La política del imperialismo y la Internacional Progresista

A la derecha Joe Biden presidente de Estados Unidos, líder del imperialismo mundial. A la izquierda Bernie Sanders, líder de la Internacional Progresista 


Por La Marx Internacional

Vivimos una insurrección de masas que conmueve al mundo. Millones se levantan en todos los países y regiones contra el capitalismo. Las masas del mundo salen a la lucha y desarrollan revoluciones, movilizaciones y levantamientos en los 5 continentes, en medio de una segunda ola revolucionaria que comenzó con el levantamiento de los chalecos amarillos en Francia en el año 2019. 

Este levantamiento global, que va desde Estados Unidos a Francia, desde Cataluña a El Líbano, desde Palestina a Hong Kong, pasando por Chile, Colombia, Cuba, Haití, Argelia, es lo que impide que los gobiernos capitalistas del mundo puedan sacar al capitalismo de la grave crisis en que se encuentra. Frente a la potente movilización global, gobiernos como el de Piñera en Chile, el de Carrie Lam en Hong Kong, el de Díaz Canel en Cuba, Duque en Colombia, u Ortega en Nicaragua sacan las tropas a la calle y reprimen a la población para intentar frenar el proceso revolucionario. Pero ésta política del "garrote" se ha mostrado inútil para frenar la movilización.

La represión no sólo no frena la movilización, sino que echa nafta al fuego de la lucha. En tanto no se resuelven los reclamos más básicos del pueblo, los activistas se preparan y vuelven con mas fuerza, protagonizando sucesivas oleadas que se apoyan en las capas mas oprimidas, las mujeres, los jóvenes, los campesinos, las masas empobrecidas de la ciudad, etc. que sufren hambre, miseria, pandemias, pobreza, machismo, opresión, destrucción de la naturaleza, cambio ambiental, y salen a luchar contra el desastre capitalista. 

Un capítulo fundamental de ésta movilización global contra el capitalismo lo ocupa la revolución mundial de las mujeres contra los feminicidios, las desapariciones, el machismo, el aborto legal y todos los derechos. El desarrollo de esta lucha constituye la movilización permanente de más de la mitad de la humanidad, y un componente fundamental del proceso revolucionario mundial.

Para frenar esta insurrección de masas el imperialismo combina la política de "garrote" con otra política: La de la "zanahoria". Esta consiste en una política de engaños y maniobras, basada en "Acuerdos", "Pactos", "Concertaciones", y un llamado a confiar en la democracia burguesa. El imperialismo, las Corporaciones, los capitalistas, necesitan que las masas abandonen las calles, las rutas, los piquetes, que dejen de lado las barricadas, la autoorganización, y autodefensa, y vayan a votar en las elecciones de la democracia burguesa, confiando en que diputados, funcionarios, alcaldes, etc. les traigan una mejor vida.  

Una pérfida política de engaños y maniobras contra los pueblos

En el siglo pasado, el capitalismo pudo sortear y enfrentar las revoluciones que sacudían al mundo, producto de la existencia de los acuerdos de posguerra de Yalta, y Postdam firmados en 1945. Los acuerdos fueron celebrados por los imperialismo de EE.UU e Inglaterra por un lado, con el stalinismo mundial por el otro, que era la corriente política que controlaba la URSS y las direcciones del movimiento de masas a escala global. Ésos acuerdos permitieron contener, desviar, y canalizar los procesos revolucionarios que surcaron el siglo XX (Corea, China, Cuba, Argelia, Vietnam, etc.), lo cual permitió además un "boom" de la economía capitalista mundial que duró aproximadamente 30 años.

Pero en el siglo XXI, esos acuerdos ya no existen. Con la caída del Muro de Berlín en 1989  se derrumbaron loa acuerdos de posguerra, y se derrumbó el aparato stalinista mundial. Ese aparato se encuentra entre escombros, en un avanzado proceso de descomposición. Tampoco existe hoy un "boom" de la economía capitalista mundial, por el contrario el capitalismo se encuentra en una grave crisis que lleva 20 años.

Este panorama hace imposible para el imperialismo establecer un acuerdo global como fueron los de posguerra, frente al levantamiento de masas, y las revoluciones que recorren el mundo en el siglo XXI. Por esta razón, el imperialismo mundial a partir de la llegada al poder de la Administración Biden, ha lanzado la política mundial de acuerdos regionales, parciales, por país, por zonas, entre el imperialismo, los gobiernos capitalistas regionales, y las direcciones del movimiento de masas. 

Esta política no está exenta de problemas. Los llamados del imperialismo y los gobiernos capitalistas a confiar en la democracia burguesa, está sufriendo una bofetada. Los pueblos rechazan, y comienzan a descreer en la democracia burguesa. En las elecciones en Francia y Venezuela el 80% de los trabajadores no fue a votar, en Brasil, el 50% no voto por nadie, en Perú el 30%, en EE.UU el 50%, lo mismo en elecciones como en Rusia y Argentina. Las masas ya no creen en las instituciones de la burguesía, ni en sus partidos, y una "ola abstencionista" recorre el mundo, acompañando los levantamientos revolucionarios.

La ruptura y crisis con los partidos e instituciones de la democracia burguesa, es un avance de la conciencia de las masas que provoca crisis políticas en todas las instituciones defensoras del capitalismo: Entre los gobiernos, en los regímenes, y en los partidos burgueses. Y que también pone en crisis a todas las organizaciones reformistas, que hacen de la participación en la instituciones de la democracia burguesa, el centro de su actividad. 

La política del "Frente por la Paz y la Democracia", es una pérfida política de engaños y maniobras contra el ascenso revolucionario mundial que requiere para su aplicación de las colaboración de todos los gobiernos y partidos capitalistas, junto a los partidos y organizaciones reformistas que son la dirección del movimiento de masas, o controlan a las organizaciones sociales, sindicales, y políticas de las masas en los diferentes países, y regiones del mundo.  

La tarea de los Marxistas es denuciar, y enfrentar esta política del imperialismo, y los acuerdos contrarrevolucionarios que buscan defender el capitalismo, las clases dominantes de los países, las diferentes regiones del mundo, y los intereses de las corporaciones capitalistas que controlan la economía globalmente. Veamos cuales son esos acuerdos:

Los Acuerdos de "Paz y Democracia" en Medio Oriente 

Millones sufrieron un gran impacto al ver la imagenes de la retirada de las tropas de Estados Unidos de Afganistán. Las imagenes de miles de afganos desesperados subiéndose a los aviones del Pentágono para huir del país en el aeropuerto de Kabul, conmovieron al mundo, millones e mujeres del mundo se solidarizan automáticamente con las muhjeres afganas. Lo que esos millones no saben es que la retirada de las tropas norteamericanas obedece a los acuerdos suscriptos el 29 de febrero de 2020, entre el gobierno de Estados Unidos y los talibanes firmados en Doha, Qatar.  

El denominado "Acuerdo para Traer la Paz a Afganistán" EE.UU y el Taliban fijaron un calendario para la retirada de las tropas de Estados Unidos, a cambio del regreso al poder y la liberación de los prisioneros del Talibán, a cambio de reprimir a todo aquel que atente contra los intereses del imperialismo norteamericano. Todos los gobiernos capitalistas, desde los imperialistas europeos, hasta China y Rusia se unieron a los acuerdos de Doha. 

El alto representante de la Unión Europea Josep Borrell, informó que la Unión Europea es parte del diálogo de EE.UU- Talibán. Durante junio, y julio del 2021 la delegación del Talibán encabezado por el Mulá Abdul Ghani Baradar suscribió acuerdos con el gobierno de Ali Jamenei en Irán, de Putin en Rusia, y el gobierno de Turkmenistán. En China, los acuerdos fueron suscriptos por el canciller Wang Yi y Baradar en Tianjin, De este modo los acuerdos de Doha pasaron a ser respaldados por el imperialismo de EE.UU, Inglaterra, Francia, Alemania, a los que se sumaron China, Rusia, e Irán, en su carácter de potencias regionales.

Los acuerdos de Doha buscan frenar el ascenso revolucionario de los pueblos del Medio oriente contra el imperialismo e Israel, pero no es el único acuerdo que se esta llevando adelante. Los acuerdos se han acelerado entre todos los gobiernos capitalistas de la región, con el imperialismo, que buscan frenar los procesos revolucionarios que se desarrollan en Yemen, El Líbano, Palestina, Irak, Argelia, etc. 

El 13 de agosto de 2020 se suscribieron los Acuerdos de Abraham entre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel, tras los cuales Israel acordó suspender los planes para la anexión del Valle del Jordán a cambio del reconocimiento de EAU al Estado de Israel, acuerdo que fue ratificado en la Casa Blanca, en Washington. El acuerdo abre la puerta a un futuro acuerdo con Arabia Saudita, ya que EAU es poco más que un satélite del reino. 

Los Acuerdos de Abraham también incluyen el acuerdo entre Baréin-Israel, anunciado como "acuerdos de paz, y cooperación" firmado el 15 de septiembre de 2020, tambien ratificado en Washington.​ De esta manera, Baréin se convirtió en el cuarto estado árabe en reconocer a Israel y el segundo en un mes, al cual se agregó el acuerdo entre Israel y Sudán, en el cual ambos paises acordaron "la paz" a cambio de los cual EE.UU sacó a Sudán de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

El 10 de diciembre de 2020 se estableció el Acuerdo de normalización de las relaciones entre Israel y Marruecos, también ratificado por Estados Unidos, por el cual Marruecos se convirtió en el sexto país de la Liga Árabe en reconocer a Israel. Pero la colaboración de las diferentes burguesías árabes con el imperialismo e Israel, no se detiene alli, por primera vez un sector de burgueses árabes se incorporó al gobierno de Israel en una coalición con  partidos sionistas, que desplazó al poder a Benjamin Netanyahu tras 12 años.

En junio el 2021 la Lista Árabe Unida (LAU, en hebreo Ra'am), se ha convertido en el primer grupo político árabe en llegar al gobierno en la historia de Israel. Mansour Abbas, el dirigente palestino que encabeza LAU, se ha incorporado al gobierno de Israel con el objetivo de sembrar expectativas en la democracia burguesa, intentando hacerle creer al pueblo palestino de que a través de las elecciones pueden imponer sus reclamos. De ese modo Abbas y LAU traicionan al pueblo palestino con el objetivo de frenar la 3era Intifada. 

Los acuerdos de Doha, los de Abraham, sumados a los acuerdos con la burguesía árabe, y el nuevo gobierno de coalición de los partidos capitalistas israelíes y árabes de Israel, son una trampa para los trabajadores y los pueblos del mundo. Debemos rechazarlos, para apoyar la Segunda Pimavera Árabe, las luchas de los pueblos de Palestina, de Irak, de El Líbano, de Siria, la revolución de Rojava, el pueblo de Yemen, entre otras.

Los acuerdos en el Sudeste Asiático


Es en este contexto que tres de la asociación de inteligencia Five Eyes han formado AUKUS, que representa a Australia, el Reino Unido y los EE. UU., Y su primer acuerdo es otorgar a Australia una capacidad de submarino nuclear para fortalecer el poder naval de la asociación en el Pacífico. Otras capacidades, principalmente destinadas a contener la amenaza china a Taiwán y otros aliados en el Océano Pacífico, seguramente surgirán a su debido tiempo. Los otros dos Cinco Ojos, Canadá y Nueva Zelanda, parecen estar menos dispuestos a enfrentarse a China. Pero quizás también tengan roles menos obvios a su debido tiempo más allá de la mera recopilación de inteligencia. 

La Asamblea Nacional Popular de China (ANP, Legislativo) dio hoy el visto bueno a la polémica propuesta de reforma electoral para Hong Kong, que busca reforzar la presencia de Pekín en la ciudad semiautónoma y restringir el margen de maniobra de la oposición prodemocrática. La propuesta recibió 2.895 votos a favor, ningún voto en contra y una abstención. El borrador obtuvo luz verde durante la sesión de clausura de la reunión anual de la ANP, por lo que el texto quedará en manos de un comité legal del Legislativo chino, que se encargará de redactar una versión definitiva que deberá ratificar después el Comité Permanente de la ANP.

Tras las grandes manifestaciones prodemocracia de 2019 en Hong Kong, a menudo violentas, y la victoria aplastante de los candidatos de la oposición en las elecciones de distrito, Pekín respondió con firmeza. En mayo de 2020, el Congreso chino, en poder del Partido Comunista de China (PCC), impuso una ley sobre la seguridad nacional que contribuyó a amordazar a numerosas figuras de la oposición hongkonesa.

Las manifestaciones están prohibidas, y con el pretexto de la pandemia, las autoridades aplazaron un año las elecciones legislativas en las que la oposición partía como favorita para ganar. La policía de Hong Kong anunció este domingo (28.02.2021) la inculpación por subversión de 47 miembros del movimiento prodemocracia, en aplicación de la ley de seguridad nacional. Estos encausamientos se producen un mes después de una gran redada en la que 55 personas, entre ellas algunas de las más importantes figuras del movimiento prodemocracia, fueron detenidas.

"La policía inculpó esta tarde a 47 personas por 'complot en vistas a cometer un acto de subversión'", anunció la policía este domingo en un comunicado. Estos cargos pueden generar condenas de hasta cadena perpetua. Los exlegisladores y defensores de la democracia habían sido arrestados en un operativo policial en enero, pero fueron puestos en libertad. Fueron detenidos nuevamente y comparecerán ante el tribunal este lunes, detalló la policía.

El pasado día 4, en la víspera del inicio de la reunión anual de la ANP, su portavoz, Zhang Yesui, calificó la propuesta como una "mejora del sistema electoral de la región administrativa especial de Hong Kong", en la cual se registró una oleada de protestas antigubernamentales a lo largo de la segunda mitad de 2019. Varios funcionarios y analistas chinos afirmaron en las últimas semanas que la reforma busca "rellenar vacíos legales" y garantizar que "solo los hongkoneses patriotas gobiernen Hong Kong".

Los acuerdos en Europa

El gobierno español se ha visto obligado a anunciar un indulto a los presos catalanes partícipes del proceso de independencia, esto ante las presiones de organismos europeos de derechos humanos que sitúan al Reino de España junto a Turquía como los dos Estados con más presos políticos del continente. RESUMEN conversó con Marc Serra i Torrent, abogado y miembro del equipo de Omnium Cultural, donde es presidente el preso político Jordi Cuixart y con Gonzalo Boye, abogado de Carles Puigdemont, quienes nos comentaron sus impresiones.

La presiones de organismos por la liberación de los presos políticos catalanes y retorno de los exiliados, que van desde la misma ONU y sus organismos dependientes, organismos dependientes del Consejo de Europa, hasta Amnistía Internacional y otros organismos de derechos humanos, han hecho que finalmente el gobierno del Estado español no le quede otra opción sino ceder en aquella parte de su persecución política y anunciar un indulto a los procesados.

RESUMEN conversó con Marc Serra i Torrent, asesor jurídico de 'mnium Cultural, quien señaló que la resolución del Consejo de Europa que exige la libertad de los presos políticos, el libre retorno de los exiliados y el fin de la represión «es una victoria muy importante y que hay que poner en valor, porque hablamos del Consejo de Europa, uno de los organismos gubernamentales más antiguos de Europa garante de los DDHH y la democracia en Europa. De éste depende el tribunal europeo de derechos humanos de Estrasburgo (TEDH), que es donde ahora mismo está la causa de los nueve presos políticos», agregando que «La pelota está en este tribunal y se prevé la condena hacia el Reino de España por la vulneración de una serie de derechos fundamentales. Básicamente lo que hace el TEDH es aplicar el Convenio Europeo de DDHH del Consejo de Europa, del que hoy su asamblea parlamentaria equipara Turquía y España, los pone dentro del mismo saco como los dos Estados de Europa -no de la Unión Europea- con mayor número de políticos electos perseguidos o encarcelados».

Serra indica que no se trata de un indulto «hacia» los presos, sino que es un indulto del Gobierno ante las presiones que van cayendo una tras otra y ante la previsible condena que sí que hará del Tribunal Europeo de Estrasburgo.

Respecto a las reacciones de la derecha y extrema derecha española, indica que «Más allá que señalen que es la rendición del Estado ante el independentismo -que evidentemente no tiene nada que ver con eso- sí es cierto que la recolección de firmas que el PP y la derecha han realizado por todo el territorio ha fracasado bastante, así que se vislumbra un pequeño cansancio de este mundo de mantener una situación en la que no hay salida».

Finalmente, respecto al indulto en sí mismo, indica que no se trata en ningún caso de una salida política .»La semana pasada se condenó a un chico a cinco años de cárcel por una manifestación en Barcelona en el aniversario del 1 de octubre. Y esto es lo que hay, los 3 mil represaliados más allá de los nueve presos políticos, por tanto los indultos, por una parte, sacan de la cárcel lo que molesta a España dentro de Europa ante la presión de organismo internacionales, pero por otra parte la represión continúa en aquellas personas que no gozan del foco que sí gozan estos políticos o Cuixart».

Finalmente, afirma que la única salida dialogada al conflicto pasa por la amnistía que incorpore a los 3 mil represaliados catalanes y el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del pueblo catalán.

En una línea similar, el abogado de Carles Puigdemont, Gonzalo Boye, consultado por RESUMEN indicó que «Los indultos que va a aprobar el gobierno de Pedro Sánchez son una medida paliativa, no una solución al conflicto político existente entre España y Cataluña, básicamente consiste en nueve medidas específicas para nueve presos en concreto en un momento en el que en España existen más de 3 mil personas represaliadas pendientes de juicio».

No obstante, valora la instancia en su calidad de un primer paso hacia conseguir verdadera justicia «Éste es un primer paso, yo pienso que con la legalidad vigente en España, se va a quedar en eso, en un primer paso, porque la constitución española prohíbe los indultos generales, no así la aprobación de una ley de amnistía que sería lo correcto como colofón a un proceso de negociación política que pusiera fin al conflicto», señaló.

Finalmente, el abogado chileno señaló que «es una buena noticia para las nueve personas que se van a ver beneficiadas de esta medida, pero no es la solución del conflicto y probablemente genere incluso algunos otros conflictos que sean de difícil solución». Un documento que ha llegado sobre las 10:30 horas a las tres prisiones donde están repartidos: las cárceles de Lledoners (Barcelona), Puig de les Basses (Girona) y Wad-Ras (Barcelona)

El Consejo de Europa (abr: CdE; en francés: Conseil de l'Europe y en inglés: Council of Europe) es una organización internacional de ámbito regional destinada a promover, mediante la cooperación de los estados de Europa, la configuración de un espacio político y jurídico común en el continente, sustentado sobre los valores de la democracia, los derechos humanos y el Imperio de la ley.

Constituido por el Tratado de Londres el 5 de mayo de 1949, el Consejo de Europa es la más antigua de las organizaciones que persiguen los ideales de la integración europea, y es asimismo la única que integra en su seno a todos los Estados europeos, con la salvedad de Bielorrusia,1​ Kazajistán2​ y la Ciudad del Vaticano,3​ excluidos por ser sus regímenes políticos incompatibles con los principios que sustentan la pertenencia al Consejo. Así, el Consejo de Europa consta de 47 países miembros, todos los de la Europa entendida en su más amplia concepción geográfica. Ninguno de los estados europeos parcialmente reconocidos en el marco de las Naciones Unidas (Abjasia, Artsaj, Chipre del Norte, Kosovo, Osetia del Sur y Transnistria) es miembro actualmente del Consejo de Europa. Tienen el estatus de observadores la Santa Sede y cinco estados no europeos: Canadá, los Estados Unidos, Israel, Japón y México.4​ Su pluralidad, sin embargo, no ha sido óbice para la emergencia cada vez más notoria de la Unión Europea como foro político y jurídico más relevante del proceso de integración europea.

Estados Unidos volvió este jueves (14.10.2021) al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, tras una ausencia aprovechada por China para influir en el organismo, al que también accedieron Paraguay y Honduras, y en el que Argentina renovó su mandato.

Treces países eran candidatos a ser nuevos miembros y cinco para la reelección. Estados Unidos obtuvo 168 votos y Eritrea, país acusado de violaciones a los derechos humanos, 

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, valoró como un "gran logro" diplomático la elección de su país, con 185 votos de los 193 Estados miembro.

"Un gran logro de nuestra diplomacia, para posicionar la defensa de los derechos humanos conforme a la visión marcada en nuestra Constitución", indicó en su cuenta de Twitter.