv, Slavútych, y Vasylkiv. Pero 2 batallas fueron claves: La de Irpín y la de Moshchun. La de Irpin quedó en la retina por la enorme columna de entre 150 y 200 tanques que se dirigían hacia Kiev, y fueron detenidos por los partisanos que volaron los puentes de acceso deteniendo la marcha, y luego, imitando las tácticas de los guerrilleros chechenos, detonaron los tanques que encabezaban y estaban al final de la columna, lo que dejó a la enorme columna de tanques paralizada. Increíblemente, la columna quedó aislada, sin poder abastecerse de combustible y alimentos, lo que obligó a los soldados a huir porque Putin creía que la invasión iba a ser una acción de corta duración, pero la resistencia del pueblo ucraniano la hizo durar mas de lo previsto, un increíble error de cálculo que dejó a los soldados ocupantes en estado de vulnerabilidad.

Si la batalla de Irpin fue una lucha de desgaste en los suburbios, la Batalla de Moshchun de marzo del 2022 fue el "momento Termópilas" en una pequeña aldea boscosa situada a las afueras de Kiev que se convirtió en el punto más crítico de la invasión porque si caía, los ocupantes podían entrar directamente en los barrios del norte de Kiev. Por eso, la batalla que duró aproximadamente del 5 al 21 de marzo de 2022 fue una de las más sangrientas y claves. Las tropas de élite rusas paracaidistas de la VDV y la 155.ª Brigada de Infantería de Marina lograron cruzar el río Irpin bajo una densa niebla y fuego de artillería, la lucha se convirtió en un combate cuerpo a cuerpo y casa por casa en los densos bosques circundantes. 

En un movimiento táctico desesperado, los ucranianos volaron la presa de Kozarovychi que inundó la cuenca del río Irpin, convirtiendo el terreno en un pantano intransitable que aisló a las tropas rusas que ya habían cruzado, impidiendo que recibieran refuerzos o suministros pesados. Los ocupantes que desplegaron lo mejor de sus fuerzas aerotransportadas como el 331.º Regimiento de Paracaidistas de la Guardia, sufrieron bajas masivas y fueron expulsados de Moshchun. La derrota en Moshchun fue el "clavo en el ataúd" para el plan ruso de tomar Kiev. Sin la capacidad de cruzar el Irpin de forma segura, el ejército de Putin se vio obligado a retirarse de todo el norte de Ucrania a finales de marzo. Tras sufrir enormes bajas, destrucción, y pérdida cuantiosa de material Sergei Rudskoi a nombre de la Dirección Operativa Principal del Estado Mayor General de Rusia, anunció la retirada de las tropas de Kiev el 25 de marzo del 2022. 

El pueblo de Ucrania logró defender la capital de Ucrania, Kiev, y avanzó liberando Summy, Chernihiv, y Jarkiv, obligando a las tropas de Putin a retroceder. El triunfo de la batalla de Kiev tuvo un gran impacto en la lucha de clases mundial y abrió la 3era oleada revolucionaria mundial que luego daría lugar a la 3era Intifada palestina que presentaría un curso similar de milicias armadas enfrentando a un ejército muy superior en una guerra de guerrillas urbana. Es un nuevo tipo de revolución que comenzó en la II Guerra Mundial y se generalizó en el siglo XXI a partir de la Guerra de Irak. En Irak se desarrolló un nuevo tipo de guerra revolucionaria, una revolución que unía la insurrección urbana, con la lucha guerrillera típica de la selva o el campo. En la guerra revolucionaria urbana las tropas invasoras deben luchar contra un enemigo invisible que los acecha y embosca en cada esquina, en las calles, en los barrios y las casas.

En Irak, la Guerra de Guerrillas, y la revolución urbana se unificaron, e inauguraron el más moderno concepto de guerra que la historia podía ofrecer, una combinatoria de insurrección de masas centrada en las ciudades, que cuenta con el apoyo y simpatía de millones de habitantes de toda una región. Ahora, la guerra revolucionaria urbana se comenzaba desarrollar en Ucrania, y tras el triunfo en la batalla de Kiev, las tropas ucranianas culminaron su avance y ganaron la batalla de Jarkiv, lo que les permitió tomar la segunda ciudad de ucrania el 13 de mayo del 2022. El triunfo resonante de Ucrania dejó a las fuerzas de Putin muy destruidas y debilitadas lo que llevó a Putin a  concentrar sus fuerzas en el Dombas ucraniano. 

Los gobiernos imperialistas de EE.UU y la UE comenzaron a asistir enviando armamento a Ucrania, para mejor presionar a que finalice la guerra, y solucionar todo por via diplomática. Desde el Parlamento Europeo el presidente de Francia Emanuelle Macron planteó que: "No hay que humillar a Rusia", expresando la política imperialista de la UE de un arreglo diplomático que signifique que Ucrania resigne el Donbas para darle una victoria mínima a Putin. Lo que buscaban los líderes imperialistas es una salida elegante del pantano militar en el que se la dictadura se hundía, pero para presionar con mas fuerza suspendieron toda clase de envío de armas a Ucrania que recientemente habían comenzado a proveer

Sin embargo el pueblo ucraniano después de tantas muertes, destrucción y sufrimiento, de ninguna manera iba a entregar en la mesa de negociación lo logrado con tanta lucha y esfuerzo. También para Zelensky era imposible aceptar ese acuerdo de entrega del Dombás sabiendo que el pueblo iba a rechazarlos. Sin embargo quedó clara la criminal política de la UE para Ucrania, en vista de que a los fascistas, y genocidas como Putin no se les puede dar ni un minuto de tiempo porque lo utilizará para destruir vidas y familias. La política de la OTAN de suspender la provisión de armas a Ucrania dejó al pueblo ucraniano a merced de los bombardeos, y además dejó en evidencia que el gobierno capitalista de Zelensky miente cuando dice que la OTAN es un aliado.  

Fue la presión de las masas de los países europeos, el crecimiento de los partisanos en Ucrania, así como la extensión de este fenómeno a los países del este, lo que obligó a la OTAN a proveer con cuentagotas de armas a Ucrania. El cambio de política tenía que ver con el objetivo de controlar las acciones en el teatro de guerra, y que el desarrollo de la misma estuviera bajo las decisiones de los gobiernos imperialistas, no de las masas. Finalmente los primeros dias de julio del 2022, Estados Unidos envió los equipos HIMARS para el lanzamiento de misiles que, si bien son de un alcance limitado de solo 80 kms, le permitió a las tropas del ejército ucraniano comenzar a demoler almacenes, centros de abastecimiento, y toda clase de instalaciones de los invasores. 

Con el envión logrado por los triunfos de Kiev y Jarkov otro enorme triunfo de los trabajadores y el pueblo de Ucrania se produjo el 12 de Noviembre de 2022 con la toma de la ciudad de Kherson, la capital regional del sur de Ucrania. Kherson era la única ciudad importante que Rusia había ocupado en el curso desde la invasión, una ciudad mayoritariamente ruso parlante pero en la cual sus habitantes se reivindican ucranianos. Apenas las tropas de Putin entraron, miles de ciudadanos salieron a movilizarse contra la invasión. Putin lanzó un falso referéndum declarando a Kherson parte de Rusia, pero quedó en ridículo al perder la ciudad sólo 45 días después. Los triunfos de Kiev, Jarkov y Kherson implicaron la recuperación de cientos de centros urbanos, y miles de kilómetros cuadrados de territorio en apenas 8 meses, una verdadera paliza militar para el régimen de los oligarcas.

Se desata el fenómeno partisano


A su vez, todo el desarrollo de la guerra de liberación nacional provocó una crisis en toda la clase social de oligarcas. El estallido de la guerra aceleró todas las contradicciones dado que los oligarcas rusos recibieron sanciones de Europa y EE.UU, mientras que los oligarcas ucranianos vieron cómo sus imperios industriales eran bombardeados por el ejército ruso, todo lo cual provocó cambios en la lista de oligarcas más importantes de Ucrania. Son tan odiados por el pueblo los oligarcas, que para poder tener popularidad el gobierno de Zelenski anunció una política de plena "desoligarquización", lo cual agravó la crisis de esta clase social otrora considerada "intocable" y que hoy enfrenta pérdidas masivas de activos o procesos judiciales. Esto dejó en evidencia el carácter anticapitalista de la revolución ucraniana, porque es la lucha del pueblo por salir de la pobreza contra el decadente mafioso y corrupto capitalismo ucraniano y ruso. 

El triunfo en la batalla de Kiev en marzo del 2022 no solo disparó la 3era oleada revolucionaria global, sino que se combinó con el fenómeno partisano que venía desarrollándose desde el 2014 cuando Putin ocupó el Donbas y Crimea. El fenómeno explotó y se expandió a todo el país como parte la irrupción del armamento de masas provocada por la medidas extremas que se vió obligado a tomar el gobierno ucraniano dentro del país. Pero también se expandió fuera de Ucrania como en Bielorrusia donde los partisanos impulsaron todo tipo de acciones de boicot y una ola de ataques, atentados, emboscadas, y armamento organizado por las masas. El desarrollo de éstos cuerpos guerrilleros campesinos, mujeres, obreros, jóvenes que empuñan las armas retomando la tradición europea de lucha contra la ocupación fascista, dio como resultado 3 fenómenos.

Por un lado el fenómeno de los cuerpos partisanos independientes autoorganizados que colaboran con el ejército, pero tienen organización autónoma. Por otro lado los ciudadanos civiles integrados al ejército lo cual dotó al ejército de una base popular a la vez que una curiosa estructura en la cual numerosas divisiones se organizan como "unidades independientes". Y, finalmente, la producción masiva de drones basados en la industria familiar como producto de que cada partisano o combatiente tiene millones detrás, amigos, familiares, vecinos que equipan y suministran toda clase de apoyo lo que ha convertido al partisanado ucraniano en una organización de resistencia de masas. Entre los partisanos de Rusia y Bielorrusia se desarrolló el Movimiento "Stop the Wagons" que se atribuyó la responsabilidad del descarrilamiento de vagones en el óblast de Amur, por lo que el tráfico en el Ferrocarril Transiberiano se detuvo el 29 de junio de 2022.

La organización de Combate de Anarco- Comunistas (BOAK) actúa clandestina de Europa del Este con atentados dentro de Rusia, al igual que el Movimiento Partisano del Daguestán fundado el 26 de septiembre del 2022 contra la detención de ciudadanos en las protestas del Cáucaso, y del extremo Oriente. Dentro de los territorios ocupados temporamente (TOT) surgíó el Movimiento de la Cinta Amarilla, un movimiento guerrillero, partisano que comenzó colgando las primeras 100 cintas amarillas, a la vez que compran impresoras, editan carteles lo que les permitió extenderse a Melitopol, Enerhodar, Henichesk, Nova Kakhovka, Berdiansk, Donetsk, Luhansk y Crimea. En abril del 2022 surgió el Ejército Partisano de Berdiansk, que actúa fundamentalmente en la región de Zaporiyia y edita el periódico "La voz del Partisano". Resistencia Popular de Ucrania es una organización partisana clandestina que opera en los TOT y transmiten coordenadas de instalaciones militares y tropas invasoras con tareas de espionaje. 

En junio del 2022 se lanzó el proyecto de "Luhansk partisano" para fortalecer la resistencia a los intentos de los ocupantes de consolidar el control del Óblast de Luhansk, y en septiembre del 2022 surgió el Movimiento Partisano Atesh, que en el idioma tártaro significa "Fuego", de los tártaros de Crimea y rusos disidentes que se han especializado en atentados y coches bomba contra autoridades ocupantes como puedes leer en el artículo del Kyiv Post que puedes leer aquí. Los dirigentes de Atesh consideran que el 2025 fue el año en que hicieron "metástasis" en toda la Federación Rusa, y han entrado hasta en los altos mandos del ejército de Putin. Los partisanos por falta de armas debieron agudizar la inventiva y recurrir a toda clase de soluciones alternativas, improvisando armamento de todo tipo, ensamblando partes de material capturado al ejército invasor, apelando a la creatividad para crear sistemas. Todo un trabajo que se apoya en la capacidad de una clase obrera disciplinada, entrenada, y de alto nivel que encuentra en sus filas ingenieros, técnicos, y especialistas en informática. 

Las operaciones partisanas en Ucrania han evolucionado desde los sabotajes y cócteles molotov a tecnología avanzada como los drones que son pequeños vehículos aéreos no tripulados para realizar reconocimientos y ataques directos. Los drones proporcionan una ventaja táctica demostrando que ningún objetivo, ni siquiera en el corazón del territorio ocupado, está fuera del alcance de la resistencia, y aunque Putin llama a los ataques partisanos "actos de terrorismo", nada amedrenta a los combatientes. Las marxistas somos los únicos que apoyamos a los partisanos dado que los funcionarios capitalistas están totalmente en contra del armamento popular, y la autoorganización armada de las masas porque son procesos que implican el surgimiento y desarrollo del poder dual. 

Con el movimiento partisano, el estado burgués comienza a tener frente a sí una organización de las masas que no puede controlar, y que incluso, impone su propio poder en sus áreas de actuación, y de la política del país. Junto a los gobiernos imperialistas, tanto los socialdemócratas, como stalinistas y reformistas de todo pelaje, niegan la existencia de los partisanos, y niegan la existencia de las milicias dado que su política es la del pacifismo burgués. El 99% de la izquierda mundial se llena la boca hablando de "paz", y se hace cómplice de la política imperialista de la ONU, para lo cual debe negar el fenómeno partisano, progresivo por donde se lo mire. El fenómeno partisano es vanguardia del proceso de revolución política mundial, y por su carácter internacionalista que cuenta con combatientes de hasta 55 países diferentes con la llamada Legión Internacional, ha servido de inspiración para las milicias palestinas en la guerra de guerrillas urbanas de Gaza, para las milicias en Siria con Bashar Al Assad, las milicias Houtíes contra Arabia Saudita, las milicias kurdas, etc.


El imperialismo y Zelensky contra la revolución ucraniana


Los gobiernos de la OTAN ven con espanto el proceso de armamento popular que se desarrolla en Ucrania, y se está extendiendo a Finlandia, Georgia, Bielorrusia, y otras repúblicas de la zona, donde los pueblos temen la agresión de Putin. Esta es la razón por la cual el gobierno capitalista de Zelensky introdujo la ley marcial en el país, para frenar la movilización por la cual los trabajadores y los sindicatos no pueden, por ley, organizar marchas de protesta. 

Pero peor aún, el gobierno burgués de Zelensky impulsó la aprobación por el Parlamento ucraniano de proyectos de Ley que atacan los derechos laborales de los trabajadores ucranianos. Por un lado, la Ley 5161 que introduce los contratos de "cero horas", y por otro la Ley 5371, que impone la abolición efectiva de importantes derechos laborales y protecciones que salvaguardan a los trabajadores contra las acciones arbitrarias de los empresarios. Todo esta ofensiva del gobierno capitalista de Ucrania contra las masas se da justo en medio de una guerra, cuando estos casos de abusos patronales se hacen más frecuentes.

Previo a la invasión de Putin, una oleada de huelgas impidió al gobierno de Zelensky aprobar este paquete legislativo antiobrero, pero ahora en medio de los llamados a la "Unidad Nacional" Zelensky aprovechó para colocar estas leyes del "régimen simplificado" que significan despidos arbitrarios, horas extras por motivos espurios, o ignorar los convenios colectivos en cuanto al pago de los salarios. La política de Zelensky viola incluso disposiciones sociales mínimas del Acuerdo de Asociación Europea, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ni siquiera cumple una serie de normas mínimas consagradas en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, ni la Carta Social Europea.Y también viola las normas estipuladas por los Convenios de la OIT nº 132, nº 135, nº 158, e incluso el Convenio fundacional nº 1 (1919), sobre la limitación de la jornada laboral en las empresas industriales a 8 horas diarias y 48 horas semanales junto con otros reglamentos de la Unión Europea, para un gobierno que se llena la boca hablando del ingreso a la UE.

Si bien toda esta legislación es sancionada por instituciones capitalistas que de ninguna manera los Marxistas defendemos, es importante denunciar que son conquistas obreras conseguida con la lucha de millones de obreros europeos. Por otro lado, y como no podía ser de otro modo, el gobierno capitalista de Volodímir Zelenski es profundamente corrupto con casos como el más recientes conocido como la "Operación Midas" una red que habría desviado unos 100 millones de dólares a través de la empresa nuclear estatal Energoatom. Se alega que funcionarios exigían sobornos de entre el 10% y el 15% por el otorgamiento de contratos, lo cual resultó en la destitución de los ministros de Justicia German Galushchenko y de Energía Svitlana Hrynchuk en el 2025. La investigación alcanzó a Timur Mindich, un antiguo colaborador de Zelenski y co- propietario de la productora de su serie de televisión. 

También estalló el escándalo de la corrupción en el Ministerio de Defensa en el año 2023, en el cual se reveló que el Ministerio compraba alimentos para las tropas como huevos y papas a precios hasta tres veces superiores a los del mercado, a la vez que se detectó la compra de uniformes de baja calidad a precios excesivos a través de una empresa turca vinculada a familiares de funcionarios. Como consecuencia el ministro de Defensa, Oleksii Reznikov, se vio obligado a dimitir en septiembre de 2023. Luego estalló el escándalo de los Centros de Reclutamiento que obligó a Zelenski a tomar una medida drástica tras descubrirse un sistema generalizado de sobornos para evitar el servicio militar. También estalló el escándalo de la Corte Suprema cuando el presidente de la Corte Suprema de Ucrania, Vsevolod Kniaziev, fue detenido tras ser sorprendido recibiendo un soborno de aproximadamente 2.7 millones de dólares. 

Es decir, mientras el pueblo ucraniano en las calles, y en el campo de batalla defiendía la independencia, el gobierno capitalista de Zelensky se dedicó a atacar sus derechos más elementales, y sus funcionarios se dedicaban a volverse ricos. Mientras tanto, Putin concentró sus fuerzas en el Donbas ucraniano con tropas regulares, los mercenarios de las milicias de las "repúblicas autoproclamadas" de Donetsk y Lugansk, los mercenarios chechenos y los mercenarios del Grupo Wagner. A partir de lo cual, Putin lanzó brutales contraofensivas contra los bastiones de resistencia, lo que abrió un segundo momento de la guerra.


2) La contraofensiva de Putin en Bakhmut (11 de noviembre del 2022 al 21 de mayo del 2023)


La retirada de las tropas de Putin hacia el Dombas producto de las derrotas sufridas en las batallas de Kiev, Jarkiv, y Kherson, dejó establecida una línea de frente de una longitud de aproximadamente 1,000 a 1,200 kilómetros. Al fin del año 2022 Putin anunció con bombos y platillos que iba a revertir las derrotas sufridas mediante la "Ofensiva de Invierno", un plan de la oligarquía capitalista consistía en ganar y llegar en el "Día de la Victoria" el 9 de mayo del 2023 en Moscú a un acto central para presentar los triunfos de Putin y el anuncio de que estaba ganando la guerra. 

Durante toda la "Ofensiva de Invierno" Putin continuó arrojando cientos de misiles sobre la población civil, asesinando familias, niños, adultos mayores, y los sectores más vulnerables del pueblo ucraniano, mientras las autoridades de ocupación continuaban reprimiendo al pueblo ucraniano en los TOT, raptando, y vendiendo niños ucranianos, acción que lleva mas de 16.000 niños raptados, todos hechos aberrantes que buscaron doblegar la voluntad de resistencia del pueblo ucraniano.

Todo el accionar fascista de la dictadura capitalista de Putin fue la continuación de los horribles crímenes de guerra como la masacre de Bucha, o la voladura de la central hidroeléctrica de Nueva Kahovka en Kherson. Putin concentró todo el ataque en la ofensiva para tomar la ciudad de Bakhmut, pero la resistencia del pueblo ucraniano no se doblegó. La contraofensiva de Putin se estrelló contra una muralla de acero en Bakhmut, en el Oblast de Donestk en el Donbas. Tras 5 meses de lucha, asaltos, enfrentamientos, y crueles batallas, las tropas de Putin en Bakhmut finalmente lograron tomar la ciudad, pero a un costo horroroso para los mercenarios. El Grupo Wagner perdió en Bakhmut mas de 20 mil soldados, según el jefe de Wagner Yevgueni Prigozhin.

El balance final de toda la "Ofensiva de Invierno" es que en 5 meses las tropas de Putin lograron alcanzar apenas 70 kms, lo cual era un logro nulo o casi nulo en términos de los planeado por los altos mandos de Putin. Esto hizo imposible que Putin obtuviera los triunfos, razón por la cual en el "Día de la Victoria" finalmente Putin no pudo hacer esos anuncios que tanto esperaba lograr. Para tener una mínima noción de la magnitud del fenómeno basta una comparación: Todas las bajas del ejército de la URSS en la invasión de Afganistán fue de 14.000 soldados en 10 años, pero Putin en la "Ofensiva de Invierno" perdió mas de lo perdido en Afganistan en solo 5 meses, un fracaso brutal para la dictadura. Pero también el fracaso de la "Ofensiva de Invierno" tuvo otro significado: La batalla de Bakhmut fue utilizada por las fuerzas de Ucrania para demoler a las mejores tropas de Putin que eran los mercenarios de Wagner. 

Bakhmut mas que el triunfo de la "Ofensiva de Invierno" se transformó en un cementerio gigante de mercenarios de Wagner, un "triunfo" que en realidad redundó en un verdadero desastre militar en términos de pérdidas de equipo y tropas. Por otro lado, el fracaso provocó una crisis política de enorme magnitud en la dictadura de la Federación Rusa porque desató la ruptura de las relaciones entre el Grupo Wagner y los altos de las fuerzas armadas en los cuales Prigozhin lanzó ataques verbales feroces contra el Ministro de Defensa Serguéi Shoigú, y el Jefe del Estado Mayor Valeri Guerásimov, acusando a los altos mandos de ser los responsables del desastre producto de la corrupción, incompetencia y de negar municiones a sus mercenarios en la batalla de Bakhmut. 

Finalmente la crisis en el régimen de Putin estalló con la sublevación de Prigozhin, quien produjo un levantamiento militar contra el gobierno de Putin que comenzó con la toma del Grupo Wagner del Distrito Militar Sur en Rostov del Don. Luego de la toma de la ciudad y la región circundante, Prigozhin encabezó una columna blindada que comenzó a subir por la autopista M4 hacia el norte, buscando llegar a Moscú y en el camino derribó varios helicópteros y un avión de mando ruso, matando a cerca de una decena de pilotos. En un discurso televisado, Putin calificó el acto como una "puñalada por la espalda" y una traición, mientras el ejército de Prigozhin, alzado en armas contra Putin, continuaba avanzando sin que ningún sector del ejército regular saliera a detenerlo o hacerle frente. 

Incluso la columna de vehículos del Grupo Wagner recibía vítores, y demostraciones de apoyo de la población civil, cuando estando a solo 200 kilómetros de Moscú, Prigozhin recibió un llamado del presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko. Finalmente Prigozhin anunció un acuerdo, y ordenó el repliegue para "evitar el derramamiento de sangre rusa", a cambio de lo cual el Kremlin retiró los cargos de traición, en un acuerdo que incluyó que la sede del Grupo Wagner se trasladaría a Bielorrusia. Pero a pesar del acuerdo, y de que Putin había tomado el control de Bakhmut, el desastre militar provocado por la resistencia ucraniana había abierto una enorme crisis en el régimen y las fuerzas armadas de la Federación Rusa. 

Tras el motín, Prigozhin no desapareció del todo, se lo veía en la cumbres y publicó videos intentando demostrar que seguía siendo útil para el régimen. Sin embargo, Putin tenía otro destino preparado para Prigozhin, por un lado le comenzaba a desmantelar sus activos, y por otro lado, el 23 de agosto de 2023, dos meses después de la rebelión, el jet privado Embraer Legacy 600 que volaba de Moscú a San Petersburgo, se estrelló cerca del pueblo de Kuzhenkino provocando la muerte de las 10 personas a bordo, entre ellas, Prigozhin y su mano derecha, Dmitri Utkin. Claramente Putin le hizo pagar el precio a Prigozhin enviando un claro mensaje a cualquiera que desafiara su autoridad central.

El fracaso de la "Ofensiva de Invierno", y la posterior crisis abierta en el régimen de Putin hizo crecer el temor entre los dirigentes del imperialismo de la perspectiva de un Vietnam para la dictadura capitalista de Putin. Así lo explicaba el ex Consejero de Seguridad Nacional de los EE.UU Henry Kissinger: "...la disolución de Rusia o la destrucción de su capacidad para la política estratégica podría convertir su territorio que abarca 11 zonas horarias en un vacío disputado. Sus sociedades competidoras podrían decidir resolver sus disputas por medio de la violencia..."El asesor estratégico de los EE.UU alertó el peligro de una crisis en la Federación Rusa en el Foro Mundial de Davos de enero del 2023. Tras el fracaso de Bakhmut, Kissinger alertaba sobre la posibilidad de disolución de la Federación Rusa lo que planteaba la posibilidad de que el imperialismo perdiera el control de vastas regiones de Asia, los "11 husos horarios" al decir de Kissinger, dejando en claro el temor que la revolución ucraniana siembra en los altos mandos imperialistas.


3) La contraofensiva de Ucrania (8 de junio al 1 de noviembre del 2023)


Tras el fracaso de la "Ofensiva de Invierno" de Putin, los gobiernos imperialistas retomaron la insistiencia en lograr una salida del "Acuerdo de Paz", solicitando públicamente a Xi Jinping, y la oligarquía capitalista de China que usara su influencia y buenas relaciones con Putin para arribar a un acuerdo de Paz. Los jefes de las Corporaciones Globales encabezados por William R. Rodhes Jefe del Citibank, y Stuart P.M. Mackintosh publicaron una carta abierta titulada "Es hora de que China use su influencia con Putin para crear espacio para la paz" en el South China Morning Post, el diario de la oligarquía capitalista de China controlado por el grupo Alibaba.

Pero el clamor del pueblo ucraniano era el de la revancha frente a la agresión sufrida, los altos mandos ucranianos planificaban una contraofensiva a lo largo del 2023 para expulsar definitivamente a las tropas de Putin. La OTAN se comprometió a proveer el armamento pero se tomaron meses debatiendo públicamente sobre "si enviar tanques o no", si debían ser tanques Leopard o Abrams. Todo ese retraso en dar las armas a Ucrania, le dió tiempo un tiempo precioso al comandante supremo de las fuerzas rusas en Ucrania a cargo de Serguéi Surovikin para construír una enorme y complejo sistema de muro defensivo a lo largo frontera, la que pasó a ser conocido como "Línea Surovikin". Todo un complejo sistema de campos de minas densos, trincheras y dientes de dragón, que le permitió a las fuerzas de Putin resistir cualquier ofensiva..

Cuando finalmente la OTAN envió armas a Ucrania, ese aporte de armas no fue suficiente, ni llegó a tiempo para garantizar el éxito, con lo cual la OTAN se aseguró que la ofensiva de Ucrania fuera un fracaso. Esto les permitiría continuar presionando para el acuerdo de "paz", toda una política de desvergonzada complicidad de los gobiernos imperialistas con Putin. Cuando las armas de la OTAN llegaron en junio de 2023, la contraofensiva de Ucrania se topó con las defensas más fortificadas de Europa desde la Segunda Guerra Mundial, sumado al hecho de que la OTAN se negó a proveer de aviones con lo cual era imposible que la ofensiva terrestre tuviera éxito. Ucrania lanzó su contraofensiva sin aviones F-16 y con sistemas de defensa aérea limitados para cubrir el frente, lo que permitió a los helicópteros de ataque rusos como el Ka-52 destruir a los tanques Leopard y blindados Bradley, antes de que pudieran siquiera acercarse a las líneas ocupantes. 

Cuando analizamos estas marchas y contramarchas en la entrega de armas de Ucrania por parte de la OTAN, nos detenemos especialmente para arrojar luz sobre un hecho que confunde a muchos honestos activistas. Cuando la campaña de Putin, la Internacional Progresista, el stalinismo, los campistas y reformistas de todo pelaje es que "la OTAN invade a Rusia", la cruda realidad que emerge cuando se analiza detenidamente los hechos deja claro que la gestión imperialista de las armas tiene como objetivo deliberado evitar el triunfo de Ucrania, evitar el triunfo de una revolución de liberación nacional en el corazón de Europa, desviar el poder dual partisano y evitar la caída de Putin.

Es decir, el análisis serio y riguroso de la gestión imperialista de la provisión de armas a Ucrania deja en evidencia que lo que plantean los stalinistas, campistas y reformistas de que "la OTAN apoya a Ucrania" es falso completamente. La desastrosa gestión de armas fortaleció a la "Línea Surovikin" que contaba con enormes campos minados, pero las tropas de Ucrania no tenían los elementos para el desminado. Cuando funcionarios ucranianos denunciaban la situación, la OTAN envió vehículos de desminado pero en cantidades insuficientes, lo que permitió que los blindados del ejército de Ucrania se convirtieran en blancos estáticos al quedar atrapados en estos embudos de minas. Valerii Zaluzhnyi, el comandante en jefe de las tropas de Ucrania publicó un famoso ensayo en noviembre del 2023 en The Economist donde admitió que la guerra había llegado a un "punto muerto" un estancamiento, debido a que las armas recibidas solo sirvieron para no perder, pero no para ganar. 

Tras las derrotas de Kiev, Jarkiv, y Kherson y luego el fracaso de Bakhmut las tropas de Putin estaban vulnerables, y la estrategia de la OTAN de demorar el tiempo la provisión de armas a Ucrania le permitió al régimen de Putin recuperarse. Aún así, la crisis del régimen de Putin continuaba agravándose y el propio Surovikin cayó en desgracia poco después de que empezara la ofensiva ucraniana. El creador de la "linea", y criminal de guerra contra el pueblo de Siria fue investigado y apartado del mando por sus presuntos vínculos con el Grupo Wagner y Yevgueni Prigozhin tras el fallido motín. Así que, irónicamente, mientras su "Línea" estaba funcionando y dándole la victoria defensiva a Putin, él estaba bajo arresto domiciliario o desaparecido de la vida pública.

Irónicamente, donde Ucrania tuvo más éxito no fue en la ofensiva terrestre, sino en el Mar Negro, obligando a la flota rusa a retirarse de Sebastopol. A pesar de que Ucrania no tiene marina, logró una proeza militar de neutralizar y destruir aproximadamente el 30% de la Flota del Mar Negro de Putin, un triunfo extraordinario que se produjo como producto de desarrollo de sus propios "drones kamikaze" de superficie marítima, como el Magura V5 y el Sea Baby. Ucrania logró hazañas como el hundimiento del Moskva, el buque insignia de la flota ocupante, así como la destrucción de los sistemas de defensa aérea que dejó a los barcos ocupantes sin cobertura frente a ataques aéreos. 

Esto limitó drásticamente la capacidad de Putin de bloquear los puertos ucranianos y de lanzar misiles de forma segura lo que permitió a Ucrania operar en el Mar Negro reabriendo su corredor de exportación de grano y proteger sus costas sin necesidad de una flota de batalla propia. Ucrania pudo de algún modo defender su maltrecha economía, y logró esta hazaña no por el aporte de armas de la OTAN, sino por un desarrollo de drones autónomo que comenzó a marcar una tendencia, basada en el trabajo comunitario de miles de familias ucranianas.


4) La ofensiva de Putin en Avdiivka (17 de febrero 2024 al 31 de diciembre del 2025)


El fracaso de la contraofensiva de Ucrania en el 2023 provocada por la delibarado boycott de la OTAN, le permitió a la dictadura de Putin lanzar una ofensiva general sobre el Dombas. Mientras Putin lanzaba la contraofensiva el 17 de febrero de 2024, culminaba una crisis entre la cúpula del ejército ucraniano y el gobierno de Zelensky cuya relación se fue deteriorando a partir de la publicación del artículo de Zaluzhnyi en The Economist. A Zelensky no le había gustado la calificación de "punto muerto" que hizo Zaluzhnyi, y sospechaba de que Zaluzhnyi intentaría competir por el poder dada su alta popularidad. Aunque esto último finalmente nunca sucedió, en realidad la gestión de Zaluzhnyi implicaba una fricción constante con la oficina presidencial porque buscaba una autonomía total, mientras que Zelensky buscaba un general que tuviera mayor alineamiento con su política.

Zelensky impulsó como sucesor a Oleksandr Syrskyi, quien tuvo que gestionar uno de los momentos más difíciles para Ucrania desde el inicio de la invasión, entre ellas, tuvo que tomar la decisión de la retirada de Avdiivka para evitar el cerco. Las tropas de Putin tomaron el control de la estratégica Planta de Coque, y aprovecharon la retirada para capturar rápidamente aldeas adyacentes como Lastochkyne, Stepove y Sjeverne. Las tropas de Ucrania nuevamente se encontraban frente al problema de las falta de municiones de artillería debido a un nuevo retraso en el envío de armas por parte de la OTAN, lo cual le impidió a Ucrania establecer una línea defensiva sólida. 

Esto le permitió a las tropas ocupantes continuar la ofensiva desde Avdiivka, y empujar hacia el área de Ocheretyne, utilizando grupos de asalto pequeños pero constantes, lo cual además le permitió amenazar los centros logísticos de Pokrovsk y Kostyantynivka. Los ocupantes priorizaron el uso masivo de bombas planeadoras (KAB), que resultaron ser el factor decisivo para demoler las fortificaciones ucranianas. y profundizar la ofensiva regional en el Donbás. Para equilibrar las acciones y contrapesar la ofensiva ocupante, el comandante de las tropas ucranianas Oleksandr Syrskyi lanzó el 6 de agosto de 2024 el movimiento más audaz de Ucrania desde el inicio de la guerra: Invadir territorio de la Federación Rusa, en una verdadera afrenta a la dictadura de Putin. 

La invasión en Kursk implicó la movilización de unidades de élite y fuerzas mecanizadas que atravesaron la frontera en la zona de Sudzha, encontrando poca resistencia de reclutas rusos mal equipados, lo cual le permitió a Ucrania en apenas dos semanas, tomar el control de aproximadamente 1.200 km² de territorio ruso y de la estratégica planta de medición de gas de Sudzha que es vital para el flujo de gas hacia Europa. La invasión de Ucrania fue una operación que rompió el tabú de la inviolabilidad del territorio ruso, un golpe psicológico de gran impacto mundial porque implicó que el ocupado invadía al ocupante, siguiendo el ejemplo de las milicias palestinas, cuando invadieron Israel el 7 de octubre del 2023.

El mando ucraniano buscaba obligar a Rusia a retirar tropas del Donbás y crear una "zona de amortiguamiento" para proteger la región de Sumy. Rusia tardó semanas en organizar una respuesta coherente. Sin embargo, en lugar de retirar tropas del frente principal en el Donbás, Putin utilizó reservas de otras regiones y unidades recién formadas. Durante los últimos meses de 2024 la lucha se volvió una guerra de desgaste en un terreno de bosques y campos abiertos. Putin trabó un acuerdo con Corea del Norte para enviar 10.000 soldados y expulsar a las tropas ucranianas, mientras que por el lado de Ucrania recibió el apoyo de cuerpos de partisanos rusos que combatían a favor de Ucrania como el Cuerpo de Voluntarios Rusos (RDK) y la Legión por la Libertad de Rusia (LSR), como puedes leer haciendo click aquí. 

Dos años años después Ucrania aún mantiene una porción del territorio ruso, aunque menor que el pico alcanzado en 2024, donde han construido líneas defensivas sólidas. Teniendo en cuenta que el gobierno de Zelenski ha dejado claro que estas tierras son activos para futuras negociaciones territoriales para "Cambiar tierra por tierra", la invasión de Kursk permitió además sumar mas militares y soldados rusos cautivos para ser intercambiados por p´risioneros ucranianos. En definitiva, la invasión de Kursk fue un éxito táctico brillante que humilló al Kremlin, aunque no dejaba de ser una maniobra desesperada de Ucrania porque las tropas de Putin continuaban avanzando en el Dombas.

Entre enero y junio del 2025 el avance de las tropas de Putin se volvió más lento, pero sistemático, capturando pequeñas localidades para ensanchar el saliente y evitar contraataques ucranianos y para finales de año la presión se desplazó definitivamente hacia el eje de la ciudad de Pokrovsk, buscando atacar la infraestructura ferroviaria y logística para estrangular el suministro ucraniano en todo el óblast de Donetsk. Durante ese periodo, la ofensiva táctica de los altos mandos de la Federación Rusa cambio de ataques mediante columnas blindadas, a ataques con masivas oleadas de infantería apoyadas por aviación intensiva. Frente a esa ofensiva, la táctica de Syrskyi y el alto mando ucraniano fue la adopción de una "defensa elástica", cediendo terreno por tiempo y buscando maximizar las bajas de las tropas de Putin. 

Finalmente las tropas de Putin lograron la captura de Avdiivka, lo cual alejó la artillería ucraniana de la ciudad de Donetsk, permitiendo a los ocupantes estabilizar su centro administrativo regional. Se estima que la batalla por Avdiivka fue una de las más costosas en términos de vidas humanas para ambos bandos, con cifras que sugieren decenas de miles de bajas acumuladas durante los meses de asalto directo aunque Rusia logró entrar y eventualmente controlar gran parte de los escombros de la ciudad hacia finales de 2025. Pero avance posterior se detuvo por varios la implemenmtación de una enorme muralla de defensa, llamada el "Cinturón de Hierro" de Slovyansk- Kramatorsk, donde Ucrania concentró sus reservas. 

Los opinólogos burgueses, los periodistas, defensores del capitalismo, stalinistas y campistas hablaban durante toda la ofensiva de la "inminente victoria" de Putin. Pero en el duro invierno del 2025- 2026 esto nunca ocurrió, por el contrario, Ucrania pudo resistir los asaltos de la infantería, la ofensiva se estrelló contra la parte más dura del "muro" defensivo ucraniano. Además, los fracasos, derrotas y parálisis en el frente, comenzaron a abrir una crisis económica y política en el régimen de Putin, la economía comenzó a reflejar las profundas cicatrices de años de conflicto que el gasto militar masivo agravó dejando como saldo una estructura económica agotada, y una presión creciente de la crisis sobre el pueblo. 

De este modo, se conformó una "burbuja" de la economía de guerra que desarrolló un aparente crecimiento del PIB, el cual estuvo basado en un fenómeno artificial impulsado casi exclusivamente por la industria de defensa, cuyo presupuesto representa aproximadamente el 40% del presupuesto estatal. A su vez, la crisis mundial del capitalismo impactó en la economía de la Federación Rusa llevandola a la estanflación con un crecimiento para el 2026 de apenas entre el 0.8% y el 1% en recesión, y una inflación en ascenso que golpea al pueblo con el aumento de los productos de la canasta familiar. Putin hace "pagar la factura" de la invasión al pueblo a través de precios más altos y nuevos impuestos porque para financiar el déficit, el gobierno endureció las exenciones del IVA a empresas que antes estaban exentas y ahora deben pagar, y nuevos aumentos en impuestos al consumo. Las medidas de Putin han disparado el descontento en franjas de la población con manifestaciones espontáneas y "huelgas fiscales" en las regiones de Volgogrado y Pskov.  

A su vez, se desarrolla un colapso en la infraestructura del país con fallas en el mantenimiento lo cual provocó fallos recurrentes en las redes de calefacción, electricidad y agua. Para sostener el precio de la moneda y evitar la devaluación, el banco central se vio obligado a llevar la tasa de interés al 14%, lo que está empujando a la recesión porque empuja a la quiebra a las compañías y limita el crédito. El agravamiento de la crisis económica agrava también la crisis política que se expresa en los crecientes roces y fisuras dentro del régimen político, cuestión que se agudizó con el asesinato del teniente general Fanil Sarvarov en diciembre del 2025 cuyo automóvil fue volado en un estacionamiento cerca de su domicilio en Moscú.

El jefe del estado mayo Valery Gerasimov criticó y responsabilizó del atentado al director del Servicio Federal de Seguridad (FSB) Alexander Bortinok por su impericia y el régimen resolvió ampliar la seguridad reforzada a 10 altos mandos del ejército, lo cual es un reflejo del creciente temor y miedo que sufren los altos cargos de la oligarquía de Putin, a los atentados partisanos ucranianos Serguei Shoigu, actual secretario del Consejo de Seguridad con una influencia significativa en el alto mando militar, sería quien presenta cierta oposición dentro del régimen, razón por lo cual su mano derecha el viceprimer ministro Ruslan Talikov, fue detenido acusado de corrupción y otros cargos en marzo del 2026. Teniendo en cuenta el esfuerzo económico y los cientos de miles de soldados muertos, la ofensiva que tomó el control de Avdiivka puede considerarse un nuevo fracaso y frustación para Putin, que ahora abría una enorme crisis política, social y económica para la Federación Rusa. 


5) La actual contraofensiva ucraniana (24 de febrero del 2026 al presente)


Para el momento actual de la guerra revolucionaria, los acontecimientos dieron un giro inesperado, sorprendente, impactante. Para el desfile militar del "Día de la Victoria" en Moscú que rememora la victoria militar contra los nazis del 9 de mayo del 2026, Putin y su alto mando militar cancelaron la participación de parte de sus vehículos militares en el desfile, cancelaron parte de la aviación, suspendieron todas las celebraciones en múltiples regiones de Rusia, retiraron la acreditación de los medios de comunicación internacionales, y establecieron el retraso de la transmisión en vivo por el temor de que ocurriera algún atentado que los obligara a interrumpir la transmisi´´on. El gobierno imperialista de Donald Trump anunció un "alto el fuego" de los días 9, 10, y 11 de mayo entre Rusia y Ucrania, para que Putin pudiera llevar a cabo el desfile del 9 de mayo. 

De pronto, tanto las medidas tomadas por Putin como el alto al fuego de Trump reflejaban un cambio en el curso de la guerra revolucionaria: El temor y el miedo comenzaron a apoderarse de la oligarquía de Putin. Un cambio trascendental se había producido en el desarrollo de la guerra de liberación nacional, que venía produciéndose desde hacía años, silenciosamente en las entrañas del proceso partisano ucraniano. Para comprender este proceso es necesario analizar que el pueblo ucraniano viene sufriendo el bombardeo permenente y sistemático de sus ciudades por parte de Putin lo que ha llevado a calcular según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en más de 15,000 fallecidos y 40.000 heridos ucranianos desde el inicio de la invasión de los cuales 3.200 son niños. Los datos de ACNUDH son los únicos disponibles, pero sus cifras son conservadoras, con lo cual el número real de víctimas ucranias es aún mayor y crece día a día. 

Basado en el ingenio popular, el pueblo ucraniano ha desarrollado una industria de producción de drones que está revolucionando la ciencia militar moderna lo que ha llevado que la iniciativa de la guerra está pasando a manos de Ucrania. Para mayo del 2026 el ejército ocupante había perdido el control de cientos de kilómetros cuadrados, mientras los drones ucranianos atacan cada vez más profundamente en la retaguardia de las tropas de Putin, llegando a golpear objetivos militares y económicos a casi 2000 kilómetros de la frontera. Para colmo, se agravó el descontento social en Rusia debido a que la dictadura suspendió el uso de internet para que la población no se entere de las noticias desfavorables en la guerra.

El desarrollo de drones para uso militar no es un invento de Ucrania, Aparecieron masivamente en la revolución de los houtíes en Yemen en la guerra donde derrotaron al ejército superior de Arabia Saudita. Pero es en Ucrania donde el desarrollo de drones impuso un nuevo escenario dominado por el ataque que dejó obsoletas las tácticas tradicionales de grandes asaltos en vehículos blindados, lo cual agrava la crisis de la dictadura de Putin que acumula 1.200.000 bajas del ejército ocupante, más de seis veces el número de bajas estadounidenses en la guerra de Vietnam. Ucrania está redefiniendo las reglas de la defensa aérea con drones interceptores ultrabaratos como el P1- Sun o el Sting, drones FPV de ataque unidireccional hasta drones de ataque de largo alcance, todos sistemas revolucionarios de drones que tienen un costo de tan solo entre 1000 y 2500 dólares. 

Volando a alta velocidad con cámaras térmicas y guiado por IA, los operadores ucranianos ahora los controlan desde distancias seguras de hasta 2000 km vehículos que detectan un tanque o del enemigo, y cuando el operador "fija" el blanco, el dron ataca de forma autónoma, ignorando las interferencias de radio de los ocupantes. Todo un enfoque revolucionario que destruye a los costosos misiles y drones de los ocupantes antes de que lleguen a las ciudades o al frente, ahorrando millones en misiles tradicionales y manteniendo los cielos más seguros. Pero si este desarrollo en la industria de drones es extraordinario e impactante, más lo es aún el modo en que Ucrania ha desarrollado esta revoluci´ón tecnológica. 

El desarrollo de esta tecnología de drones en Ucrania se realiza en cientos de talleres caseros, en forma clandestina, producto de que Ucrania no puede producir en grande fábricas porque serían voladas por los aires inmediatamente por Putin. Esto ha producido la parte más fascinante y conmovedora de la guerra revolucionaria, ya que la revolución de drones ucraniana es el producto de una movilización popular sin precedentes que produce los drones en cientos de talleres donde participan miles de familias que llevan adelante la producción de drones de una forma muy organizada. El gobierno lanzó programas como el de la plataforma Victory Drones, donde enseñan a ciudadanos comunes a ensamblar drones FPV en sus propias mesas de comedor. 

El Estado proporciona la lista de componentes para ensamblar y una vez que terminan el dron, lo envían a un centro de pruebas donde, si pasa el control de calidad, va directo al frente. Los grupos de Partisanos y comunidades en pueblos y ciudades se agrupan en grupos de voluntarios, muchas veces familiares de soldados que quieren proteger a los suyos, y montan pequeñas "líneas de ensamblaje" en garajes o sótanos. Unos sueldan, otros imprimen piezas en 3D como las aletas o los soportes de las granadas y otros gestionan la logística. Para coordinar la actividad de estos cientos de talleres el gobierno ucraniano creó BRAVE- 1, un "clúster" tecnológico de servidores interconectados que contacta a los civiles que trabajan en su garaje con inversores, e ingenieros militares. 

Si un taller familiar descubre una forma de que el dron vuele 2 km más, BRAVE- 1 ayuda a estandarizar esa mejora y distribuirla a otros talleres en cuestión de semanas. Esto permite que pequeñas empresas de software o logística como TAF Drones, operan y coordinan múltiples fábricas pequeñas, ocultas, que producen miles de drones al mes. Las mejoras constantes que hacen las empresas familiares de los drones está basada en el feedback directo que reciben de los soldados por Telegram. A su vez, unidades de soldados como el famoso Regimiento "Achilles" o la Brigada K-2, tienen sus propios departamentos de I+D en los cuales los mismos combatientes que operan los drones en el frente tienen talleres en la retaguardia inmediata. 

Allí modifican los drones que reciben para adaptarlos a las frecuencias de radio específicas que los ocupantes están usando en ese sector exacto de la frontera en ese momento. El ejército de Putin no puede detener esto, porque no hay "una fábrica", para bombardear y le resulta imposible bombardear miles de sótanos y apartamentos. A su vez, mientras el ejército ocupante tarda meses en aprobar un cambio en un diseño, un taller en Kyiv puede cambiar el software de sus drones en una tarde basándose en lo que un soldado les dijo por la mañana.

A fines de marzo del 2026 Armin Papperger, director ejecutivo de Rheinmetall, una de las empresas de armamento más grande de Europa, dijo que la industria ucraniana de drones es una obra de las "amas de casa", con "impresoras 3D en sus cocinas", intentando minimizar el desarrollo de drones ucraniano en forma despectiva. El presidente ucraniano Zelenskyy, respondió a Papperger: "Si cada ama de casa ucraniana puede fabricar drones, entonces cada ama de casa ucraniana también podría ser la directora ejecutiva de Rheinmetall". En 2025, Ucrania produjo 3 millones de drones FPV (First Person View o "Vista en Primera Persona" ), un dron cuadricóptero que se pilota transmitiendo en tiempo real la señal de video de una cámara integrada directamente a unas gafas virtuales, o cascos que lleva puestas el operador que puede encontrarse a cientos de kms de distancia. 

Al volarlo, la sensación del operador no es la de estar mirando un aparato en el cielo, sino la de estar sentado dentro de la propia cabina del dron, como si estuviera en una sesión de videojuegos, y lleva adelante ataques con interceptores que son 1,000 veces más baratos que los misiles Patriot. Los operadores de drones se entrenan en 26 centros de entrenamiento que en conjunto han capacitado a 10 000 pilotos. Estos drones pueden pasar de 0 a 100 kms en segundos y cuando son cargados con explosivos se transforman en "drones kamikaze" que atacan posiciones o blindados enemigos con un impacto quirúrgico. Los nuevos drones ucranianos como el modelo Hornet, utilizan IA para identificar objetivos automáticamente, y al no usar ondas de radio son totalmente inmunes a los inhibidores de señal de los ocupantes, además de que ofrecen una calidad de video perfecta hasta el momento del impacto. Los operadores ucranianos utilizan simuladores e incluso entornos modificados de juegos como Grand Theft Auto V para perfeccionar maniobras de ataque complejas en entornos urbanos. 

Esta revolución ha cambiado las reglas del juego para las fuerzas ocupantes de tres maneras críticas. Por un lado, los drones ucranianos con IA ahora operan hasta a 60- 65 km de profundidad tras las líneas ocupantes lo cual significa que los camiones de suministro, depósitos de munición y convoyes de refuerzo son destruidos mucho antes de llegar al frente, dejando a las tropas de Putin sin recursos esenciales. Por otro lado, los tanques rusos, incluso los más modernos, se han vuelto vulnerables a drones de $500 que impactan en sus puntos débiles. Y por otro lado, finalmente la tecnología de largo alcance permite a Ucrania golpear infraestructuras críticas como refinerías, depósitos de petróleo y bases aéreas dentro del territorio de la Federación Rusa lo que debilita la economía de Putin, y traslada la sensación de inseguridad al Kremlin, que es obligado a retirar sistemas de defensa aérea del frente para proteger ciudades como Moscú.

La eficacia de estos sistemas ha llevado a una "robotización" extrema y ya en 2026, se han registrado más de 25,000 misiones de drones terrestres (UGV), donde máquinas sustituyen a soldados para asaltar trincheras o evacuar heridos, reduciendo drásticamente las bajas ucranianas frente a las oleadas humanas de las  tropas ocupantes, que no pueden avanzar con columnas blindadas como en 2022. Cada dron de largo alcance cuesta entre 50.000 y 300.000 dólares, diez veces menos que un misil de similar alcance, y según Vadym Sukharevskyi, ex comandante de las fuerzas de drones, Ucrania empezó a desarrollar esos drones "precisamente porque nos faltan misiles". Para citar un solo ejemplo, en abril, Ucrania contaba con solo siete sistemas Patriot operativos, muy lejos de los 25 que solicitó Zelensky. 

El desarrollo de la industria masiva de drones pegó un salto, precisamente, porque las potencias imperialistas retiraron casi por completo la ayuda a Ucrania, volviendola a dejar sola ante los bombardeos de Putin. Con el gobierno de Donald Trump, EE.UU retiró por completo la ayuda militar e intensificó la presión sobre Ucrania exigiendo que capitule ante Putin lo que dio lugar a la célebre pelea en la Casa Blanca entre Trump y Zelenski frente a los periodistas. Al mismo tiempo, el imperialismo comenzó a mostrar ya sin caretas un pleno apoyo a Putin, Trump llevó a cabo las cumbres con Putin en la cuales volvieron a acordar la "paz" basada en que Ucrania entregue todo el Dombas, es decir la vieja política que el im´perialismo viene llevando hacia Ucrania desde el principio.

Es decir, literalmente, la revolución de liberación nacional ha provocado que un pueblo entero se haya convertido en una fábrica de alta tecnología para defender su casa. Nuevamente los dirigentes del imperialismo mundial muestran su torpeza e idiotez frente a la revolución mundial: Incitaron a Ucrania a entrar a la UE y desataron una revolución; dejaron sola a Ucrania en el momento de la invasión de Putin y desataron el fenómeno partisano; y ahora por la desastrosa gestión de armas de la OTAN que dejó indefenso al pueblo ucraniano frente a los bombardeos, desataron un desarrollo de producción de drones de masas que están llevando a la dictadura de Putin rumbo a la derrota. 

Por el triunfo de la revolución ucraniana

El 99% de la izquierda mundial, stalinistas, castrochavistas, y hasta sectores que se reivindican del trotskismo se hacen eco de la campaña de Putin, repitiendo las mismos argumentos que el criminal de guerra esgrime para justificar su agresión. Se niegan a plantear que el Dombas es de Ucrania, y capitulan de ese modo a la campaña criminal de Putin. Esto es expresión de la crisis de la izquierda mundial, su socialdemocratización, adaptación al régimen, colaboración con la política imperialista y traición al marxismo que alcanza en este caso otra expresión cuando comparte los mismo argumentos que Putin y plantea la "autodeterminación nacional" de los sectores que supuestamente la reclaman.

La postura de La Marx Internacional es clara: El Dombas es de Ucrania. Así como reclamamos que Palestina es los palestinos, no de Israel, que Irlanda es de los irlandeses, no de Gran Bretaña, que Cataluña es de los catalanes, no del Estado Español, que Malvinas es de Argentina, no de Inglaterra, lo mismo afirmamos que el Dombas es de Ucrania, no de Putin. Y tal como lo hicimos desde el antes de la invasión nos colocamos en forma incondicional del lado de los trabajadores y el pueblo de Ucrania, y nos unimos junto a los trabajadores y pueblos del mundo en favor de la derrota militar de Putin.

Desde el inicio de la invasión, La Marx Internacional levantó, la consigna "¡armas para el pueblo ucraniano!", pues en la guerra y la revolución, es más peligroso para el proletariado y los revolucionarios, ubicarse en el campo del pacifismo, que en el campo militar defensivo, pues cualquier trabajador ucraniano con dos dedos en la frente, entiende lo que significa una guerra de invasión: sufrir la dominación de clase bajo la explotación capitalista, así como sufrir la dominación de un ejército de ocupación que cometería todo tipo de atrocidades a su paso. Siguiendo las mejores tradiciones antifascistas de los partisanos europeos en la II Guerra Mundial, impulsamos la movilizaciones globales a favor de Ucrania, y la formación de brigadistas de todo el mundo para combatir. Saludamos a los miles de brigadistas, a los miles de partisanos y saludamos las miles de familias que llevan adelante la revolución de drones destinados a derrotar a las tropas invasoras de Putin. 

Los Marxistas estamos por la conformación de un partido revolucionario en Ucrania, los países del Este y Europa. La traición de la izquierda mundial a la lucha de Ucrania ha dejado a miles de luchadores ucranianos, del Este, y de Europa huérfanos de una organización revolucionaria. Necesitamos reagrupar a todos los luchadores, activistas y militantes revolucionarios que están por el triunfo de Ucrania, y abogan por un partido marxista revolucionario. Esta es una tarea fundamental para que exista una alternativa a la dirección burguesa de Zelensky, y para ello, apoyamos incondicionalmente el derecho de los países oprimidos por sus derechos a la independencia y autodeterminación nacional. 

Estamos por derrota militar de Putin, como parte de la lucha por la revolución socialista mundial, una tarea que en éste momento es la más importante que afrontamos los trabajadores y pueblos del mundo. Se hace necesario el reagrupamiento de los revolucionarios marxistas de Ucrania, y el Este de Europa, la construcción de un partido revolucionario para terminar con el capitalismo en Ucrania y la región. El capitalismo no puede ofrecer nada a Ucrania mas que hambre, pobreza y opresión de aristócratas y oligarcas. El pueblo de Ucrania debe continuar con las armas en la mano para imponer la independencia nacional, e imponer un gobierno socialista, de los obreros, el pueblo y los soldados armados para consolidarla. 

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