México: ¡Alto a la violencia contra las defensoras y los defensores del bosque en la mixteca alta!

Más de 350 personas fueron víctimas de desplazamiento forzado de las comunidades de Ndoyonoyuji, Guerrero Grande, Mier y Terán, del municipio de San Esteban Atatlahuaca, en Tlaxiaco, Oaxaca. Once más están desaparecidas, reporta el Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos indígenas A.C. (CEDHAPI).


Por La Marx México

El jueves 21 de octubre, inició una serie de ataques contra las comunidades de Ndoyonoyuji, Guerrero Grande, Mier y Terán, las cuales son agencias municipales del municipio de San Esteban Atatlahuaca. A su paso y auxiliados por drones, los grupos armados incendiaron más de 130 viviendas de pobladores que defienden alrededor de mil seiscientas hectáreas de bosque, además de asesinar al señor Isidoro Hernández, de 49 años. Otros 4 pobladores siguen en calidad de desaparecidos, sus nombres son: Mayolo Quiroz Barrios, Miguel Bautista Avendaño, Marcos Quiroz Riaño y Donato Bautista Avendaño, todos de Guerrero Grande [1].

Entre los escombros, se encontraron las osamentas de algunos cuerpos calcinados que aún no han sido identificados. Los ataques se prolongaron hasta el sábado 23 de octubre, dejando un panorama desolador en las comunidades agredidas. Los habitantes de Guerrero Grande, narran que sus agresores son personas ajenas a la comunidad, guiados por gente afín a Rogelio Bautista Barrios, presidente Municipal San Esteban Atatlahuaca.

En Oaxaca, las agencias municipales son una figura jurídica supeditada a una cabecera municipal, es decir, pueblos periféricos supeditados a un poder central que administra los recursos del presupuesto público. Estos recursos llegan directamente a la cabecera, que generalmente juega un rol de cacicazgo y sometimiento contra las primeras, llegando al asesinato de sus opositores, para quedarse con partidas millonarias que, por ley, les corresponden a las agencias municipales como Mier y Terán, Guerrero Grande y Ndoynoyuji.

Los habitantes desplazados de estas tres comunidades, nos relataron que la persecución en su contra se debe a su posición en defensa de alrededor de 1600 hectáreas de bosque que están siendo explotadas por una empresa michoacana dedicada a la tala inmoderada a través de grupos armados solapados por la autoridad municipal de San Esteban Atatlahuaca.

En Ndoyonoyuji gobierna Pedro Oliverio Reyes García, afín a Rogelio Bautista Barrios, organizador de los grupos armados que asedian a las tres agencias municipales; mientras que en Mier y Terán, así como en Guerrero Grande tanto la autoridad municipal, como la mayoría de la comunidad, están a favor de la defensa del bosque.


Situación de las personas desplazadas


En Guerrero Grande, el desplazamiento fue parcial, teóricamente hay condiciones para el retorno, puesto que los agresores se retiraron después de incendiar las viviendas. A pesar de ello, las personas se mantienen en la iglesia de la comunidad ante el temor de una nueva emboscada, pues han sido atacadas a balazos al intentar el retorno a sus domicilios.

En tanto, en Ndoyonoyuji la situación no es mejor, pues los grupos armados se mantienen en posición de ataque en la zona de desastre. En total, se calcula en 350 el número de personas desplazadas, que se han alojado en la iglesia de Guerrero Grande, así como en las instalaciones del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco.

En su mayoría se trata de mujeres y niños, que carecen de cobijas de calidad ante las inclemencias del clima, mientras que la mayoría de los varones se encuentra buscando trabajo para poder sobrellevar y superar esta situación.

El jueves 18 de noviembre hubo disparos en la zona limítrofe de Ndoyonoyuji con Mier y Terán, además de la presencia de Drones en ambas comunidades, por lo que es latente la posibilidad de nuevos ataques.


Antecedentes históricos


En el año 1896, tres de las once comunidades que integran San Esteban Atatlahuaca ( Mier y Terán, Guerrero Grande y Ndoyonoyuji) buscan la separación administrativa de su cabecera municipal, lo cual se logra de manera parcial sin definir con claridad los límites de su territorio. Mier y Terán ostentó oficialmente el carácter de "municipalidad" (así lo demuestran los sellos de la época), mientras que Guerrero Grande y Ndoyonoyuji reciben el rango de "cuadrillas".

Para 1936, el profesor rural Gil Velasco funda la comunidad de Huizotlán, alfabetizando a la población y abogando por la misma ante los cacicazgos locales, que no vieron con buenos ojos la iniciativa. La comunidad se mueve a 1 km de Atatlahuaca y recibe por nombre Nuu Yaku. Gil Velasco y sus adeptos son expulsados por los caciques y huyen a San Juan Mixtepec.

En 1942 surge un nuevo impulso de Mier y Terán, Ndoyonoyuji y Guerrero Grande para conseguir su autonomía respecto de los cacicazgos de Atatlahuaca. Para 1949 logran su cometido y se acuerda la separación. Para dicho fin, un equipo de ingenieros militares elaboran un plano topográfico con las coordenadas donde se define el territorio perteneciente a las tres comunidades recién separadas. A la postre, se realiza un censo de comuneros, cuyo registro se encuentra en el archivo general de la nación, del cual, se cuenta con copia.

El mismo año, se instala el primer aserradero llamado "Niño de Rivera" en una comunidad recién formada de nombre Yuku Ndaku, en lo que es actualmente Independencia Atatlahuaca. Dicha instalación se realizó contra la voluntad de la población. Desde entonces, la instalación de aserraderos en la región no cesa.

En 1982 a través de un decreto presidencial, incorporan el territorio de las tres comunidades sin consulta previa, al municipio de Atatlahuaca.



1999: se forma el Colectivo en Defensa del Bosque


En 1999 se forma el Comité por la Defensa de los Bosques, precursor del Colectivo por la defensa de los Bosques Región Mixteca Alta, que busca una relación armónica de las comunidades con la naturaleza, evitando el abuso y el saqueo de los recursos vitales para el buen funcionamiento del metabolismo natural de la tierra; prohibiendo la tala a gran escala, dejando a cambio el uso doméstico para aprovechamiento en pequeña escala, es decir, la relación natural de los pueblos originarios con la naturaleza.

A partir de entonces, los ataques, calumnias, difamaciones y compra de conciencias para desbaratar el colectivo, no se hicieron esperar, pues el poder oficial de San Esteban Atatlahuaca, comenzó una campaña de hostigamiento contra dicho referente comunitario, promoviendo "apoyos de gobierno" a cambio de la incondicionalidad a sus intereses.

Del año 2003 al 2006, los ataques se intensifican llevando presos a los ciudadanos Valerio Riaño Bautista y Santiago Barrios Bautista, que se opusieron a la instalación de nuevos centros de depredación de los recursos madereros del bosque mixteco, pues los talamontes estaban a punto de llegar al bosque sagrado "Yosotisa", quienes a través de la lucha organizada, consiguen su libertad.

A partir del año 2017, inician los primeros intentos por instalar proyectos eco turísticos en zonas vírgenes del bosque, buscando incluso la presencia de Televisa, para el rodaje de una telenovela en Yosotisa, fracasando en el intento. Sin embargo, en 2018; Carlos Reaño Sandoval, intenta por segunda ocasión echar a andar el proyecto eco turístico, apoyado por Crecenciano Sandoval Quiroz (Comisariado de Bienes Comunales), ya que en su primer intento no le bastaron las despensas para ganar adeptos. En este mismo año, se encuentra el documento referenciado arriba en el Archivo General de la Nación, que data del año 1949 y es ratificado en 1972.

A partir de estos acontecimientos, el Comité en Defensa del Bosque cambia de nombre a Colectivo por la Defensa de los Bosques Región Mixteca Alta. El equipo se reestructura después de una grave traición, pues algunos ex compañeros, tratan de usar el nombre del referente para proyectarse políticamente y ponerse del lado de los caciques y talamontes, este es el caso concreto de Carlos Reaño y sus seguidores, que a la postre se agrupan en torno al PRD.

Para el año 2019, el presidente municipal de Atatlahuaca, Heriberto Nicanor Alvarado, retiene de manera arbitraria los recursos que le correspondían a Mier y Terán, Guerrero Grande y Ndoyonoyuji, todo esto como medida de chantaje para que las tres comunidades cedan ante el proyecto ecoturístico del señor Carlos Reaño, quien ya se desempeña como Regidor de Hacienda en Atatlahuaca. Desde entonces y hasta la fecha, los recursos económicos le han sido negados a las tres comunidades, mismas que se han mantenido en resistencia en defensa del bosque.

En 2020, Rogelio Bautista Barrios toma posesión como nuevo presidente municipal de Atatlahuaca, no solo siguiendo la misma hoja de ruta de su antecesor, sino llevándola hasta límites insospechados. Este último, aunque todo el tiempo convoca a los medios de comunicación para dar entrevistas y manifestar su "apertura al diálogo", en la vía de los hechos hace todo lo contrario, valiéndose de grupos armados muy probablemente ligados a la delincuencia organizada.



Lo que está en juego



La zona del bosque mixteco que defienden los guardianes del bosque, es conocida como "Yoso tisaa", cuyo equivalente en castellano sería algo así como "Llano del Eno". Se encuentra a 3 mil 600 de altura sobre el nivel del mar, en las partes más altas se puede apreciar el volcán Popocatepetl y el Pico de Orizaba.

En lo que se refiere al bosque de la mixteca alta, se trata nada menos de una de las regiones con mayor variedad de hongos a nivel mundial y número 1 en América Latina [2]. Nuestro país es anfitrión de más de 300 especies de hongos comestibles; en la mixteca alta, la humedad de encinos, oyameles y pinos alberga a 120 variedades de hongos [3], como el "hongo aguacate" o matsutake, que actualmente se encuentra en peligro de extinción.

Este ejemplar encuentra su refugio en la base de los pinos o bien debajo de la hojarasca, solo crece en los bosques elevados. En México se puede encontrar únicamente en la mixteca de Oaxaca y en algunas partes de Michoacán; es difícil de encontrar y se cotiza a precios muy elevados en los mercados asiáticos y europeos, por citar un ejemplo, en Japón el kilo oscila los 40 mil pesos mexicanos, es decir 2 mil dólares.

En total, estamos hablando de 1640 hectáreas de bosque que están defendiendo las tres comunidades, aunque el poder ha tratado de dividirlos, existen cientos de hombres y mujeres dignos hijos de la madre que no están dispuestos a dejar sus comunidades, pues saben que de por medio está no solo su vida, sino el patrimonio histórico tangible e intangible que les heredaron sus antepasados.

A la postre, en la montaña mixteca, nace el río mixteco, uno de los ríos más importantes de la región, que se une a otro no menos imporante: el Atoyac que conecta con el estado de Puebla, a su vez, de entre los relieves de este bosque, nace nada menos que el Río Verde.


LLAMAMOS A LA SOLIDARIDAD CON NUESTROS HERMANOS MIXTECOS EN LUCHA




El día sábado 20 de noviembre, una comisión de La Marx México y activistas independientes, hicieron entrega de un acopio de cobijas y algunos víveres para las personas alojadas en las instalaciones del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) de Tlaxiaco, así como un donativo en efectivo que fue enviado por las personas que acudieron al llamado.

Con esta aportación, se lograron comprar varios kilos de carne para poder preparar una comida caldosa para los niños, ya que, en temporada de invierno, las inclemencias del clima arrecian y cualquier muestra de solidaridad, es de mucha ayuda para las personas que se encuentran pernoctando en este lugar.


Invitamos a todos los colectivos, organizaciones sociales, movimientos, sindicatos y organizaciones socialistas, a solidarizarse con esta causa, realizando acopio de cobijas, ropa, alimentos, así como toda la ayuda material para que la lucha de los pueblos mixtecos en defensa del bosque salga victoriosa.

Desde el equipo nacional e internacional de La Marx, llamamos a la solidaridad total con nuestros hermanos mixtecos de las tres comunidades: Mier y Terán, Guerrero Grande y Ndoyonoyuji.

Al mismo tiempo, llamamos a desconfiar de todos los partidos leales al sistema, así como de las organizaciones de corte paramilitar, disfrazadas de organizaciones sociales. Pensamos que el mejor mecanismo para la paz en la región, es el diálogo mediante la asamblea comunitaria, lejos de partidos capitalistas, asesinos, caciques y cualquier clase de personaje que se dedique a aterrorizar a la población

Exigimos al gobierno federal y local, una pronta solución para la problemática de estas comunidades, aunque sabemos de antemano, que su silencio no es gratuito y actúan en función del despojo y entrega de nuestros recursos naturales a los poderosos, por la misma razón, pensamos que la comunidad solo puede confiar en sus propias fuerzas, las de sus hermanos de clase y las comunidades conscientes donde se están forjando feroces defensores y defensoras del territorio.

La historia de nuestros pueblos y las generaciones venideras, sabrán agradecer todos estos sacrificios y las penurias por las que están pasando por el simple delito de no venderse, no claudicar y no traicionar.


¡Fuera grupos paramilitares y crimen organizado de Mier y Terán, Guerrero Grande y Ndoyonoyuji!


¡Por un gobierno obrero, campesino y comunal!



Noviembre 24 de 2021


Notas

[1] Al menos 4 desaparecidos por pugna en Atatlahuca, revela informe

https://www.jornada.com.mx/notas/2021/10/30/estados/al-menos-4-desaparecidos-por-pugna-en-atatlahuca-revela-informe/


[2] Hongo matsutake, "la trufa blanca" de la Mixteca de Oaxaca y Michoacán

https://gourmetdemexico.com.mx/comida-y-cultura/matsutake-trufa-mexico/?fbclid=IwAR3dJA2h1B5WVLgs_hro7_MlC99r2fPvaMZCCeuIYyL8WBYhxGhlHmir19U


[3] Desplazados por ataque armado en Oaxaca siguen sin poder regresar a sus hogares

https://www.laizquierdadiario.mx/Desplazados-por-ataque-armado-en-Oaxaca-siguen-sin-poder-regresar-a-sus-hogares?fbclid=IwAR37kQticDT3wwM41sG0A2HOBIlWaAQ7RcN0plXQ35GPUDBki324rGz-QBc



* Agradecemos al Colectivo por la Defensa del Bosque de la Mixteca Alta por el acervo fotográfico, así como a su valiosa orientación en la parte histórica.