Revolución y Contrarrevolución en Rojava


La Marx Internacional julio 2017

El objetivo de este texto es reafirmar que la tarea número uno de los revolucionarios es apoyar la revolución que dio lugar al estado de Rojava, amenazada hoy por los ataques de Turquía (2º potencia en la región de la OTAN), ISIS y, desde hace algunas semanas, también por el ejército de Basher Al Assad. Necesitamos que miles de luchadores del mundo y los marxistas brindemos apoyo concreto, urgente y preciso a esta revolución siguiendo el camino de la tradición de nuestros maestros como León Trotsky y Nahuel Moreno. Ellos recomendaron en circunstancias similares organizar el apoyo material y humano, y nosotros siguiendo sus enseñanzas y la tradición revolucionaria como en la Revolución Española del 1936 contra el fascismo, debemos suministrar todo el apoyo incluso previendo la posibilidad de enviar brigadas internacionalistas con el propósito de incidir en el curso del proceso revolucionario. Apoyar y extender la revolución de Rojava es hoy la tarea más importante para todos quienes queremos que triunfe la revolución mundial contra el imperialismo y el capitalismo.

Rojava que en idioma kurdo significa "hacia occidente" es un estado surgido en el 2012 en el norte de Siria en medio de la Revolución contra la dictadura de Al Assad. Aunque los kurdos rechazan la construcción del mismo, el estado se constituyó de hecho a partir de los meses de julio y agosto del 2012 cuando el pueblo kurdo formó las milicias armadas Unidades de Protección del Pueblo y las Unidades de Protección de Mujeres (YPG- YPJ) bajo el mandato del Comité Supremo Kurdo y capturaron la ciudad de Kobane así como una decena de otras ciudades. Allí el Partido de la Unión Democrática (PYD) y el Consejo Nacional Kurdo (KNC), iniciaron una administración conjunta, y meses después, en enero de 2013, los cantones Cezire, Kobane y Efrin proclamaron su autonomía.

Surgió así el estado de Rojava compuesto por 3 pequeñas unidades territoriales, en la frontera con Turquía. Su población está constituida por unos dos millones y medio de habitantes, la mayoría kurdos, pero también árabes, asirios, caldeos, sirios, turcomanos, armenios y chechenos, todos grupos étnicos diferentes que conviven y comparten un proyecto político conjunto, algo que antes de la Revolución de Rojava no existía en Medio Oriente. Si bien existe una clara mayoría de nacionalidad kurda, el pueblo de Rojava es un mosaico de nacionalidades que se encuentra rodeado por el ejército turco y el Estado Islámico (ISIS), o sea miles de hombres armados que quieren destruirlos.

A partir de enero del 2013 Rojava se conformó como una región autónoma e independiente, con su territorio de 3 cantones o municipios que están federados. Las instituciones de gobierno del nuevo estado son asambleas populares compuestas de representantes kurdos, árabes, asirios y de otras minorías que llevan adelante la gestión a partir de un gobierno interino. Es decir, el régimen político de la nación cuenta con una particularidad poco usual para el Medio Oriente, la existencia de organismos de masas surgidos desde abajo que ejercen el poder y son el fruto de la revolución

Pero además, Rojava posee una particularidad que no posee ningún país: En Rojava las mujeres tienen derechos que no poseen en ningún lugar del mundo, allí las mujeres son parte del gobierno en pie de igualdad con los hombres, administran la economía, conducen las asambleas populares y todas las instancias de organización de la autonomía como el armamento del pueblo, la creación de tribunales populares de mujeres, de escuelas y academias de nivel universitario, o las milicias de autodefensa.


Mapa de Rojava


Lejos del rol que las condena a la cocina, al cuidado de los niños, o las tareas domésticas en la mayoría de los países capitalistas del mundo, e incluso muy lejos del horrible maltrato que sufren e la mayoría de los países del Medio Oriente como Arabia Saudita o Afganistán donde son sometidas a toda clase de humillaciones, obligadas a usar velo y vejadas permanentemente; las mujeres en Rojava son dirigentes, y son quienes conducen la revolución.

¿Cómo es posible que en Medio Oriente surja un estado multiétnico, basado en asambleas populares que tiene a las mujeres como miembros fundamentales de su estado, su gobierno y su ejército? Sólo se pueden comprender el surgimiento de Rojava si se entiende que es una parte de un complejo revolucionario más grande y profundo: La Primavera Árabe, que conmueve al mundo desde el año 2011.

La revolución del Kurdistán y Rojava es el punto más alto de este proceso , y es además el estado más avanzado que ha dado hoy la revolución mundial. Una conquista que el imperialismo y las potencias de la región (Turquía, Rusia, Irán) harán lo posible por hace retroceder. Este proceso revolucionario, que abarca las distintas regiones donde vive el pueblo kurdo está dirigido por el PKK, una organización reformista, que levanta un programa de reivindicaciones democráticas denominado "Confederalismo Democrático", inaceptable para el imperialismo y las burguesías regionales: Turquía, Rusia, Irán, Siria, Arabia Saudita, Jordania, etc que son todas dictaduras, monarquías o regímenes bonapartistas aliadas a las distintas potencias imperialistas y profundamente antidemocráticos.

La Revolución de Rojava se encuentra en términos históricos ante una disyuntiva de hierro: O avanza y se extiende al resto del kurdistan, en una primera instancia y al resto a todo Medio Oriente, o retrocede y es aplastada. La tarea de los revolucionarios es intervenir para imponer el primer camino. Los acontecimientos actuales tienen que ver con la respuesta de las fuerzas contrarrevolucionarias al avance y extensión de la Revolución de Rojava en Turquía, donde las masas, pasando por encima de su dirección, pusieron en pie las asambleas populares y las milicias de autodefensa, declarando la autonomía de las ciudades kurdas, al sur de este país, a mediados del mes de julio 2015.

Esta insurrección se produce después que las masas hicieron la experiencia de seguir la Hoja de Ruta de Ocalan ( máximo dirigente del PKK que impulsó el acuerdo de paz y la autonomía por la vía de la negociación institucional con el Estado Turco), que fracasó. El gobierno turco impulsó la anulación de las elecciones que le dio un triunfo significativo al HDP ( Partido Democrático de los Pueblos, fundado en 2011, mayoría kurda, más otras minorías etnicas, religiosa y sexuales), impidiendo que el partido gobernante del presidente Erdogan (AKP) alcanzara la mayoría para modificar la constitución para imponer un régimen presidencialista.



Rojava como vanguardia de la "Primavera Árabe"

La revolución en Rojava es parte de una oleada revolucionaria de los años 2010- 2011 detonada por la crisis mundial del capitalismo. Esta oleada abarcó diferentes continentes atravesó EE.UU, Europa, Asia y Medio Oriente las movilizaciones en Grecia, indignados en España y Europa, y Occupy Wall Street en EE.UU. 

Pocas veces se pudo presenciar tanta cantidad de movilizaciones y revoluciones desarrollándose en forma simultánea, un complejo de procesos de masas que abarcó continentes diferentes, explosiones revolucionarias, caída de regímenes, procesos de auto- organización, guerras civiles, poder dual, crisis y división en las fuerzas armadas, expropiaciones, democracia de consejos, movilización de masas, huelgas generales, luchas armadas, surgimiento de nuevos estados y de nuevos ejércitos.

En el marco de esa oleada revolucionaria del año 2011 en Medio Oriente estalló una serie de insurrecciones conocidas como "La Primavera Árabe". Esto es un proceso revolucionario que abarca la región de Medio Oriente y el Norte de África, constituyéndose en el epicentro del proceso revolucionario mundial. De ese complejo revolucionario forma parte Rojava como su vanguardia y proceso más avanzado hasta ahora. Echemos un vistazo de conjunto a la "Primavera Árabe" para conocer en que marco se desarrolla la Revolución en Rojava y el Kurdistan.

La "Primavera Árabe" nació en el cuerno de África y se extendió por el medio oriente haciendo saltar por los aires dictaduras de casi 40 años. Las protestas comenzaron en Túnez el 17 de diciembre del 2010, cuando un humilde vendedor llamado Mohamed Boauzizi despojado de sus mercancías se inmoló en signo de protesta. Durante su agonía estalló la revolución contra la dictadura de Ben Ali que gobernó el país durante 25 años, y dimitió 10 días después de la muerte de Boauzizi. 

La "Revolución de los Jazmines" en Túnez, precedida por el levantamiento en Sahara Occidental desató un efecto dominó de revoluciones, que se trasladó a Egipto. Allí las protestas comenzaron 25 después de Túnez el 25 de enero de 2011 y tuvieron como epicentro Plaza Tahir derrocando a Hosni Mubarack una dictadura que cayó después de 30 años el 11 de febrero del 2011. Luego estalló la revolución en Libia, que derivó en guerra civil, con armamento y milicias populares donde el pueblo derrocó la dictadura de Muamar Kadafi tras 42 años en el poder. 


Bandera de las milicianas kurdas


El proceso revolucionario se extendió a Yemen en la llamada "Revolución de las cintas rosas" queterminó con 21 años de dictadura de AliSaleh, pero continúa y se ha transformado en Guerra Civil con la intervención armada de Arabia Saudita. A continuación estalló la revolución Siria contra la dictadura Bashar Al Assad, continuadora de su padre Hafez Al Assad cuya dinastia llevaba 46 años que se transformó en una guerra civil, transformando a Siria en un estado en descomposición.

Mientras se desarrolló todo este complejo de revoluciones en Medio Oriente, en los países imperialistas y las economías capitalistas más importantes se desató todo un proceso de movilizaciones con marchas multitudinarias, organismos creados desde abajo, participación de sectores de clase media y todos los sectores afectados por la crisis, coordinación, con gran protagonismo de los jóvenes, actitud de unión con los sindicatos y las organizaciones obreras, donde se foguearon nuevos activistas y dirigentes con un enorme impacto en la situación mundial.

Este proceso empezó en mayo del 2011 cuando estalló en España el Movimiento 15-M, o movimiento de los "Indignados", que acampó en Puerta del Sol, y también cuando en forma contemporánea a "Indignados" de España surgió el movimiento "Gerao a Rasca" de Portugal de similares características. También en forma simultánea explotó un poderoso proceso menos conocido de huelgas en Guandong, China, la provincia de mayor concentración obrera del país. 

Ese mismo mes el movimiento estudiantil llevó adelante una gran lucha en Chile que dejó en crisis al gobierno de Sebastián Piñeira. En septiembre del 2011 surgió en EE.UU Occupy Wall Street siguiendo el modelo de "Indignados", pero potenció el proceso de movilización global tras expandirse a 52 ciudades del país, unirse la lucha de los trabajadores de Verizon, y luego de los trabajadores estatales de Nueva York. 

La "Toma de Wall Street" fue derrotada y retrocedió al no poder defender la ocupación de Parque Zucotti ante la brutal represión policial en Nueva York y Oakland en noviembre del 2011. Todo este proceso global desembocó en el 15- O, la primera movilización global contra el capitalismo, convocada el 15 de octubre del 2011.

A su vez, todo el complejo de revoluciones desatados en el 2011 como es lógico y natural alternó triunfos y derrotas, avances y retrocesos, ascensos y descensos. La revolución en Egipto derribó al gobierno pero sufrió un duro golpe con el gobierno Morsi ya que la llegada de los islamistas al poder consolidó el régimen bonapartista y rol de las Fuerzas Armadas como su columna vertebral. 



En Siria la revolución se empantanó en una cruenta Guerra Civil que presencia hoy la intervención de las potencias regionales como Rusia y China a favor de Al- Assad. El proceso revolucionario dio origen tanto a procesos progresivos como a direcciones reaccionarias. Un caso de esto último es ISIS (Estado Islámico y del Levante), un ejército contrarrevolucionario fascista Organizado y financiado por las potencias occidentales y las burguesías regionales (EE.UU, Inglaterra, Israel, Turquía, Arabia Saudita y Qatar) e integrado por grupos islámicos radicales, sectores lúmpenes y marginales reclutados en Europa y mercenarios de todo el mundo, al servicio del capital financiero internacional.

Rojava no es sólo un estado que surge producto de la expropiación de territorio a Siria, su régimen de Asambleas Populares, su carácter multiétnico o la presencia de las mujeres en su régimen y su gobierno. Rojava es también el desarrollo de un proceso que transformó a la guerrilla del PKK en la dirección de las masas y el levantamiento del pueblo en armas, a la vez que el desarrollo de una vanguardia y el proceso de surgimiento de nuevos miles de dirigentes, proceso que se da en todo el mundo, pero que en Rojava se expresa y simboliza claramente en las jóvenes guerrilleras kurdas, surgidas de la clase trabajadora y el pueblo que empuñan las armas para combatir a ISIS, a la dictaduras y a los ejércitos imperialistas.

El Programa del PKK

El PKK,(Partido de los Trabajadores de Kurdistán) es un partido de origen marxista, inspirado en la revolución vietnamita que luego mediante la gestión de su líder Abdullah Öcalan, viró su programa hacia una serie de planteos democráticos, sudo anarquista, abandonando el marxismo en la década del 90, después de la caída del Muro de Berlín. Öcalan, que está confinado en la isla- prisión de Imrali en Turquía desde 1999, adoptó las teorías anarquistas de 20 de marzo del 2005 y desde entonces funda la base ideológica del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y sus organizaciones afines. 

Esta concepción se orienta en el modelo del municipalismo libertario de Murray Bookchin, así como reflexiones de Immanuel Wallerstein, muy en la tónica de las ideologías imperantes en el Foro Social Mundial en cuanto a la organización de la "sociedad civil", superando los estados-nación, idología que imperó en Chiapas impulsada por el EZLN en México o en las Asambleas Populares de Argentina.

El encarcelamiento de Öcalan dejó la dirección del partido ahora en manos de un grupo de dirigentes que bajó de las montañas de Irak, en donde ejercieron la resistencia contra la dictaduras de Siria y Turquía durante décadas, peleando por lograr un país para los millones de kurdos, cuyo territorio fue repartido entre Turquía, Siria, Irán e Irak, a fines de la 1º Guerra Mundial. 

Todas estas nuevas direcciones y fenómenos junto a las nuevas formaciones económico- sociales como Rojava o el Kurdistán Iraquí que surgen sobre las ruinas de Irak y Siria, son una erupción revolucionaria que cuestiona en Medio Oriente las fronteras de Yalta y Postdam. Allí es donde los kurdos del norte de Siria, aprovechando el descalabro institucional de ese país y el retroceso de las tropas de Al Asad, encabezaron un proceso de movilización al declararse como región autónoma, cumpliendo con un punto central del programa del Confederalismo Democrático



El programa del Confederalismo Democrático consta de 4 puntos centrales. Uno es la autonomía de los cantones autoorganizados que son Al Cezire, Kobane y Efrin. Estos 3 municipios se autogobiernan y a su vez, se federan entre sí, lo cual queda consagrado en la Constitución de Rojava del 2014, mediante lo cual estas 3 provincias poseen 3 máximos funcionarios al frente de las Asambleas Populares multiétnicas y multireligiosas. 

En cada de cada provincia o municipalidad las máximas autoridades son un kurdo, un árabe y un cristiano asirio o armenio; y por lo menos unos de los tres debe ser mujer. A su vez, las minorías no kurdas tienen sus propias instituciones y hablan sus propios idiomas. Otro punto del programa fundamental es la liberación las mujeres y su rol en la vida política del país de lo cual las valerosas guerrilleras de Kobane son su expresión más conocida.

Existe en Rojava una enorme cantidad de consejos de mujeres que funcionan de manera autónoma bajo el paraguas de la YJA que significa "Unión de mujeres libres" donde las milicias armadas conforman apenas el 10% de la actividad que está en manos de las mujeres. Estos ejércitos de mujeres a fines del 2014 hicieron posible la recuperación de Kobane que había caído prácticamente en manos de ISIS.

El tercer punto del Confederalismo Democrático es la "Democracia Directa" con comunidades autogobernadas mediante Asambleas Populares que utilizan como pilares concejos, y asambleas dirigidas por trabajadores, jóvenes, comerciantes y pequeño-burgueses y defendidas por milicias populares. 

Este último es, precisamente, el cuarto elemento del Confederalismo Democrático, la construcción de un ejército de base popular, todo un pueblo en armas basado en el principio de la autodefensa producto de las amenazas que históricamente el pueblo kurdo debió sortear, y las que enfrenta en la actualidad: ISIS, la OTAN, Turquía, etc., todas fuerzas que amenazan la existencia de Rojava y las ciudades con mayoría de población kurda en Turquía.

La aplicación de este programa ha transformado en el nuevo estado emergente en un estado burgués sin burguesía, ya que los pocos burgueses de la región huyeron al inicio del levantamiento. La inexistencia de un régimen democrático burgués con Parlamento, Poder Ejecutivo y Justicia; y sobre todo, debido a la existencia de organismos de masas que detentan el poder junto a un ejército de base popular hace de este estado burgués muy especial, como mínimo el más avanzado del mundo.



La economía de Rojava es una economía de subsistencia capitalista debilísima, debido al asedio de las fuerzas contrarrevolucionarias y al bloqueo económico y militar, que impide no sólo el comercio, sino también el abastecimiento de insumos y productos elementales como medicamentos, comida ropa, etc, las cuales son abastecidas por medio de donaciones organizadas y trasportadas clandestinamente desde el Kurdistan turco, Iraní y fundamentalmente por los kurdos de Europa, ahora a través de Irak. 

Si bien de la zona de los cantones se extrae el 90 % del crudo que produce Siria, prácticamente no existen refinerías para el desarrollo basadas en la industria del petróleo, y tampoco para la agricultura a gran escala por falta de insumos, herramientas y maquinarias. Por eso, sin empresas capitalistas clásicas, la economía de guerra se basa en cooperativas agrícolas y en menor medida textiles.

Todo el estado de Rojava constituye una formación social altamente inestable, tanto desde el punto de vista político como económico, jaqueado por las potencias capitalistas regionales, ubicado en un punto estratégico para el desarrollo de la industria petrolera. La dirección del PKK busca desesperadamente el acuerdo permanente con diferentes sectores del imperialismo y los gobiernos burgueses para sostener su incipiente estado y gobierno, amenazado en forma permanente. 

Se ve obligada a lanzar la movilización permanente de las masas para sostenerse, a la vez que intenta controlar esa movilización mediante una férrea disciplina, La dirección del PKK no será consecuente con la defensa de Rojava, y ni siquiera con el programa de Confederalismo Democrático que ellos mismos han lanzado.

Nuestro programa no es el programa del PKK, sino la profundización y extensión de la revolución a todo el Kurdistán, expropiando a los capitalistas y convocando a la formación de una federación socialista de todos los pueblos basado en organismos de masas y un ejército de masas pero gobernado por la clase obrera en alianza con los sectores rurales y populares, que busque federarse con los trabajadores y pueblos de la región en un enfrentamiento mortal con los gobiernos burgueses de Medio Oriente.

El enfrentamiento de Rojava con ISIS

ISIS surgió en el 2014 con un crecimiento explosivo, gracias a contar con el apoyo logístico y monetario de Turquía, Arabia Saudita, Qatar, Israel, EE. UU e Inglaterra. Estas potencias crearon un ejército de mercenarios fascistas que comenzó un raid de ocupaciones de pueblos y ciudades de Irak y Siria. 



Matanzas, violaciones, desmembramientos y un sin número de atrocidades fueron la carta de presentación de este ejercito bestial, que buscaba imponer con su régimen de terror la fractura de Irak y Siria, y allí asentar su califato, una forma social propia de la edad media. Todo esto funcional a la política de balcanización de los imperialistas para cumplir con la vieja estrategia de divide y reinarás.

Este avance arrollador le permitió a ISIS cargar contra Kobane, sin encontrar ninguna resistencia de parte de los ejércitos pro-yankis de Irak y Siria, con el objetivo de ponerle fin al régimen social que amenaza con su ejemplo a todos los gobiernos de la región, y al propio imperialismo. Con un ejército técnicamente y logísticamente abrumador frente a las milicias y guerrillas kurdas, ISIS pudo avanzar hasta conquistar el 90% de la ciudad. Y hubiera conquistado todo de no ocurrir del otro lado de la frontera, en Turquía, la movilización de 20 millones de kurdos en defensa de los cantones de Rojava.

Esa movilización del pueblo kurdo que vive en Turquía permitió que por cada miliciano/a caídos, diez nuevos voluntarios/as ocuparan su lugar.

Lo que iba a ser una incursión de tres semanas para vencer la resistencia, se transformó en una epopeya de 4 meses, protagonizada por las heroicas milicias de las YPJ-YPG, sostenidas por el levantamiento de millones de kurdos que, desde Turquía, pusieron todos los recursos materiales y morales para frenar la ocupación de Kobane y recuperar palmo a palmo la ciudad. 

El gobierno turco sacó los tanques a la calle para impedir la solidaridad con Kobane, pero las masas kurdas ya no dieron marcha atrás y la movilización de masas puso en evidencia a las democracias occidentales que se rasgaban las vestiduras frente a las atrocidades de ISIS en los parlamentos y en la ONU, pero poco hacían para frenar la matanza.

La recuperación de Kobane a manos del pueblo kurdo asestó un duro golpe a la política imperialista para la región, lo que generó desacuerdos tácticos entre las principales facciones de la burguesía imperialista, dividiendo en los hechos al frente contrarrevolucionario. 

Mientras Turquía y Arabia Saudita continúan auxiliando a ISIS, con el apoyo de un sector de los yankis, el bando republicano, Obama ordenó el bombardeo aéreo contra las posiciones de ISIS, y ahora desplazó tropas de elite en territorio Sirio, haciendo parte de la ofensiva kurda contra Raqqa, capital del califato de ISIS. La actuación de las tropas de EE.UU contra ISIS obedece a la presión internacional de masas por el repudio que esta organización provoca en el mundo entero, más aún después de los atentados de París.



El imperialismo de EE.UU necesita mostrarse "defensor de la democracia" frente al horror de ISIS, y lavarse su rostro tras los horrores cometidos por las tropas de la OTAN en Irak y Afganistán. Pero no debemos engañarnos ni un minuto: Si el Pentágono tomara la decisión de eliminar a ISIS, tiene el poderío militar para hacerlos desaparecer en cuestión de días.

Sin embargo el imperialismo necesita a este ejército de mercenarios para hacer el trabajo sucio en la región, tras la derrota de la OTAN en Irak. Por eso EE.UU entrega armas a cuentagotas a las milicias de las FDS ( Fuerzas democráticas de Siria, integradas por milicias kurdas, árabes y otras etnias) y dispara cada tanto algunos bombardeos para mantener a raya a ISIS.

A la vez que "sostienen" a ISIS Washington, Bruselas y la OTAN mantienen la definición del PKK de "organización terrorista". Pero la conclusión es categórica: En términos militares, fueron el PKK y el PYD los que realmente lograron rescatar esas decenas de miles de ´pobladores de Rojava acorralados por ISIS en el Monte Sijar, y no las bombas estadounidenses, como decían los medios de información dominantes.

Turquía ataca a Rojava

El 24 de agosto, el ejército turco invadió Rojava, ocupando la ciudad de Jerablus, en el norte de Siria, para evitar la unión de los Cantones e impedir el avance de las milicias sobre las areas controladas por ISIS. Desde esa posición, reforzó el control de la frontera y las ciudades kurdas destruidas, para lanzar ataques sistemáticos sobre Kobane y Qamishla (capital de Rojava) paralelamente el ejército sirio de Al Assad bombardeó la ciudad emblemática de Hasake, al sur del canton de Kobane.

Previamente el presidente turco Tayyip Erdogan habia intensificado el ataque sin precedentes contra millones de kurdos del llamado "Kurdistán Turco", tras el fallido golpe de Estado del mes de agosto último. Tras el triunfo de Kobane (enero 2015), en Turquía se produjo un gran avance electoral del partido pro kurdo HDP que obtuvo el 13% de los votos. A su vez, estalló la crisis del partido de gobierno AKP de Erdogan que perdió la mayoría parlamentaria. En este cuadro de situación la política del PKK se orientó a avanzar en el plano electoral para negociar con el gobierno turco el fin de la opresión del pueblo kurdo y la paz.

La respuesta de Erdogan fue una nueva convocatoria a elecciones, pero esta vez con estado de sitio, toque de queda, movilización del ejército y cuanto estuviera a su alcance para que el pueblo kurdo no votara. De este modo recuperó la mayoría parlamentaria, basado en el antidemocrático sistema parlamentario de Turquía mediante el cual el gobierno lo elige la Asamblea Nacional. 

A pesar de todas las maniobras de Erdogan el HDP obtuvo el 10% de los votos. Esto produjo que terminadas las ilusiones democráticas, en las ciudades kurdas dentro de Turquía florecieran las asambleas populares y las milicias, y proclamaran las autonomías. Contra la política del PKK, las masas kurdas extendieron la revolución a suelo turco desde noviembre de 2015.

Las fuerzas de la reacción no se hicieron esperar, el gobierno turco desató dentro de su territorio una feroz represión que amenaza con imitar aquel genocidio sobre el pueblo armenio hace ya cien años. Usando armamento pesado, Erdogan destruyó ciudades kurdas, reducidas a escombros como le ocurriera a Kobane, obligando a centenares de miles de kurdos a desplazarse de pueblo en pueblo, sin comida ni agua. 

Miles de muertos por las bombas, ejecutados, desaparecidos, encarcelados, censura, persecución contra los que manifiestan solidaridad con la lucha kurda, quita de inmunidad de diputadas/os y autoridades electas de las provincias y municipios kurdos.

Este genocidio del pueblo kurdo se está cometiendo ante el silencio de parte de las potencias (nuevamente), que dejan libertad a Erdogan para que resuelva por sus medios el problema kurdo en Turquía. La hipocresía de la Comunidad Europea son los 6 mil millones de euros que entregó a Erdogan para que los refugiados no lleguen a Europa. Buen uso le da Erdogan a ese dinero, financiando las balas para que ningún kurdo llegue a ningún lado, solo a su tumba.



La ofensiva del gobierno turco permitió no solo cerrar la frontera con Siria y aislar a los cantones de Rojava, sino que además le sirvió para, desde las ciudades kurdas de Turquía, atacar con misiles a Kobane el pasado 6/6 y prepararse para atacar Qamishlo, desde la vecina ciudad de Nusaibin, reducida a escombros, sin que se conozca el número de muertos, del total de sus 80 mil habitantes.

Creemos que en estos momentos es vital para la revolución de Rojava frenar la matanza del pueblo kurdo a manos de Erdogan, como así también denunciar la complicidad de todos los gobiernos que callan frente al genocidio. En especial el silencio criminal de las potencias imperialistas que pueden, ya sea mediante sanciones económicas o rupturas diplomáticas, parar esta masacre.

También es fundamental destacar la voluntad y heroicidad del pueblo kurdo que está a la vanguardia de la lucha contra el ejército fascista de ISIS. Una avanzada de milicias y guerrillas está avanzando sobre el bastión de ISIS, la ciudad de Raqqa. De esta ofensiva forman parte el ejército de EE.UU con un aporte casi simbólico: 250 soldados en el territorio y apoyo aéreo. La presencia de tropas del Pentágono entre las filas de las guerrillas kurdas es un intento de los EE.UU. para mantener un pie en la región, luego del fracaso de la política de impulsar y crear a ISIS, como parte de su política para balcanizar Medio Oriente.

Estas fisuras del frente imperialista, permite a otras potencias ingresar en la contienda, hablamos de Rusia e Irán en apoyo a Al Asad, que se encontraba prácticamente en la derrota. Una política que sirvió de excusa para que tanto Rusia e Irán intervengan en Siria como defensores de los pueblos frente a la barbarie fundamentalista. Ambos bandos pretenden, con la ocupación militar mejorar sus posiciones en las negociaciones de Ginebra, donde se deciden los destinos de Siria y las áreas de control de Al Asad y sus aliados rusos e iraníes, y la de los opositores pro-EE.UU. 

El pueblo kurdo, que nos es parte de las negociaciones por que nadie quiere que lo sea, pasó a la ofensiva sobre ISIS para garantizar la existencia de los cantones de Rojava, siempre bajo la amenaza del ejército de Erdogan, las escaramuzas con los Peshmergas de Barzani, las bombas fascistas, la persecución y ejecuciones del estado teocrático de Iran.

Compartimos el reclamo del pueblo kurdo a ser parte de las negociaciones de Ginebra y la posibilidad de una tregua en todos sus frentes, como así también entendemos las tácticas necesarias para avanzar y derrotar a las fuerzas del Estado Islámico, enemigos de la humanidad. Del mismo modo que en medio de la Guerra Civil Española fue lícito reclamar armas y el apoyo de los gobiernos burgueses e imperialistas para aplastar a las fuerzas fascistas de Franco, o cuando la Resistencia Francesa y los Partisanos recurrieron a los aliados de EE UU e Inglaterra para derrotar a los nazis, el pueblo kurdo y sus milicias, en pos de su autodeterminación, desprovistos de armas y recursos, tácticamente tienen todo el derecho a emplear los medios que decidan para defender su revolución y avanzar en su causa.

Nos parece desacertada la posición de las corrientes de izquierda que impugnan la lucha de Rojava y se niegan a apoyarla con el argumento de la presencia de tropas o armamento de EE.UU en la zona. Es suicida y ultraizquierdista reclamar a los kurdos que expulsen a los soldados norteamericanos o rechacen el apoyo de EE.UU en la guerra contra el ISIS. En primer lugar porque tal como ocurrió con la liberación de Kobane y el avance sobre los territorios controlados por ISIS en los cantones de Rojava, no es posible expulsar a Isis sin armamento pesado y apoyo aéreo, del cual carecen las milicias de Rojava.

En segundo lugar porque es negar la tradición y el método leninista de aprovecharnos de las contradicciones de los enemigos, en función de avanzar en la estrategia de la revolución. También rechazamos los argumentos de aquellas corrientes de izquierda que se reclaman marxistas o socialistas que niegan la existencia de Rojava, ni mencionan su existencia, ni las tareas necesarias para llevarlas adelante.

Una campaña internacionalista

Sin dudas que al ver las imágenes delas guerrileras kurdas en las barricadas de Kobane, vuelven a la retina las imágenes de las guerrilleras de Barcelona frente a las tropas fascistas de Franco en la Revolución Española del 1936. Con este documenmto queremos insitir en esta orientación clara y precisa: No hay tarea más concreta, urgente y precisa para el triunfo de la revolución mundial contra el imperialismo y el capitalismo que suministrar todo el apoyo a la Revolución de Rojava y el resto del Kurdistan, incluso previendo la posibilidad de enviar brigadas internacionalistas, al pueblo de Rojava en su lucha contra ISIS y ahora contra el ataque bestial de Erdogan y las tropas de la OTAN. 

Esta es la tarea número uno de los revolucionarios: La de apoyar la revolución que dio lugar al estado de Rojava para lo cual necesitamos que miles de luchadores del mundo y los marxistas brindemos el apoyo siguiendo el camino de la tradición de nuestros maestros como León Trotsky y Nahuel Moreno. El triunfo de la Revolución de Rojava no contribuye sólo el triunfo de la Revolución mundial, y de la Revolución Árabe, sino también a la batalla por la Reconstrucción de la IV Internacional y del partido revolucionario. 


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